Chico Barba

Los hombres apuestan por la Medicina Estética

La Medicina Estética no es algo exclusivo del sexo femenino. Cada vez son más los hombres que compran productos para el cuidado de la piel, que apuestan por los tratamientos estéticos… Suelen ser hombres de entre 40 y 70 años de edad que han descubierto los beneficios que proporciona el cuidado del cuerpo a la salud, la calidad de vida y la autoestima.

Según los datos de un estudio realizado por la Sociedad Americana de Cirugía Plástica y Estética, los hombres se sometieron a más de un millón de tratamientos no quirúrgicos en 2014, como el Botox, rejuvenecimiento facial y la reducción de grasa localizada. Además, el número de tratamientos cosméticos en hombres ha aumentado un 273% desde 1997.

La forma de encarar este tipo de tratamiento es muy diferente entre hombres y mujeres. Algunas mujeres, cuando se someten a procedimientos cosméticos, no quieren que sus maridos o personas más allegadas lo sepan; se preocupan mucho más por lo que otras personas puedan pensar. Los hombres están mucho más preocupados por los efectos del tratamiento, y mucho menos por el “qué dirán”. (más…)

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¿Caduca el pan?

El pan, como alimento perecedero, requiere unas condiciones de almacenamiento muy concretas para evitar la migración de humedad o que se endurezca.

El pan es el resultado de la cocción de una masa hecha con la mezcla de harina, sal, levadura y agua, en las proporciones adecuadas, correctamente amasada y fermentada. En la fermentación se generan los aromas, el dióxido de carbono que permite que la masa de pan aumente de volumen y de otros compuestos característicos del pan. Todo ello hace que se trate de un alimento con una vida útil corta: “envejece” pronto y se endurece de forma rápida durante el almacenamiento. El artículo explica cómo evitar que el pan se endurezca y cuáles son los principales factores de deterioro de alimentos como el pan.

El pan, uno de los alimentos más consumidos y que mayor presencia tiene en las cocinas españolas, es un producto perecedero y uno de los que más se tira ya que, en un periodo corto de tiempo, pierde sus cualidades. Justo después del horneado ya empieza a producirse una redistribución de la humedad y una cristalización de los almidones, con la consiguiente pérdida de aromas y gusto. El mismo día de su elaboración, por tanto, el pan fresco puede empezar a quedar duro. Esto se debe a que se produce una migración de la humedad a la costra del pan. Por el contrario, también puede quedar humedecido y perder buena parte de sus cualidades. Aspectos como la temperatura de almacenamiento o la migración de la humedad se relacionan con la dureza del pan.

Evitar que el pan se endurezca
Nada más salir del horno, se inician los procesos que convierten el pan fresco en pan rancio. Si bien la miga se endurece, la corteza se ablanda. Esto se asocia a un resecamiento de la miga. Una de las principales amenazas del pan son los hongos, como aspergillus y penicillium (los panes industriales contienen sustancias antifúngicas que evitan su degradación y permiten que se conserven durante más tiempo). (más…)

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Lo que no sabes de los productos “light”

El espectacular aumento en las ventas de productos bajos en calorías, azúcares o grasas no se ha acompañado de una disminución en las tasas de obesidad o en una reducción de la ingesta de calorías de la población. Conviene preguntarse, por tanto, cómo nos influyen las declaraciones de salud “light” o “bajo en grasas o azúcares”. ¿Conciencian sobre aspectos dietético-nutricionales o generan la ilusión de que son alimentos “que adelgazan”? ¿Incrementan la calidad dietética o promueven el sobreconsumo de alimentos insaludables? ¿Informan o, más bien, aumentan la confusión de los consumidores?

Según la legislación vigente, un alimento puede publicitarse como “light” o “ligero” si el fabricante ha reducido en un 30% su aporte calórico, siempre que se indique la característica que hace que el producto sea “light”. Pero que un alimento sea “light” no significa que no tenga calorías. Puede seguir aportando una notable cantidad de energía, como es el caso de quesos, mayonesas o margarinas “light”.

Por otra parte, cuando se indica que se ha reducido el contenido en azúcares o grasas, también debe disminuir en un 30% la cantidad de azúcar o de grasa. No obstante, un alimento al que se le ha reducido el contenido en grasa puede haber sufrido un incremento en el contenido en azúcares, y viceversa, por lo que su aporte energético no siempre será menor.

En ambos casos, tanto en el alimento “light” como en el alimento al que se han reducido sus grasas o sus azúcares, es posible que se esté frente a productos con grandes cantidades de sal. Para comprobar si es así, es preciso saber que se considera que un alimento tiene “mucha sal” cuando contiene 1,25 gramos de sal, o más, por cada 100 gramos de alimento, y que tiene “poca sal” (es la situación idónea) cuando aporta 0,25 gramos (o menos) de sal por cada 100 gramos de alimento.

Contenido reducido en azúcares… ¿También en energía?
No se debe confundir las declaraciones “bajo contenido en azúcares” o “sin azúcares” con la declaración “contenido reducido en azúcares”. Mientras que en las dos primeras se está ante productos con cantidades bajas de azúcares, esta última detalla que se ha reducido la cantidad de azúcar en un 30% (o más) en relación a un producto similar. Por tanto, si el “producto similar” tenía una notable cantidad de azúcar (por ejemplo, una mermelada), es posible que las calorías no hayan disminuido de forma considerable.

No siempre que un alimento tiene pocos azúcares aporta pocas calorías, pues es posible que su contenido en grasas sea importante.

Una declaración de salud que también puede ser desconcertante, aunque cumpla a la perfección la legislación vigente, es la siguiente: “sin azúcares añadidos”. En este caso, la confusión se puede producir por la existencia de productos en cuya elaboración se generan azúcares en grandes cantidades, como es el caso de ciertos cereales para bebés. (más…)

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Mujer a los 40

Belleza a partir de los 40

El otro día hablábamos de que no se puede poner edad a la belleza, y que llegar a los 50 no era sinónimo de rendirse a la batalla contra el envejecimiento.

Hoy nos centraremos en la llegada a temida crisis de los 40, y nos reafirmamos en el mensaje.

Cuando la mujer llega a los 40 años, su cuerpo experimenta cambios que parecen difíciles de corregir y afrontar. Cuando se es más joven es más fácil mantener el peso ideal, las arrugas ni las manchas en el rostro son motivo de preocupación, ni tampoco se piensa en cubrir las canas.

Como os decíamos, muchas mujeres cometen el error de pensar que al llegar a los 40 estos problemas ya no tienen solución y prefieren resignarse; no buscan cambiar sus vidas para tratar de mejorar su apariencia y lograr el bienestar deseado. Aquí te proponemos algunas soluciones que podemos ofrecerte para tratar algunas de las problemáticas más habituales a esta edad:

MANCHAS DE LA EDAD
El problema: son manchas planas de color marrón-negro que generalmente aparecen en la piel después de los 40 y en áreas del cuerpo expuestas al sol como el dorso de las manos, la cara, los hombros, la frente y el cuello.

Soluciones
● Evitar el sol o usar un buen protector solar, como nuestro Protector Solar. Pulsa AQUÍ para más información.
● Utilizar nuestra cosmética personalizada CREMOLOGY. Analizaremos tu piel y elaboraremos la crema con los principios activos más indicados para tratar las manchas de la edad. Pulsa AQUÍ para más información.
● Tratamiento Antimanchas: durante 8 sesiones, utilizaremos diferentes equipos y el refuerzo con Dermamelan para obtener los mejores resultados.

INCREMENTO DE PESO Y FLACIDEZ
El problema: los cambios metabólicos propios de la menopausia suelen producir un incremento en la grasa corporal. En este sentido, la grasa corporal, que a los 20 años es del 26%, sube al 33% a los 40 años y al 42% a los 50 años. (más…)

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Chollos

Cuidado con los CHOLLOS

Fuente: La Vanguardia

No nos cansaremos de decirlo: mucho cuidado con los “chollos” en Medicina Estética o Cirugía Estética. Con la Salud no se juega.

La Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética (SECPRE) ha lanzado una alerta muy clara a través del cirujano Moisés Martín Anaya en la que advierte de las peligrosas ofertas de hasta el 70% de descuento en intervenciones quirúrgicas: las ansiadas rebajas.

Se trata de descuentos, ofertas y rebajas de “hasta el 70% en productos y servicios de cirugía estética”, según aclaran desde la SECPRE. Anuncios como este que ofrece chollos en intervenciones de tal envergadura como la mamoplastia, la otoplastia o la liposucción se pueden encontrar en internet a través de cualquier buscador.

Advierten de que solo con buscar en Google “rebajas + cirugía estética” se pueden encontrar muchos resultados sin control, sin garantías y bajo la explicación de que los precios habituales de la cirugía estética resultan muy elevados para cualquier bolsillo.

Esta situación, que viene denunciando la Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética, no encuentra un marco legal en el que regularse, en tanto en cuanto existen clínicas que ofertan sus servicios estéticos en unos límites difusos entre la salud y el mercado de consumo.

Así lo denuncia el cirujano Moisés Martín Anaya, perteneciente a dicha sociedad, para quien, con estas situaciones irregulares no solo se ven perjudicados los especialistas profesionales con titulación y que operan en un marco ético, legal y con todas las garantías de salud. Lo son también, y, esto es lo más preocupante, añade, los pacientes. El doctor afirma que “no son pocas las ocasiones que un paciente rebotado de una operación mal realizada tiene muy pocas posibilidades o quizá ninguna de ser reparado”.

Para Martín Anaya es importante que los pacientes comprendan que el coste de una intervención tiene unos mínimos que no se cubren sino con la rebaja en un material, que puede resultar de vital importancia en una intervención. Con esto se refiere a quirófanos, equipos de anestesia e incluso prótesis.

La existencia de un mercado de segunda mano de productos como el botox, el ácido hialurónico (que se inyectan al paciente) o las prótesis para el aumento de mamas no es ningún secreto. “Hablamos de falsificaciones”, advierte el especialista, “como si de bolsos o zapatillas deportivas se tratase”, añade.

Martín Anaya recuerda que este es uno de los peligros a los que se enfrenta el paciente que realiza un viaje con el fin de realizar una cirugía low cost. “Por supuesto, se puede programar un viaje al extranjero para operarse, al igual que otras personas acuden al nuestro para ponerse en manos de los expertos españoles”, afirma. Pero, para el cirujano, “se debe viajar siempre con la garantía de profesionalidad, rigor y a unos costes razonables”. Además, es muy importante especificar en la primera consulta cómo se realiza el seguimiento postoperatorio. Y sentencia: “En la salud no hay rebajas”.

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