Enfermedades, nutrición y ejercicio

 

Ahora que acaban las fiestas navideñas, muchas personas optan por la actividad física como una opción para recuperar la figura y mejorar su salud.

 

Existen problemáticas en las que una adecuada combinación de actividad física y alimentación pueden conseguir resultados espectaculares para nuestra salud, como es el caso de la obesidad, tabaquismo, diabetes, hipertensión, problemas cardiovasculares, de columna, etc. En estos casos, el ejercicio y una adecuada alimentación se convierten en un pilar importante y necesario para la recuperación de cada una de estas enfermedades.

 

La práctica de ejercicio físico es altamente recomendable, y más aún con una adecuada reeeducación alimentaria, pues no sólo se produce una reducción de las presiones arteriales, sino que también tiene un efecto beneficioso sobre otros factores de riesgo cardiovascular. Sea cual sea tu edad, hacer regularmente ejercicio físico moderado y una alimentación cuidada son hábitos saludables que te reportarán beneficios a lo largo de toda la vida.

 

En nutrición, al igual que con la actividad física, no existe el “todo o nada”: existe un término medio más realista que supone un claro beneficio para la salud sin provocar el desánimo ante dietas estrictas o entrenamientos exigentes y rígidos. Especialmente hoy en día, donde encontramos un alto índice de sedentarismo y poca conciencia de practicar algún deporte.

 

No hay que comenzar a cuidar nuestra alimentación o realizar actividad física por prescripción médica o ante una enfermedad: como siempre, lo mejor es prevenir. Cuando antes nos acostumbremos a una alimentación adecuada, ayudada por una actividad física moderada y acorde a nuestras circunstancias, los beneficios a medio y largo plazo en nuestra salud van a ser más que visibles.

 

En Clínica Nutriestética te asesoraremos y ayudaremos para adquirir unos hábitos de alimentación saludables, acordes a tu ritmo de vida. O bien te ayudaremos si practicas algún deporte de forma habitual y quieres conseguir mejores resultados a través de una reeducación alimentaria.

 
 

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Receta Navideña: variantes con merluza

 

Como última propuesta para estas fechas, os presentamos dos variantes de lomos de merluza al horno:

 

Variante nº 1: Lomos de merluza CON JAMÓN
Se ponen en una fuente de horno los lomos de merluza sin espinas (valen los congelados) con un poco de sal y pimienta. Se pone encima de cada lomo una rodaja de tomate y encima del tomate un par de lonchas de jamón serrano dobladas. Se ensarta todo con un palillo (el jamón, el tomate y el lomo de merluza), se le echa por encima un hilo de aceite de oliva virgen extra, se espolvorea con romero picadito (o la hierba que os guste y os apetezca) y se mete al horno (previamente precalentado a 190 grados) durante 10-12 minutos.

 

Variante nº 2: Lomos de merluza CON LANGOSTINOS
Esta receta es muy parecida a la anterior, pero en lugar de poner sobre los lomos de merluza tomate y jamón, se pinchan en el palillo 2 ó 3 langostinos pelados. Se espolvorea con sal, pimienta y un chorrito de aceite de oliva virgen extra y se meten al horno a 190 grados durante 10 – 12 minutos. Mientras están en el horno, freímos en una sartén con un poquito de aceite virgen extra unos ajitos en láminas a fuego no muy fuerte y cuando estén doraditos retiramos la sartén del fuego y le añadimos una cucharadita de pimentón (a mi me gusta el picante). Cuando el pescado esté hecho, lo sacamos del horno y le echamos por encima el aceite con el ajo y el pimentón.

 

Como el ingrediente básico de ambas recetas es el mismo (lomos de merluza) y la temperatura del horno y el tiempo de cocción también son iguales, podéis poner las dos recetas al mismo tiempo en la bandeja del horno… O por qué no, hacer una FUSIÓN DE AMBAS y pinchar en cada lomo una rodaja de tomate y uno o dos langostinos envueltos en una loncha de jamón y así ya tenemos otra receta.

 

Cinco propósitos para vivir más y mejor

 

Ahora que comienza el año, todos solemos efectuar una “declaración de intenciones” y propósitos para el año entrante.

 

En lo que a Salud se refiere, queremos hacerte cinco sencillas recomendaciones que ayudarán a mejorar ostensiblemente a mejorar tu salud.

 

Por si no lo sabías, las enfermedades cardiovasculares causan el 47% de las muertes en Europa.

 

Toma nota, y tu Salud saldrá ganando:

 

PROPÓSITO 1: NO FUMAR
Desciende el riesgo de enfermedad cardíaca en un 36%
Aunque las imágenes de las cajetillas de tabaco son lo suficientemente gráficas, conviene recordar que cada año 5 millones de personas mueren a causa del tabaquismo.

 

PROPÓSITO 2: MANTENER UNA BUENA DIETA
Desciende el riesgo de enfermedad cardíaca en un 18%
Ya conocéis nuestra apuesta por la alimentación saludable y equilibrada como pilar fundamental de nuestra salud. Como añadido, recordaros que una buena dieta previene de un gran número de enfermedades; no sólo cardíacas.

 

PROPÓSITO 3: NADA DE BARRIGA
Desciende el riesgo de enfermedad cardíaca en un 12%
Si tienes más de 94 centímetros de circunferencia de barriga, debes comenzar a pensar en cambiar tus hábitos de alimentación e introducir la actividad física en tu vida.

 

PROPÓSITO 4: BEBER ALCOHOL
Desciende el riesgo de enfermedad cardíaca en un 11%
Si seguís habitualmente nuestros posts, ya sabréis que no hace falta eliminar el vino o la cerveza de nuestra dieta. Al revés. En pequeñas cantidades, sus efectos son beneficiosos. Pero el exceso daña el hígado, páncreas, esófago,…

 

PROPÓSITO 5: EJERCICIO DE FORMA REGULAR
Desciende el riesgo de enfermedad cardíaca en un 3%
Puede parecer una cifra no muy elevada, pero las bondades de una actividad física regular aportan múltiples beneficios físicos y psíquicos más allá del riesgo cardiovascular. Y si además lo combinamos con alguno de los puntos anteriores, los efectos se multiplican.

 

Recordad que, en términos de Salud, los resultados de un pequeño sacrificio pueden ser enormes.

Y si tienes cualquier duda, consúltanos.   :)

 

Receta Navideña: copa ligera de yogur y fresas

 

Hoy os dejamos una receta muy sencilla para hacer un postre ligero. Idónea para que también los “principiantes” sorprendan esta noche en casa.

 

COPA DE YOGUR Y FRESAS
Cortamos en rodajas o en trocitos unas fresas y las ponemos a macerar un rato con edulcorante líquido. Reservamos la mitad y la otra mitad la trituramos en la batidora.
Por otro lado, mezclamos en un bol, a partes iguales, yogur natural desnatado y queso de untar light natural (o queso batido desnatado, de venta en grandes superficies).
En una copa (o vaso) ponemos en el fondo unos trozos o rodajas de fresas. Encima, una capa de la mezcla de yogur y queso.
Encima una capa de fresas trituradas (esta capa se puede sustituir por mermelada de fresa light) y encima de esta capa, otra de yogur y queso.
Decoramos con una fresa y una hojita de menta y a disfrutar (fresquito, mejor).

¡Y a disfrutar!