Frutos secos

Los frutos secos con más y menos calorías

Los frutos secos son alimentos calóricos. Y, sin embargo, son muy sanos. Contienen fibra, vitaminas y minerales, esteroles vegetales y también grasas, aunque saludables. Este es un detalle crucial ya que, a diferencia de otros alimentos o productos muy calóricos, los frutos secos aportan al cuerpo diversos nutrientes beneficiosos, incluidas sus grasas.

Frutos secos con más calorías
Entre los frutos secos más calóricos, están los siguientes cinco:
Nueces de Macadamia: 718 kcal / 100 gramos.
Nueces pacanas: 691 kcal / 100 gramos.
Piñones: 673 kcal / 100 gramos.
Nueces: 654 kcal / 100 gramos.
Avellanas: 646 kcal / 100 gramos.

Estos alimentos tienen una importante densidad calórica, lo que genera cierto recelo en la población, que teme engordar al comerlos. Sin embargo, son muy nutritivos y aportan grasas cardiosaludables, proteínas, fibra, minerales, vitaminas y antioxidantes. El consumo regular de frutos secos es beneficioso para la salud -en especial, para el corazón-, ayuda a controlar los niveles de colesterol y previene diversas enfermedades. Además, al contrario de lo que se cree, los frutos secos no engordan. Rigurosos estudios apuntan, de hecho, que estos alimentos pueden contribuir a controlar el peso corporal. La clave está en la cantidad de frutos secos que se coman. (más…)

Leer Más

me-amo-me-cuido-nutricion

El marketing que engorda

El placer, la biología, la historia e incluso la filosofía hacen que las personas nos sintamos más atraídas por los alimentos menos saludables (ricos en calorías, grasas, azúcares y sal). Si a ello se añade la actual abundancia y la fácil accesibilidad de esta clase de productos, así como su omnipresente publicidad, se entiende por qué muchos expertos en nutrición y salud pública apuntan al marketing de alimentos como una de las principales causas de la epidemia de obesidad. Dos de dichos expertos son Pierre Chandon y Brian Wansink, firmantes de una extensa y metódica investigación titulada ‘¿Es necesario que la comercialización de alimentos nos haga engordar?’. En ella sostienen que las 60-100 kilocalorías de más que se consumen a diario son en buena medida responsabilidad de inteligentes campañas de marketing de alimentos.

Las ‘cuatro pes’ del marketing de alimentos
La publicidad de alimentos no consiste solo en anuncios en los medios de comunicación o en vallas publicitarias. Las empresas de alimentos cuentan con muy ingeniosos creativos y con auténticos expertos en técnicas de mercado, por lo que no debe extrañar que la publicidad televisiva, que ha atraído la mayor parte de la atención de las investigaciones sobre publicidad y obesidad, en realidad solo suponga la punta del iceberg. De hecho, su importancia está disminuyendo hasta el punto de que hoy por hoy no es la forma más innovadora ni poderosa con la que cuenta el actual marketing de alimentos.

PRECIO
Tal y como detalló el doctor Juanjo Cáceres en su libro ‘Consumo Inteligente’, poner precio a los productos “es una tarea verdaderamente compleja para las empresas, y es evidente que, en general, desconocemos cómo funciona”. Cáceres indica que el importe final viene determinado por factores que escapan mucho a los escasos conocimientos que por lo general tiene la ciudadanía sobre el tema, y que “los dos únicos objetivos que se persiguen con los precios es maximizar los beneficios de las empresas y vender tanto como sea posible al precio óptimo”. (más…)

Leer Más

Latas

Bebidas en lata: ¿Basta una servilleta para limpiarlas?

EROSKI CONSUMER / Marta Chavarrías

Las latas de bebidas son seguras siempre que se mantengan unas adecuadas condiciones de almacenamiento y de manipulación.

Beber un refresco directamente de la lata es una práctica bastante habitual, sobre todo, cuando se está fuera de casa y el único lugar para comprar bebida es una máquina expendedora o un puesto ambulante. Uno de los gestos más repetidos, antes de abrirlas, es limpiarlas con lo que se tiene a mano, como un pañuelo o una servilleta. Esta acción da cierta tranquilidad, pero genera ciertas dudas en torno a si es suficiente como medida de higiene o si sirve para eliminar los patógenos que pudiera haber en la superficie. Este artículo responde a estas cuestiones y explica cómo aumentar la seguridad de las latas y de qué metal están hechas. También aborda algunos mitos relacionados con las latas, como el de las ratas y la leptospirosis.

Latas de bebida más seguras
La lata para bebidas es uno de los envases en constante evolución. Desde que aparecieran las primeras latas hasta la actualidad, los avances han sido numerosos: desde aspectos puramente estéticos y de diseño a otros más funcionales y de seguridad. Las latas son seguras siempre que se mantengan unas normas de manipulación apropiadas. Para que hubiera riesgo, la carga microbiológica de las latas tendría que ser muy alta, a pesar de que la higiene es mejorable. Por tanto, si se han seguido unas pautas de almacenamiento correctas, no existe riesgo.

Las latas suelen servirse en paquetes protegidos por un envoltorio de plástico retráctil que aleja el producto de la suciedad. Si se conservan en unas condiciones adecuadas de almacenamiento, se asegura que las latas no se han expuesto a agentes nocivos como polvo u otros materiales. Para que existiera riesgo para la salud, la carga microbiológica de las latas tendría que ser muy alta. De todas formas, algunos aspectos en los que hay que fijarse son:

Antes de abrir una lata, debe limpiarse bien por fuera. Debe tenerse en cuenta, sin embargo, que pasar un pañuelo no eliminaría posibles microorganismos patógenos; sí quitaría polvo o algún resto orgánico. El pañuelo limpia, pero no desinfecta.

La lata tiene que estar en buenas condiciones, no debe estar oxidada, ni tener golpes o estar hinchada. (más…)

Leer Más

Cheque Regalo

Ser nuestro cliente TIENE PREMIO

En Clínica Nutriestética mimamos a nuestros clientes.

Por eso, sorteamos un CHEQUE REGALO DE 100€ entre todas las facturas emitidas entre el 15 y 30 de junio (inclusive ambas).

Acércate, y guarda la factura de tu producto o servicio consumido, porque te pueden ayudar a ganar 100€.

Te esperamos.

Promoción válida entre todas aquellas facturas emitidas entre el 15 y 30 de junio. No acumulable con otras promociones vigentes. Publicación del ganador: 2 de julio de 2015.

Leer Más

Falsas creencias sobre nutrición y deporte

 
Algunas prácticas dietéticas asociadas al deporte, pero lejos de mejorar el rendimiento físico pueden afectar al deportista y causarle problemas de salud
 
Los deportistas, sean profesionales o aficionados, siempre quieren mejorar su rendimiento físico. Pero, en ese deseo por avanzar y dar lo mejor de sí mismos, son vulnerables a los mitos dietéticos, muchos de los cuales se propagan con la rapidez de un velocista. Algunas de estas creencias, incluso, se generan en las filas de verdaderos investigadores, en ocasiones influidos por intereses comerciales, y en otras, por falta de actualización en el terreno de la nutrición humana. En el presente artículo se revisan tres mitos sobre nutrición deportiva muy presentes en diferentes medios tanto divulgativos como académicos.
 
 
Mito 1: sin azúcar no hay buen rendimiento deportivo
Hay tantos mitos como especialidades deportivas, pero conviene revisar de cerca uno bastante peligroso: el que nos hace creer que sin azúcar no rendiremos bien en nuestro desempeño atlético. Muchas personas han llegado a creer que las bebidas deportivas (conocidas como “isotónicas”) mejoran la salud, algo que no es cierto.
Por eso el Departamento de Salud de Nueva York difundió en 2013 esta advertencia: “Las bebidas deportivas ‘suenan’ saludables, pero los azúcares añadidos en la mayoría de ellas pueden favorecer la obesidad y la diabetes”. El mensaje es importante también en Europa, ya que nuestra ingesta de azúcares oscila entre el 16% y el 36%, así que estamos lejos de la recomendación emitida en 2003 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) de no superar el 10% de la energía a partir de azúcares. La OMS revisará en breve este consejo, y es posible que la cifre en un 5%. En el artículo ‘¿Qué es peor, tomar mucho azúcar o mucha sal?’, publicado en EROSKI CONSUMER, se profundiza en los riesgos de abusar del azúcar.
 
El uso de bebidas deportivas con azúcares añadidos solo tiene sentido (en su caso) en deportes que suponen un ejercicio continuado de más de 60 minutos, según concluyeron Temesi y colaboradores en mayo de 2011, en un riguroso estudio publicado en la revista Journal of Nutrition. Los carbohidratos que aportan dichas bebidas, en todo caso, podemos complementarlos (y en ocasiones, incluso sustituirlos) por los presentes en alimentos comunes, como fruta fresca o fruta desecada, entre otros.
 
 
Mito 2: es preciso recurrir a complementos dietéticos
Alrededor de ocho de cada diez deportistas consumen suplementos dietético-nutricionales. Los ingieren tanto atletas profesionales como deportistas aficionados e incluso jóvenes estudiantes, tal y como mostraron Jenkinson y Harbert en noviembre de 2008. Es muy habitual recurrir a complementos “naturales”, a pastillas de vitaminas o minerales, a antioxidantes o a cápsulas de omega 3, pese a que hay pocos estudios que muestren beneficios para el deportista.
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha aprobado ciertas declaraciones de salud para unos pocos productos relacionados con el rendimiento deportivo, tales como carbohidratos, cafeína y bebidas con carbohidratos, creatina o vitamina C. Todos deben cumplir una serie de condiciones, estipuladas por la EFSA en cada documento de los que ha emitido para aprobar las afirmaciones que acompañan a dichos productos. Las mejoras, por cierto, no siempre son lo que se espera. A modo de ejemplo, una revisión sistemática de la literatura científica publicada en junio de 2013 por Schubert y Astorino constató que la mejora en el rendimiento de los corredores gracias a la cafeína es de un 1,1%. Dado que la cafeína no está exenta de efectos adversos, es algo para tener en cuenta.
 
Sea como fuere, la inmensa mayoría de suplementos dirigidos a los deportistas no han mostrado mejorar el rendimiento deportivo o prevenir o curar las lesiones. Es más, muchos pueden estar contaminados con sustancias no declaradas en la etiqueta o generar serias consecuencias.
 
 
Mito 3: hay que beber antes de tener sed
Durante años, tanto los profesionales sanitarios como la población general han creído necesario beber antes de que aparezca la sensación de sed siempre que se practica un deporte. No obstante, en el año 2006, la Asociación Internacional de Directores Médicos del Maratón aconsejó a los atletas que se fiaran de su propio mecanismo de la sed, salvo en tres excepciones:
1. En ambientes extremadamente calurosos (temperaturas superiores a 38 ºC), aunque solo durante los primeros días de aclimatación al calor.
2. En temperaturas inferiores a 5 ºC.
3. En el caso de atletas que realicen mucho ejercicio y que tengan edades superiores a 65 años.
En su opinión -publicada en julio de 2006 en la revista Clinical Journal of Sports Medicine-, la sed sería el regulador fisiológico predominante que rige el equilibrio de líquidos durante el ejercicio. Este punto de vista no fue recogido, sin embargo, por el Colegio Americano de Medicina del Deporte un año después (febrero de 2007), en un documento de postura titulado ‘Ejercicio y reemplazo de fluidos’.
 
Tres años más tarde, la prestigiosa doctora Louise Burke publicó su libro ‘Nutrición en el deporte. Un enfoque práctico’. En él, tras discutir los aspectos relativos a la ingesta de líquidos en las carreras, no se olvidó de mencionar que en las sociedades occidentales “el sobreconsumo resulta el problema nutricional más importante, donde las porciones disponibles habitualmente de líquidos y alimentos son tan grandes que superan cualquier sentido del hambre, la sed o la necesidad”.
 
Pitsiladis y Noakes, dos catedráticos en ciencias del deporte, y Heneghan, un catedrático de Medicina Basada en la Evidencia, abordaron esta cuestión en el año 2012. Los tres llegaron a conclusiones muy similares, aunque vale la pena comentar la opinión del profesor Carl Heneghan, director del Centro de Medicina Basada en la Evidencia de la Universidad de Oxford. Heneghan capitaneó una extensa revisión en relación al rendimiento deportivo. La investigación, publicada en julio de 2012 en British Medical Journal, indicó que seguir el consejo “beba antes de tener sed” hará que muchos atletas beban demasiado, lo que no solo podría perjudicar su rendimiento, sino que los situará ante el riesgo de sufrir una dolencia rara pero grave, denominada hiponatremia (dilución de las concentraciones de sodio en sangre que, si es muy pronunciada, puede generar un edema cerebral).
 
Lo apropiado es que los atletas (sobre todo los de élite) establezcan un plan individualizado de hidratación. En caso de no tenerlo, “el atleta no debe beber más allá de su sed”, según señaló la entidad National Athletic Trainers Association en su revista oficial en enero de 2012.
 
 
Consulta siempre con un profesional de la nutrición cuáles son las pautas de alimentación más adecuadas en función de tu disciplina deportiva.
 
Fuente: Eroski Consumer
Autor: JULIO BASULTO