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Sobre la flora intestinal

¿Qué es la flora intestinal?

La flora intestinal, también llamada microbiota o microflora, hace referencia al conjunto de microorganismos vivos, principalmente bacterias, que colonizan y habitan en nuestro intestino. Estas bacterias son esenciales para nuestro organismo por lo que su buen mantenimiento es de gran importancia para asegurarnos un buen estado de salud, tanto es así que los científicos empiezan a referirse a ella como si de un órgano nuevo se tratara. Cada persona presenta una microbiota intestinal única, con una gran variabilidad en su composición entre distintos individuos.
Vamos a conocer más de ella.

¿Qué funciones tiene la flora intestinal?
• Actúa como defensa del organismo, por lo que mejora nuestra respuesta inmunitaria.
– Refuerzo de nuestras defensas frente a bacterias y virus.
– Protección frente a diarreas por tratamientos antibióticos.
– Protección frente a otras enfermedades.
• Participan en la absorción de grasa proveniente de la alimentación, y también en su posterior utilización como energía o combustible.
• Participan en la depuración de toxinas provenientes de la dieta.
• Síntesis de micronutrientes como vitamina K, vitamina B12 y ácido fólico.
• Fermentación de sustancias indigeribles.
• Funcionamiento correcto de nuestro sistema digestivo: alivio de los síntomas del estreñimiento, favoreciendo el ritmo intestinal.
• Facilita una correcta absorción de minerales como calcio, hierro y magnesio.

La microbiota y obesidad
Distintos estudios nos están revelando que la composición de la flora intestinal estaría ligada a padecer obesidad y también enfermedades relacionadas con esta como la diabetes. Se ha comprobado que el tipo de microflora intestinal es distinto en individuos que padecen obesidad frente a los que se encuentran en un normopeso, lo que aún no es exacto es si esta diferencia es debida a la propia enfermedad o por el contrario es la diferencia la que hace padecerla. Dichos estudios nos plantean que la composición de la flora intestinal en una persona puede determinar una mayor o menor eficacia en la extracción de la energía de la dieta, como también una mayor o menor predisposición a depositar el exceso de energía como tejido adiposo.

¿Qué factores pueden dañarla?
• Infecciones de origen vírico y/o bacteriano.
• El consumo de fármacos como por ejemplo los antibióticos disminuyen el número de bacterias beneficiosas de nuestra flora.
• Algunas enfermedades como colitis ulcerosa, enfermedad de crohn, etc.
• Malos hábitos alimenticios.
• Sedentarismo.
• Tabaco.
• Alcohol.
• Estrés.
• Insomnio.

¿Qué síntomas podemos tener con la microbiota dañada?
• Estreñimiento.
• Diarrea.
• Infecciones.
• Debilidad del sistema inmune.
• Hinchazón de abdomen crónico.
• Gases.
• Síntomas de alergia.

¿Cómo podemos mantenerla en condiciones óptimas? ¿Qué podemos hacer para que nuestra flora intestinal mejore?
Seguir unos hábitos saludables que incluyan una alimentación variada y equilibrada, aumentando el consumo de verduras, frutas, frutos secos, pescado… También consiguiendo mantener una hidratación adecuada, descansando lo suficiente y llevando una vida activa, dejando de lado el sedentarismo, priorizando el cuidarnos. Todo esto serían claves para ello además de sumarle el consumo de probioticos, que son organismos vivos (bacterias o levaduras de la flora comensal intestinal) que se añaden a los alimentos o que forman parte de ellos, o también como complemento en la dieta, cuyo consumo en cantidades adecuadas nos proporcionará una mejora en la microbiota y con ella unos efectos beneficiosos para la salud, que reforzará nuestras defensas, evitando infecciones, mejorando también nuestro tránsito intestinal en caso de estreñimiento, flatulencias o diarreas.

Anabel Pérez
Nutricionista
Clínica Nutriestética

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Úlcera péptica: estrategias nutricionales

En Clínica Nutriestética nos preocupamos no sólo del bienestar a través de dietas de adelgazamiento, sino también de diferentes patologías que pueden condicionar nuestro estado de salud. A continuación plantearemos estrategias nutricionales y dietéticas, encaminadas a colaborar en la mejora de las alteraciones producidas por la úlcera péptica. El objetivo es evitar la irritación de la mucosa digestiva inflamada, suprimir el reflujo esofágico y disminuir el impacto y la secreción gástrica ácida.

Sintomatología de la úlcera péptica.

Digestivo
– Dolor
– Pirosis
– Pesadez
– Eructos
– Regurgitación
– Náuseas, vómitos
– Estreñimiento

Extra digestivo
– Síndrome de ansiedad
– Sudoración
– Erupciones cutáneas

La prevalencia de esta enfermedad es elevada afectando un 10% de la población en países occidentales. Entre los factores asociados a la etiología de la úlcera péptica podemos mencionar: infección por Helicobacter pylori, antiinflamatorios no esteroideos (AINES), úlcera de estrés, tabaco, la dieta y alcohol.

Dado que su etiopatogenia es multifactorial y por tanto desconocida, el tratamiento suele ser empírico, y muchas veces ensayo y error de tolerancia según los pacientes. Pero el principal objetivo será atenuar las molestias, acelerar la curación y prevenir las complicaciones.

ASPECTOS IMPORTANTES
– Fraccionar la dieta en cuatro o más tomas al día. Comiendo despacio, masticando muy bien los alimentos, en ambiente relajado y tranquilo.
– Regular la alimentación con horarios que faciliten la toma de medicación.
– Eliminar SOLO los alimentos que provocan molestias digestivas.
– No se recomienda tomar frecuentemente leche. Consumir mejor lácteos poco grasos para cubrir las necesidades de calcio.
– Eliminar alimentos flatulentos: alcachofa, pimiento y cebolla crudos, brasicáceas (col, coliflor, coles de Bruselas…) y otros que provoquen aerofagia
– Los zumos de frutas únicamente deben evitarse si el paciente no los tolera.
– Restringir estimulantes de la secreción de ácido gástrico: café y descafeinado, té, cacao. El efecto excitante del café puede atenuarse si se toma diluido y después de haber comido.
– Reducir al mínimo la ingesta de alcohol, en especial licores concentrados porque dañan la mucosa gástrica.
– Suprimir el tabaco, especialmente si se está en ayunas, ya que dificulta su cicatrización.

ASPECTOS CULINARIOS
Cada persona sabrá qué técnicas tolera y cuáles no (factor individual y se determina por ensayo)

Aconsejar
– Cocción en al agua: cocido, vapor, escalfado…
– Cocción al horno.
– Cocción al papillote.
– Cocción a la plancha.

Usar moderadamente (de forma gradual)
– Frituras, rebozados, empanados…
– Guisos.
– Estofados.

CONDIMENTACIÓN
Como pauta general se recomienda condimentar sin exceso. Evitar: pimienta blanca, negra, roja ó verde, chile en polvo, alcoholes de uso en la cocina y los condimentos ácidos (vinagre). Utilizar otros más suaves y aromáticos.: romero, tomillo, albahaca…

- Sal: utilizarla moderadamente. Evitar encurtidos, salazones ó salmueras, escabeches, ahumados, productos desecados, etc.
– Edulcorantes: moderar el consumo de azúcar, miel, mermelada, caramelos…
– Grasa de condimento: se recomienda el aceite de oliva para todas las técnicas. La mantequilla se digiere bien en crudo. Los aceites de semilla (girasol, maíz, soja) y la margarina pueden resultar poco digeribles…
– Consistencia: Blanda ó fácilmente disgregables.

Cómo hemos mencionado anteriormente a través de la alimentación se puede mejorar los síntomas de esta enfermedad, por ello en Clínica Nutriestética contamos con un tratamiento dietético que beneficia a los pacientes evitando aquellos alimentos que aumentan la secreción gástrica, empeoran la sintomatología y pueden lesionar la mucosa.

Y siempre, siempre, debemos ponernos en manos de un profesional sanitario de la Salud o de la Nutrición.

Tatiana B. Mendizábal
Nutricionista
Clínica Nutriestética

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El colesterol

Que los parámetros de colesterol los tengamos alterados es un indicativo de que algo no estamos haciendo bien: nos está avisando de que nuestro hígado no está siendo tratado todo lo bien que se merece.

¿Qué factores influyen en el aumento del colesterol?
El sobrepeso, el sedentarismo, el consumo excesivo del alcohol, algunos medicamentos, el tabaco y una alimentación desequilibrada en la que incluimos demasiada grasa animal y azúcar en la dieta son algunos de los factores, además del hereditario, de encontrarnos frente una hipercolesterolemia y sus consecuencias patológicas (enfermedades cardiovasculares).

¿Cómo podemos mejorar nuestro perfil de grasas y con ello que el colesterol este dentro de los parámetros normales?
Podemos empezar mejorando nuestra alimentación de la siguiente manera:
• Incluyendo alimentos que nos aporten grasas buenas (acido grasos monoinsaturados, omega 3), esteroles, fibra dietética y antioxidantes que ayudan a reducir los niveles de colesterol total en sangre y a elevar el colesterol bueno (HDL) como por ejemplo:
· Frutas, verduras y/o hortalizas (5 raciones diarias), ricas en antioxidantes (pimiento, espinacas, zanahoria, calabaza, tomate, fresa, kiwi…)
· Cereales integrales (pan, pasta, arroz, avena, cebada).
· Legumbres (lentejas, garbanzos, alubias, soja).
· Pescado blanco y azul (salmón, sardina, trucha, caballa, boquerones, anchoas, etc.).
· Frutos secos (controlando la cantidad, un puñado)
· Aceite de oliva virgen.

• Por otro lado los alimentos a evitar serán todos los que aporten grasa saturada y grasas trans (lácteos enteros, carnes grasas, mantequilla, margarinas, bollería y fritos industriales, embutidos, productos procesados en general).

• Todo en preparaciones culinarias sencillas, que necesiten poco aceite (plancha, horno, asado, papillote, al microondas, al vapor, hervido, en su jugo).
• Moderar el consumo de alcohol también es importante.
• Hidratarnos bien, 2 litros de agua al día, para favorecer el correcto funcionamiento del organismo.

Además de hacer cambios en nuestra alimentación, debemos optar por una vida más activa, en la que el ejercicio esté presente en nuestro día a día, beneficiando además a mantener un peso adecuado. Y siempre, en caso de duda, ponernos en manos de un profesional sanitario de la nutrición.

Anabel Pérez
Nutricionista
Clínica Nutriestética

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Detox

Plan Detox

Ya han pasado las fiestas y con ellas, los excesos propios de estos días. Celebraciones con amigos y familiares, todo ello acompañado de un sinfín de sabrosas y exquisitas comidas de las cuales hemos disfrutado y saboreado con gusto. Así que nuestro cuerpo está intoxicado con tanto azúcar, grasa y alcohol; lo que corresponde ahora es hacer un tratamiento depurativo o detox.

La palabra DETOX es una popular abreviatura del término “desintoxicación”: limpiar tu organismo a través de una alimentación sana y equilibrada que ayuda a eliminar las toxinas. Estas toxinas pueden entrar en nuestro organismo a través del aire, alimentos o agua o piel.

Desde Clínica Nutriestética queremos daros algunas ideas que os sean útiles para estos días de enero con el fin de resetear vuestro cuerpo y echaros una mano para que os encontréis mejor.

Para empezar, el primer punto que tendremos en cuenta será el de hidratarnos en condiciones: beber agua será nuestro primer objetivo para romper con esa retención. Como objetivo será el prioritario, alcanzando los 2 litros a lo largo del día. Podemos echar mano de infusiones también para lograrlo.

A continuación mencionaremos algunos alimentos que nos pueden ayudar a eliminar los excesos, la sensación de hinchazón y también esa incomoda retención de líquidos. Se trata de incluir en nuestra dieta alimentos que contengas propiedades diuréticas, detoxificantes y depurativas, entre otras, con el fin de ayudar a nuestro hígado.

Es el órgano que más sufre nuestros excesos ya que es quien se encarga de metabolizar las sustancias toxicas que ingerimos: es el encargado de desintoxicar nuestro organismo, transformándolas en sustancias inofensivas.

Estos alimentos son:
• Piña: es una fuente de vitamina C, vitaminas B6, manganeso y cobre. Contiene un grupo de enzimas digestivas llamadas bromelaínas, las cuales tienen acción antiinflamatoria.

• Espárragos: contienen un flavonoide llamado rutina que posee actividad antiinflamatoria y también previene el desagradable edema en las piernas. Por otro lado, sabemos que es rico en glutatión, un antioxidante que nos protege del deterioro celular.

• Alcachofa: es rica en vitamina C, folato, fibra dietética, magnesio y potasio. Además contiene el flavonoide silimarina, este protege el hígado y evita que el colesterol LDL pase a una forma oxidativa nociva: podemos decir que es uno de los alimentos más antioxidantes. Promueve la óptima irrigación de venas y arterias. También fomenta la acción diurética ayudando así disminuir el hinchazón, con función antiinflamatoria.

• Apio: rica en vitamina A, C, B1 y B2 además de hierro, calcio, magnesio, fosforo y potasio. Ayuda a mejorar el perfil de grasa gracias a un aumento de la secreción de bilis y también tiene un efecto diurético.

Desde Clínica Nutriestética os animamos a cumplir uno de vuestros propósitos de año nuevo: “este año me pongo a dieta” y por ello hemos estructurado un plan DETOX el cual consiste en una depuración no sólo a nivel interior sino también a través del cuidado de la piel mediante tratamientos faciales y corporales.

Infórmate antes del 31 de enero.

Te esperamos :)

Tatiana Mendizábal
Nutricionista
Clínica Nutriestética

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Consejos nutricionales para los catarros

¿Quién no tiene ahora mismo en su entorno más cercano a alguien con gripe, con un resfriado, con un catarro o con síntomas de estar a puntito de caer? Si no es tu vecino, es tu compañero de trabajo y si no los amiguitos de tus hijos… estamos rodeados.

Muchas veces no somos conscientes de que tenemos a nuestro alcance una de las medidas preventivas más eficaces para hacerle frente, y sí, tiene mucho que ver con lo que comemos: una alimentación saludable junto unos hábitos de vida adecuados son clave en este papel. Podemos hacer una buena barrera frente a todos estos intrusos y esquivar esta ola.

Si seguís leyendo veréis que es más fácil de lo que creéis y más importante aún, lo tenemos a nuestro alcance.

Con estas bajas temperaturas apetece elegir un plato caliente, “de cuchara” que decimos, y qué mejor oportunidad que esta para comer con más frecuencia legumbres. Da igual cuál de ellas, las legumbres en si tienen un gran valor nutricional, son fuente de proteínas vegetales, aminoácidos y otros nutrientes esenciales, además de alto valor biológico, lo que quiere decir que nuestro organismo está preparado para la asimilación de esta fuente de nutrientes. Cómo podríamos asegurarnos de esto último: combinándolo con cereales acabaríamos de hacer un plato completo y no tendríamos que preparar un segundo. Os ponemos un par de ejemplo, añadirle arroz a los garbanzos o también mijo a las lentejas.

Un buen postre para completar las legumbres junto al cereal podría ser una fruta con un alto contenido en vitamina C, como pueden ser los cítricos (naranja) o por ejemplo un wiki, para ayudar a fijar el hierro que nos aportan en este caso las legumbres.

Los caldos o sopas como primer plato son una buena elección para complementar una cena, ya que algo caliente calmará nuestro apetito para no acabar haciendo una ingesta muy copiosa si llegamos con hambre a casa y evitaremos ingerir una cantidad excedida antes de acostarnos y, por otro lado, contribuirá a nuestra hidratación, uno de los factores más importantes a tener en cuenta para cumplir nuestro objetivo. Beber agua es importante para que nuestro organismo funcione, la recomendación esta en llegar a los dos litros diarios, unos ocho vasos aproximadamente. Con infusiones y caldos podemos completar este objetivo.

Si queremos asegurarnos de que nuestros requerimientos de vitaminas y minerales los estamos logrando con éxito para encontrarnos bien y con energía, debemos consumir fruta y verdura a diario. Cinco raciones entre ambos grupos para ser más exactos. Podemos aprovechar los alimentos frescos de temporada y podemos o bien cocinarlos o servirlos en forma de ensalada, al gusto de cada uno.

Añadir ajo a nuestros platos nos ayudará a la hora de combatir un resfriado gracias a sus propiedades antisépticas además de darle su toque gastronómico.

Miel: la Organización Mundial de la salud (OMS) define la miel como un emoliente, que es una sustancia que alivia la irritación en la boca o la garganta formando una barrera protectora. La mezcla de miel, jengibre y limón se complementan muy bien y constituyen un estupendo jarabe para la tos, caramelos para el dolor de garganta y complemento para la prevención de resfriados.

La miel tiene muchos atributos saludables, pero también es alta en fructosa, alrededor de un 53%. Cada cucharadita de miel tiene cerca de 4 gramos de fructosa, lo que quiere decir que puede exacerbar la resistencia a la insulina pre-existente y causar estragos en su cuerpo si se consume en exceso.

En invierno y primavera, la recurrencia de estados gripales y de inflamaciones de las vías respiratorias es el resultado de un sistema inmunitario deficiente. Los hábitos saludables como tener alimentación equilibrada, no fumar, protegerse de la contaminación ambiental, combatir el estrés, dormir lo suficiente y evitar el sedentarismo y un ejercicio físico moderado como caminar una hora seguida al día puede ser una buena para reforzar nuestro sistema inmunitario. En Clínica Nutriestética podemos ayudarte con cualquiera de esas problemáticas (deshabituación tabáquica, insomnio, estrés…).

Esperamos que te hayamos proporcionado información sobre algunos alimentos que pueden ayudar a fortalecer tus defensas para que combatas los incómodos síntomas de esta enfermedad lo más rápido posible.

Y recuerda, en caso de duda, ponte siempre en manos de un profesional de la Salud.

Ana Isabel Pérez.

Nutricionista.

Clínica Nutriestética.

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