ducha fría

Un ducha de agua fría

No hablamos de malas noticias. Al revés.

La ducha de agua fría es muy beneficiosa en caso de trastornos depresivos, ya que nos ayuda a conseguir una sensación de bienestar al estimular la producción de noradrenalina

Hay que reconocerlo, a la mayoría se nos hace bastante placentero ducharnos con agua tibia o caliente, especialmente después de un día estresante. Sin embargo, también es importante saber y tener en cuenta los grandes beneficios de ducharse con agua fría. Ya se verá que si se hace de manera gradual, poco a poco el cuerpo se irá acostumbrando y bañarse con agua fría dejará de ser un martirio y se convertirá en una experiencia para disfrutar, sobre todo si se es consciente de estos importantes aspectos en la salud.

Principales beneficios
Mejora la salud física: la fuerza del agua fría en la piel hace que el corazón lata más deprisa y los músculos se flexionen. Esto envía sangre a los músculos y a los órganos vitales. El agua caliente hace lo contrario, moviendo sangre hasta la superficie de la piel. Alternar entre agua caliente y fría mientras se está en la ducha es una gran forma de estimular y mejorar la circulación. Esto también sirve para mejorar el sistema nervioso.

Beneficios psicológicos: los antiguos samurais de Japón solían verter cubos de agua helada sobre sus cabezas por la mañana para limpiar su cuerpo y espíritu. Creían que les ayudaba a empezar cada día y cada aventura frescos. Las duchas de agua fría liberan componentes químicos en el cerebro que mejoran nuestro humor, disminuyen el estrés y ansiedad y alivian la depresión.

Aumento de la energía: además que no hay nada como agua fría para despertarse, las duchas frías pueden aumentar los niveles de energía debido a que las terminaciones nerviosas de la piel se activan. El corazón empieza a latir más deprisa y se comienza a respirar mas deprisa. (más…)

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Día Mundial de la Salud 2015: Inocuidad de los alimentos

Hoy es el Día Mundial de la Salud, el cual la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo ha centrado en la inocuidad de los alimentos.

Los alimentos insalubres están relacionados con la muerte de unos 2 millones de personas al año, en su mayoría niños. Los alimentos que contienen bacterias, virus, parásitos o sustancias químicas nocivas causan más de 200 enfermedades, que van desde la diarrea hasta el cáncer.

A medida que aumenta la globalización de los suministros de alimentos, resulta cada vez más evidente la necesidad de reforzar los sistemas que velan por la inocuidad de los alimentos en todos los países. Es por ello que la OMS ha aprovechado el Día Mundial de la Salud, que se celebra el 7 de abril de 2015, para fomentar medidas destinadas a mejorar la inocuidad de los alimentos a lo largo de toda la cadena, desde la granja hasta el plato.

La OMS ayuda a los países a prevenir, detectar y dar respuesta a los brotes de enfermedades transmitidas por los alimentos, de acuerdo con el Codex Alimentarius, una recopilación de normas, directrices y códigos de prácticas sobre los alimentos que abarcan la totalidad de los principales alimentos y procesos. Junto con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la OMS alerta a los países de las emergencias relacionadas con la inocuidad de los alimentos a través de una red internacional de información.

Cinco claves para la inocuidad de los alimentos
La inocuidad de los alimentos es una responsabilidad compartida. Es importante que se trabaje a lo largo de toda la cadena de producción de los alimentos: desde los campesinos y los fabricantes hasta los vendedores y los consumidores. La publicación de la OMS Cinco claves para la inocuidad de los alimentos ofrece a los vendedores y consumidores orientaciones prácticas sobre cómo manipular y preparar los alimentos:

Clave 1: Mantenga la limpieza
Clave 2: Separe alimentos crudos y cocinados
Clave 3: Cocine los alimentos completamente
Clave 4: Mantenga los alimentos a temperaturas seguras
Clave 5: Use agua y materias primas inocuas

El Día Mundial de la Salud 2015 es una oportunidad para alertar a quienes trabajan en diferentes sectores del gobierno, a los campesinos, a los fabricantes, a los minoristas, a los profesionales sanitarios y a los consumidores de la importancia de la inocuidad de los alimentos, y concienciarlos del papel que cada uno puede desempeñar para que todos tengamos confianza en que los alimentos que nos llegan al plato son inocuos.