Un ducha de agua fría

No hablamos de malas noticias. Al revés.

La ducha de agua fría es muy beneficiosa en caso de trastornos depresivos, ya que nos ayuda a conseguir una sensación de bienestar al estimular la producción de noradrenalina

Hay que reconocerlo, a la mayoría se nos hace bastante placentero ducharnos con agua tibia o caliente, especialmente después de un día estresante. Sin embargo, también es importante saber y tener en cuenta los grandes beneficios de ducharse con agua fría. Ya se verá que si se hace de manera gradual, poco a poco el cuerpo se irá acostumbrando y bañarse con agua fría dejará de ser un martirio y se convertirá en una experiencia para disfrutar, sobre todo si se es consciente de estos importantes aspectos en la salud.

Principales beneficios
Mejora la salud física: la fuerza del agua fría en la piel hace que el corazón lata más deprisa y los músculos se flexionen. Esto envía sangre a los músculos y a los órganos vitales. El agua caliente hace lo contrario, moviendo sangre hasta la superficie de la piel. Alternar entre agua caliente y fría mientras se está en la ducha es una gran forma de estimular y mejorar la circulación. Esto también sirve para mejorar el sistema nervioso.

Beneficios psicológicos: los antiguos samurais de Japón solían verter cubos de agua helada sobre sus cabezas por la mañana para limpiar su cuerpo y espíritu. Creían que les ayudaba a empezar cada día y cada aventura frescos. Las duchas de agua fría liberan componentes químicos en el cerebro que mejoran nuestro humor, disminuyen el estrés y ansiedad y alivian la depresión.

Aumento de la energía: además que no hay nada como agua fría para despertarse, las duchas frías pueden aumentar los niveles de energía debido a que las terminaciones nerviosas de la piel se activan. El corazón empieza a latir más deprisa y se comienza a respirar mas deprisa. (más…)

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