Tu relación con el azúcar

La principal función de los hidratos de carbono en nuestro organismo es proporcionar energía para el funcionamiento de órganos como el cerebro y los músculos. No hace falta consumir azúcar ya que los alimentos contienen hidratos de carbono (frutas, verduras, cereales), los cuales el cuerpo descompone para obtener glucosa y de esta forma obtener la energía necesaria. Cuando ésta se consume en exceso puede provocar efectos negativos en nuestro organismo como: aumento del riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, sobrepeso y obesidad (en particular, en los niños), hipertensión, diabetes, problemas bucodentales e incluso cáncer.

¿Cómo podemos reducir su consumo?

  • Disminuir poco a poco el consumo, haciéndolo de forma progresiva. De esta forma educaremos al paladar. Por ejemplo: si utilizas un sobre, podemos empezar añadiendo sólo la mitad y probarlo durante una semana. A la semana siguiente reduciremos a ¼ del sobre y así hasta eliminarla por completo.
  • Evitar alimentos procesados, prácticamente todos tienen azúcares añadidos. Si dejas de comprarlos serás consciente de la cantidad de estos productos que consumimos. Un ejemplo son los yogures de sabores, la alternativa sería comprar yogur natural y agregarle la fruta fresca.  
  • Aumentar el consumo de fruta, también tiene azúcar, pero sus azúcares se comportan de diferente manera que el azúcar añadido porque la fruta además de fructosa contiene fibra que ayuda a que la absorción de hidratos de carbono de absorción rápida sea más lenta.
  • Evitar la repostería industrial: sustituye la galletita de postre ó de media tarde por fruta. Cuando cocines disminuye la cantidad de azúcar de la receta ó puedes sustituirla por compota de manzana, se puede utilizar avena y especias como la canela y la vainilla ya que dan un sabor dulzón a las galletas y pasteles.
  • Evitar consumir salsas como kétchup ó barbacoa ya que tienen un alto contenido de azúcar, sustituye por mostaza ó picante.
  • Beber agua. Reducir el consumo de bebidas gaseosas, alcohol o bebidas preparadas como cubatas. Optar por bebidas sin azúcar ó agua con gas.

Ponerte en manos de nuestros profesionales de la nutrición te ayudará a reducir el consumo de alimentos superfluos, y sobre todo aprenderás a gestionar la relación con la comida.

Infórmate sin compromiso en el teléfono 941245219, WhatsApp 667273306 o en nuestras instalaciones de Avda. de Colón 43, bajo (Logroño).

¡Te esperamos!

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Estreñimiento en vacaciones

Cuando estamos de vacaciones cambian nuestras rutinas y poco a poco conforme pasan los días cambiamos nuestros hábitos saludables. Las principales causas que disminuyen la rutina intestinal pueden deberse a:

– Reducción de la ingesta de fibra (cereales integrales, frutas y verduras).
– Disminución de la actividad física: vida más sedentaria.
– Disminución del consumo de agua.
– Cambio en los horarios al levantarnos y acostarnos.

¿Qué podemos hacer para prevenir el estreñimiento?
– Mantener nuestros hábitos nutricionales, desayunando pan integral y fruta. Podemos llevar alguna pieza de fruta a la playa para comer entre horas.
Hidratarnos constantemente con al menos dos litros de agua al día.
Evitar el sedentarismo aprovechando paseos por la playa o seguir practicando algún deporte como correr.

¿Qué podemos hacer si estamos estreñidos?
El estreñimiento en vacaciones suele ser algo transitorio, pero no por esto deja de ser molesto; por lo tanto debemos prevenir antes que curar. Pero si eres de las personas que aún así fuera de casa sufren de estreñimiento puedes hacer lo siguiente:
– Algunas semillas como las de lino, chía, linaza y el copo de avena actúan como laxantes naturales. Puedes añadirlas al yogur.
– Frutas como el kiwi, la ciruela, la naranja y la papaya ayudan a mejorar el tránsito intestinal.
– Al aumentar el consumo de fibra debemos aumentar también el consumo de agua, si no el estreñimiento puede empeorar. Tenemos que tener en cuenta que en el verano se pierde agua en el sudor por ello debemos compensar aumentando la ingesta de agua.
– Elegir un momento del día para ir al baño a la misma hora y sin prisa.
– No se recomienda utilizar laxantes para prevenir, utilizarlos únicamente de forma “ocasional”

En algunos casos en los que son muchos días o se observa sangre en las heces, pérdida de peso, o va acompañado de otros síntomas se debe acudir al médico.

Tatiana B. Mendizábal
Nutricionista
Clínica Nutriestética

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Alimentos con «apellido»

Cuando realizamos la compra y vamos por el supermercado, vemos cómo nos bombardean con palabras como “sano”, “bajo en grasa”, “natural”, “casero”… A estos adjetivos nosotros les llamamos “apellidos”. La OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) advierte que estos y otros adjetivos tienden a confundir al consumidor y nosotros como profesionales de la salud nos preguntamos: ¿Realmente lo son? La mayoría tienden a hacernos creer que son mejores para nuestra salud, y muchas veces el precio es superior a los normales.

Estos reclamos publicitarios van acompañados muchas veces de exageraciones; para evitar confusiones es importante leer el etiquetado nutricional y comparar. La OCU ha elaborado un listado de productos que se consideran naturales y artesanales.

Productos naturales
Legalmente, estos productos pueden llevar la denominación de «natural»:
– Agua mineral envasada (la que se obtiene directamente de manantial).
– Yogur natural (elaborado con fermentos e ingredientes lácteos, con o sin azúcar o edulcorantes, pero sin aromas).
– Conservas al natural (vegetales o pescados y mariscos cocidos y envasados solo con agua y sal)
– Aromas naturales (aditivos de origen vegetal o animal).

En el resto de los casos, la OCU advierte que aunque el producto asegure ser «100% natural», puede que nos estén engañando. Por eso insistimos en leer los ingredientes.

Productos artesanales
Los productos que tienen la categoría de artesanos o tradicionales se señalan con sellos que acreditan que son:
– Especialidad Tradicional Garantizada (ETG), como el jamón serrano, la leche de granja, los panellets o las tortas de aceite de Castilleja de la Cuesta.
– Producto de una Indicación Geográfica Protegida (IGP), como los turrones de Jijona o Alicante o los polvorones de Estepa.
– Alimentos artesanales auténticos, que se definen en cada Comunidad Autónoma como tales y se atestigua con unos sellos identificativos.

Mi recomendación como nutricionista: piénsatelo si el producto:
– Necesita apellido (bajo en grasa, desnatado, zero…)
– Va dirigido a una enfermedad especifica (colesterol, obesidad…)
– Va dirigido a un grupo de población (niños, menopausia…)
– Le añaden ingredientes (ahora con más fruta, con omega 3…)

RECUERDA: MÁS MERCADO Y MENOS SUPERMERCADO

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Alimentación emocional

Creemos que la pérdida de peso va más allá de controlar sólo la dieta y el ejercicio. Las personas somos más complejas que sólo comer: sentimos, tenemos circunstancias concretas, vivimos en entornos determinados, etc. Y todo esto va a influir de una manera u otra en su tratamiento.

Así es que vamos a darle importancia a nuestras emociones. Llamaremos “alimentación emocional” a la relación entre nuestras emociones y nuestra alimentación.

Muchas veces tendemos a relacionar negativamente cuando escuchamos el concepto de comer emocional: “estoy triste y me calmo con comida”; pero también es alimentación emocional cuando pensamos en celebraciones familiares y utilizamos la comida para disfrutar. Y estas emociones son positivas.

Por lo tanto, la relación emoción – comida no es siempre negativa. Es algo que hacemos desde muy pequeños.

A continuación os damos tres ejemplos de cómo influye nuestro entorno en esta asociación:

1. Marketing alimentario: en muchos restaurantes de comida rápida encuentras regalos que acompañan a productos. Los niños relacionan la comida/juguete.

2. Refuerzo con comida: entregamos la comida como refuerzo o premio. “Si te vistes sólo esta tarde te compro chocolate”: si hago cosas buenas me darán siempre algo dulce.

3. Comida como “calma”: ofrecer productos/alimentos para calmar y aliviar emociones. Ejemplo típico en las películas cuando la protagonista cuando esta triste y se sienta en el sofá frente al televisor a llorar con un bote extra grande de helado y galletas.

Como veis sin querer utilizamos la comida como una herramienta para gestionar nuestros sentimientos y mientras sigamos usando la comida para calmarnos, difícilmente vamos a aprender a gestionar nuestras emociones.

En Clínica Nutriestética no solo trabajamos con la alimentación. Creemos que identificar las emociones y cómo las relacionamos con los alimentos es fundamental. Conseguir nuevas herramientas con recursos y estrategias para afrontarlas es uno de nuestros objetivos.

Para más información ponte en contacto con nosotros.

Tatiana B. Mendizábal
Nutricionista
Clínica Nutriestética

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Año Nuevo: también para tu salud y alimentación

Con la llegada del año nuevo volvemos todos con los mismos propósitos: hacer más ejercicio, ponerme a dieta, cambio de hábitos… Según diversos estudios, la mayoría de personas terminan abandonando antes de llegar a febrero. ¿Por qué sucede esto? Principalmente por la manera de pensar que tenemos; es decir, nos fijamos metas del tipo: en 3 meses perderé 10 kilos o estaré dos meses a dieta.

Una forma de plantear el inicio del año puede ser verlo a largo plazo y cambiando la palabra “dieta” por “estilo de vida saludable”. La palabra “dieta” en sí muchas veces tiene una connotación negativa, pensamos más en lo que no podemos comer y lo vemos como un sacrificio, en lugar de centrarnos en lo que podemos comer y lo que ayudará a mejorar nuestra salud y, por ende, a bajar de peso.

Después de los excesos calóricos de Navidad y el sedentarismo muchos ven cuesta arriba volver a los hábitos saludables. Por eso te damos los siguientes consejos:

– Reparte entre amigos o familiares el exceso de turrones, dulces y alimentos que han quedado de la Navidad.

– Ponte un objetivo alcanzable: para esto es importante acudir a tu nutricionista. Ella te dirá el estado nutricional en el que te encuentras y te guiará con un método que te permita bajar de peso sin comprometer tu salud.

– No te obsesiones con el peso. La meta NO puede ser un número. Encontrarse mejor físicamente también es un logro.

– Incluye una rutina diaria de ejercicio, esto mejorará tu forma física, tu salud mental y ayudará a sentirte activo.

Bebe agua. Sí o sí antes que otras bebidas. La recomendación diaria está entre 1,5 a 2 litros de agua. Esto te mantendrá hidratado, es lo mejor para paliar la sed y puede contribuir a la sensación de saciedad.

¿Comenzamos? Infórmate sin compromiso en el teléfono ☎️ 941245219, WhatsApp 667273306 o mail: [email protected]

Tatiana B. Mendizábal

Nutricionista – Clínica Nutriestética

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