Retención de líquidos. Consejos

 
La baja ingesta de líquidos, o bien el abuso del sodio, puede generar lo que comúnmente se conoce como “retención de líquidos” que, como su nombre indica, es la retención que efectúa nuestro organismo para conservar todo el nivel de líquido necesario.
 
Una de las principales causas que pueden motivar la retención de líquidos es una dieta desequilibrada, aunque también se dan otras causas como la vida sedentaria, abuso de la sal, desajustes hormonales, problemas circulatorios, etc.
 
En cualquier caso, es importante siempre la recomendación de un profesional sanitario para valorar adecuadamente cada caso y descartar otras problemáticas. En Clínica Nutriestética estaremos encantados de solventar tus dudas y aconsejarte lo más adecuado para tu caso concreto.
 
Como añadido, te anotamos algunos consejos básicos para evitar la retención de líquidos:
 
1. Evitar alimentos con grandes cantidades de sal, como salazones, embutidos, palomitas, quesos (roquefort), etc.
 
2. Bebe una media de dos litros de agua al día; pero no te excedas o tu cuerpo retendrá líquidos por sobrecarga.
 
3. Incluye en tu dieta la fruta, hidratos de carbono bajos en sodio (patata, arroz, avena, soja,…) y consume proteínas (carne y pescado).
 
4. Cuidado con el azúcar: las golosinas, comida rápida, etc., pueden provocar un exceso de glucosa y arrastrar agua por ósmosis, por lo que favorecen la retención de líquidos.
 
5. Haz ejercicio regularmente.
 
6. Evita las prendas muy ajustadas, ya que obstruyen la circulación y dificultan la expulsión de líquidos.
 
7. Reactiva la circulación con trucos sencillos, como terminar una ducha con un chorro de agua fría en las piernas.
 
8. Incluye en tu dieta plantas como diente de león, cola de caballo, te verde, centella asiática,… Y también frutas que aporten potasio, como plátanos, melón, sandía o verduras como las alcachofas, berros, acelgas o calabaza…
 
 

Ret líquidos

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Outlet de tratamientos estéticos: qué hay detrás de los descuentos

 
Cada vez hay más promociones y rebajas tentadoras en el mercado de la belleza. ¿Un buen resultado está ligado a su precio?
 
La mayoría de las mujeres están suscritas a las páginas de descuentos y reciben con frecuencia los mails de las ofertas semanales o mensuales. Pero, una cosa es comprar un artículo para la casa con un 40% de descuento, y otra muy distinta es reservar un turno con un especialista en medicina estética que haga semejante descuento en uno o varios de sus tratamientos. La estética no se promociona como un artículo o un servicio más, porque abarca una parte de la salud y también de la imagen.
 
 
Retoques de outlet
Muchos son los centros y los profesionales que ofrecen retoques estéticos del mismo modo que si vendieran un producto en un comercio. Pero sucede que la estética no es un producto, no es descartable o desechable ante una falla, y principalmente es un cambio que le hacemos a nuestro cuerpo, con el que hay que convivir a diario.
 
Los profesionales que estamos en este sector sabemos que cada paciente requiere un tiempo y un tratamiento especial, pensado específicamente para su problemática.
 
Y en esto se basará también la atención que requiera, los productos o aparatos a utilizar, y la cantidad de sesiones recomendadas. Y de estas condiciones dependerán inevitablemente los resultados.
 
Por esta razón, la estética no se puede vender ni consumir como cualquier mercadería, en la que dos amigas con un 2×1 reciben el mismo tratamiento, durante el mismo tiempo, con el mismo producto o aparato, por un precio menor al que maneja el resto de otros profesionales. Es altamente probable que no necesiten lo mismo, que aunque tengan la misma patología no la presenten en el mismo grado, y que esto haga que requieran diferentes procedimientos por más o menos tiempo.
 
En el caso de los descuentos y promociones, debemos cuestionarnos acerca de la efectividad del producto o del tratamiento, y evaluar la calidad de los efectos obtenidos y su durabilidad.
 
 
Ética y estética
Es cierto que los precios de las promociones estéticas resultan muy atractivos, y que las promesas de cambio son el puntapié para cautivar a cualquier mujer que esté necesitando renovarse.
 
Pero la propuesta es que analicemos más allá de los espejitos de colores que nos entregan, y consideremos si las alternativas ofrecen cambios reales o no. ¿Cómo saberlo?
 
En este punto es fundamental que nos asesoremos por un profesional idóneo, que nos exponga tanto su criterio médico como ético.
 
Preguntar es una clave para salir de los engaños y hacer mejores elecciones. Si el especialista ofrece una verdadera solución a un problema estético, nos sabrá indicar cómo es el procedimiento, con qué marcas de productos trabaja, cómo serán los resultados y en cuanto tiempo necesitaremos un retoque.
 
La ética del profesional se juega en este tipo de información, y quien ofrezca soluciones mágicas, inmediatas, definitivas y a bajo costo deberá ser tenido en cuenta para comparar su opinión con la de otros médicos. Esta es la manera de acceder a procedimientos serios y con efectos visibles y óptimos.
 
 
La belleza no se regala
Si un profesional ofrece un tratamiento por un valor mucho más bajo de lo que habitualmente se cobra, esta es una señal de alerta para sospechar de las consecuencias de este trabajo.
 
Por tal razón, es elemental estar al tanto sobre los precios de los procedimientos, porque no son un dato menor a la hora de elegir a un médico de la estética serio, comprometido, y que utilice productos de calidad.
 
Las pacientes tienen que saber que un buen profesional de la estética valora su trabajo y no lo regala. De esta manera, el médico es reconocido por los resultados de sus trabajos, y los hace valer a través de los precios de sus tratamientos.
 
Tampoco regala su tiempo con cada paciente, la evaluación personalizada de cada patología, la cantidad de sesiones, llegar al diagnóstico adecuado y aconsejar un procedimiento acorde a la problemática que se pretenda disminuir o eliminar.
 
Es así como un profesional confiable tiene pacientes fieles, que recurren a él para depositarle su confianza. Esto no sucede con los profesionales que se promocionan con descuentos, que son los que tienen pacientes eventuales, y que rara vez vuelven porque no ven sus promesas cumplidas.
 
 
Productos que valen
Todas sabemos que los tratamientos deben ser realizados por profesionales médicos, que harán valer no solo su trabajo sino también el costo de los productos.
 
Por lo tanto, un relleno con ácido hialurónico nunca puede tener un costo similar al de hacernos las manos o realizarnos un corte de pelo. Tengamos en cuenta que estos rellenos se emplean principalmente en el rostro, y que es la responsabilidad del médico especialista garantizar no solo su eficacia y calidad, sino también la armonía estética que la persona va a buscar al consultorio.
 
Los criterios que hay que aplicar para discernir entre un costo y otro (por más barata y maravillosa que parezca una opción con respecto a la más cara), son el del sentido común y el de la seguridad personal.
 
 
Rebajas en la mira
La calidad de los trabajos en estética tiene distintas aristas, que involucran desde los productos y el asesoramiento profesional, hasta la cantidad de sesiones de los tratamientos. Es por eso que una promoción estética atenta contra la excelencia en esa calidad, porque ese costo que no se paga se recorta de alguna de las consideraciones antes mencionadas.
 
Las pacientes son las que deben estar atentas y observar este tipo de descuentos, comparando los precios de estos trabajos con los honorarios de otros profesionales. Los resultados, su durabilidad y calidad hacen valer los costos reales de mercado, porque otorgan verdaderos beneficios y, de este modo, fidelizan a las pacientes estéticas.
 
Fuente: Revista SEME
 
 

Portrait of two senior doctors

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Dietas Milagro: peligros asociados.

Fuente: Huffington Post.
Autora: Margarita Lázaro.
 
Os trasladamos un artículo publicado el pasado 31 de mayo en Huffington Post, y que nos ha parecido muy interesante.
 
Perder peso en poco tiempo y sin mucho esfuerzo. Ese es el objetivo de uno de cada cuatro españoles —según la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN)— y esa es la razón por la que las dietas milagro están proliferando.
 
En la actualidad existen alrededor de un centenar en el mercado. Algunas parecidas y otras muy diferentes pero todas con una cosa en común: resultan peligrosas para la salud. El doctor Albert Lecube, coordinador del Grupo de Obesidad de la SEEN, advierte que “los milagros no existen” y que todas estas dietas “carecen de evidencia científica que las avale”: “Ha de quedar claro que estas dietas milagro son un riesgo para la salud y se pueden volver en contra del paciente por el efecto rebote”. “Además el objetivo de un tratamiento dietético no puede ser solo la disminución del peso, también hay que llevar a cabo una reeducación alimentaria. La dieta es un proceso de aprendizaje”, apunta Luis Alberto Zamora, nutricionista y vocal de comunicación de la Asociación de Dietistas y Nutricionistas de Madrid (Addinma).
 
Desde la Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética insisten en que debemos convencernos de que no hay ninguna fórmula mágica ni milagrosa que en poco tiempo nos haga conseguir una imagen muchas veces inalcanzable. Como señalan desde SEEDO, la única fórmula saludable y eficaz para perder peso es reducir la ingesta energética, sobre todo las grasas y grasas saturadas, y aumentar el volumen de actividad física. Así se evitarán las consecuencias negativas asociadas a las dietas milagro y que van desde diabetes hasta fallos renales o efecto yo-yo. Los especialistas en nutrición aseguran que no hay ninguna que se libre y nos detallan los peligros de las que más triunfan en el mercado.
 
A continuación analizamos algunas de las más populares centrándonos en qué prometen, en qué consisten y sus peligros.
 
DIETA 5:2
Qué promete: Es una de las dietas más novedosas y una de las que triunfa actualmente entra las celebrities. Este sistema de adelgazamiento, recogido en el libro The fast diet del británico Michael Mosley, promete a sus seguidores que les ayudará a perder hasta seis kilos en un mes.
En qué consiste: De los siete días de la semana, cinco hay libertad para comer y las restricciones se reservan para los otros dos, que pueden ser no consecutivos. Los hombres reducirían las calorías a 600 mientras que las mujeres tendrían que dejarlas en 500. El principio básico para los días de ayuno es comer solo alimentos ricos en proteínas y fibra (carne, pescado y verduras) y evitar los carbohidratos refinados (pasta, arroz y patatas).
Los peligros: “El primer fallo es que a una persona que trata de perder peso no le puedes decir que durante cinco días puede comer lo que quiera. Ese todo lo que quieras puede ser ilimitado y alguien con sobrepeso u obesidad podría llegar a comerse un solomillo de 1,5 kg”, explica el nutricionista Rubén Bravo, del Instituto Médico Europeo de Obesidad (IMEO), quien defiende que en todas las dietas hay que limitar las cantidades. “Por otra lado comer durante dos días solo 500 o 600 calorías es una barbaridad. Todo lo que está por debajo de 800 calorías puede desencadenar graves riesgos para la salud empezando por bajadas de tensión o de azúcar”, señala. A esto se sumarían las consecuencias del exceso de consumo de proteínas que se produce durante los dos días de ayuno. “Pueden provocar problemas renales porque obligamos al riñón —encargado de que no se filtren las proteínas— a trabajar más, lo que le haría envejecer más rápido”, explica Luis Alberto Zamora. El efecto rebote está garantizado. “Los ayunos intermitentes están asociadas a respuestas metabólicas no deseadas y al incremento de la grasa corporal. El organismo está preparado para autorregular un exceso de energía (una comida muy copiosa un día) pero lo que no es capaz de entender es que le estemos dando 1500 calorías todos los días y de repente le demos 3000 y luego 500 o 600. Ahí es cuando va a tener problemas”, señala Giuseppe Russolillo, presidente de la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas (AED-N).
 
DIETA 4:3
Qué promete: Deshacerse de seis kilos en un mes perdiendo grasa y no músculo.
En qué consiste: Es una revisión de la 5:2. El sistema es parecido pero más restrictivo ya que en lugar cinco días de libertad total hay solo cuatro. Se trataría de comer un día todo lo que quieres y al día siguiente reducir las calorías a 500 (las mujeres) o a 600 (los hombres). Para ello, igual que en la 5:2, habría que centrarse en alimentos proteicos y evitar los hidratos de carbono.
Peligros: “Decir que se va a perder grasa y no músculo es erróneo. Además todas las pérdidas superiores a un kilo a la semana suponen una disminución de masa corporal”, explica Luis Alberto Zamora, nutricionista de Addinma. “Igual que la 5:2 tiene muchos puntos negativos pero habría que señalar los trastornos renales derivados del exceso de proteína, los riesgo de hipoglucemias o cetosis desencadenada por la restricción de hidratos de carbono y la ‘des-educación’ alimentaria ya que el mensaje que transmiten son ‘come todo lo que quieras, que luego lo solucionas con un par de días de purga’”, insiste Zamora quien enumera otros trastornos asociados como “estreñimiento, hinchazón abdominal o desequilibrio en el nivel de insulina”. Y sí, también tiene efecto rebote.
 
DIETA DE LOS PUNTOS
Qué promete: El presentador Jorge Javier Vázquez perdió cinco kilos (dos tallas menos) con El método entulínea de Weight Watchers (Editorial Planeta). Este sistema promete ayudar a adelgazar sin recuperar el peso perdido, sin pasar hambre y comiendo de todo.
En qué consiste: Se basa en un sistema de puntos llamado ProPoints. Estos se le asignan a los alimentos, dependiendo de sus proteínas, hidratos de carbono, fibras y grasas, y también a las personas. Cada uno tiene un saldo, según sus características físicas —edad, sexo, altura y peso— y actividad, para consumir diariamente y que pueden distribuir de la forma que quieran. Además cada uno tiene un capital extra semanal de 49 puntos para ocasiones especiales o cuando el hambre te pide más cantidad de determinado capricho. Quienes la siguen pueden asistir a las reuniones informativas que se organizan semanalmente y en las que se trata de fomentar unas pautas de vida saludables.
Peligros: “El principal problema es que los seguidores de la dieta podrían canjear los puntos a su gusto y sin seguir recomendaciones. De este modo podrían gastarlos todos comiendo aquello que más les gusta sin importarles si siguen una dieta equilibrada, variada y suficiente en nutrientes”, explica el mismo Luis Alberto Zamora. Eso mismo señala Rubén Bravo y pone como ejemplo de menú bueno para la dieta y no para el individuo uno compuesto por café con leche entera (3 puntos), un croissant (9 puntos), un bocadillo de jamón y queso (8 puntos) y dos yogures naturales (4 puntos). “Los efectos negativos a corto, medio y largo plazo pueden ser de lo más variados: desde estreñimientos o diarreas, hasta hígados grasos, hipoglucemias, déficit de vitaminas y minerales con sintomatología o sin ella, etc”, añade Zamora. “Además puede conducir a una obsesión por la comida porque te pasas el día calculando”, agrega Bravo para el que este tipo de alimentación solo sería válida si la supervisa un especialista y se acude a las reuniones formativas de entulinea.
 
DIETA PALEO
Qué promete: Basada en el libro “Las mujeres Paleolíticas no engordan”, de la nutricionista Esther Blum, garantiza que quienes la siguen conseguirán un cuerpo esbelto y saludable, como el de las mujeres de las cavernas, en menos de tiempo de lo que se imaginan.
En qué consiste: Existen en internet multitud de entradas que explican al detalle este método seguido por famosas como Natalie Portman, Uma Thurman, Jessica Biel o Beyoncé y que reduce al máximo el consumo de carbohidratos. La paleochic defiende seguir la dieta de nuestros antepasados de la Edad de Piedra basada en el consumo de plantas y animales. Se pueden comer proteínas, grasas, frutas, verduras y frutos secos y se limitan los carbohidratos. Quedarían prohibidos los alimentos procesados (harina, trigo, cereales, pastas y pan), el azúcar, los zumos y los refrescos. En días ‘especiales’ se puede tomar café, algún lácteo, alcohol, arroz integral y legumbres. En el blog paleostyleparatodos hay recetas, consejos y hasta tablas de ejercicios.
Peligros: “A priori puede parecer una dieta saludable sin embargo el prohibir los cereales no es positivo par la salud. Especialmente en el caso de los cereales integrales que previenen del sobrepeso u obesidad e incluso puede ayudar a combatirlo”, explica Russolillo. Para el presidente de la AEDN hay otro problema: “En la cáscara de los cereales es donde se encuentran unas sustancias llamadas fitoquímicos vegetales o compuestos bioactivos, también presentes en frutas, hortalizas y verduras, que previenen de numerosas patologías como la enfermedad cardiovascular, la diabetes, el sobrepeso y la obesidad, la hipertensión arterial y también del cáncer”. A esto se sumarían los riesgos propios de las dietas hiperproteicas como la 4:3 y 5:2. ”Además se obvian cosas como que en el paleolítico la esperanza de vida era menor que actualmente, lo que puede ser causa y consecuencia de la alimentación; y el nivel de actividad física era muy superior al actual, motivo también que influye (y mucho) a la hora de perder o mantener el peso”, añade Luis Alberto Zamora para el que no hay evidencias científicas que sostenga esta dieta milagro.
 
DIETA DE LOS 17 DÍAS
Qué promete: El régimen del televisivo doctor Travis Stork ayuda a perder hasta 7 kilos en dos semanas.
En qué consiste: La dieta consta de cuatro ciclos de 17 días. Durante el primero (Accelerate) es cuando se pierde más peso y para ellos se deben consumir 1200 calorías diarias (se elimina el azúcar y se permite la ingesta de yogur griego, té verde, huevos, pescado, pollo, frutas frescas y verduras). En el segundo (Activate) se estimula la quema de grasa mientras se incorpora a la lista de alimentos permitidos mariscos, carnes magras, almidones naturales, legumbres y verduras con almidón. En el tercer ciclo (Achieve) se empiezan a introducir alimentos tradicionales y más variados como son aves, tocino de pavo, cereales ricos en fibra y pasta. Y por último, en el cuarto ciclo (Arrive), al que llegamos cuando alcanzamos el peso deseado, se permite comer nuestras comidas favoritas en fin de semana mientras que de lunes a viernes hay que seguir la dieta de la fase anterior.
Los peligros: Para Luis Alberto Zamora el gran problema es que se presenta como “otro milagro de adelgazamiento” que conlleva una “depleción del músculo, además de someter a un estrés metabólico al organismo”. Según este nutricionista, la dieta resulta demasiado restrictiva, especialmente en las primeras dos fases, “lo que ya nos indica la gran probabilidad de carencia de nutrientes y los efectos negativos que eso conlleva”. Hay que añadir también que no estimula una educación alimentaria para que la persona pueda no caer en los errores que le hicieron aumentar de peso.
 
DIETA FLASH
Qué promete: no está indicada para bajar solos unos kilitos, el autor de esta dieta y autor del libro homónimo, el doctor Manuel Jiménez Ucero, asegura que siguiéndola se pueden llegar a perder 10 kilos en un mes y hasta 30 en tres o cuatro.
En qué consiste: La idea general es reducir los hidratos de carbono al máximo y centrarse en el consumo de proteínas (se conoce con el nombre de régimen hiperproteinado), permitiendo a su vez la ingesta de verduras, legumbres, frutas y cereales integrales. “Hay que huir del pan y de todos los dulces. El volumen de grasa que tomamos al comer jamón es mínimo si lo comparamos con el de azúcares y harinas”, asegura el autor. Este sistema tiene tres fases: iniciación (dura mes y medio y durante ésta se produce la pérdida drástica de kilos. Se combinan batidos y zumos hiperproteícos con el consumo de proteínas vegetales, frutas, verduras y hortalizas. Los alimentos procesados quedan prohibidos, también la leche, la carne y los huevos), reeducación (se incluyen algunos de los alimentos prohibidos) y mantenimiento (para equilibrar el metabolismo y evitar el temido efecto rebote).
Los peligros: La AEDN asegura que es totalmente desaconsejable por ser una dieta “proteinada”, “sin fundamento científicos” y en la que es necesaria la compra de productos de adelgazamiento. “Es una dieta peligrosísima para la salud porque se reduce muchísimo el consumo de hidratos de carbono. Hay que pensar que el organismo solo funciona con éstos y cuando bajamos por debajo del 15 o 20 por ciento empieza a suponer un riesgo importante y cuando bajamos del 10 el organismo empieza a sintetizar cuerpos cetónicos para poder funcionar y al final estamos comprometiendo la sangre y los órganos principales como el riñón, el bazo, el corazón… y provocando efectos metabólicos no deseados”, explica su presente Giuseppe Russolillo. Entre los riesgos que se asocian a esta dieta se incluyen: debilidad, fracturas óseas, síndrome metabólico, daño renal y desórdenes gastrointestinales.
 
DIETA SIN GLUTEN
Qué promete: Este método que hace furor entre famosas como Lady Gaga, Victoria Beckham y Miley Cyrus ayuda a perder hasta tres kilos en nueve días.
En qué consiste: Se trata de seguir la alimentación de los celíacos (alimentos sin gluten o específicos para personas con esta intolerancia) pero sin serlo basándose en la creencia esta comida es light o baja en calorías, disminuye la hinchazón abdominal y es más saludables. Así quienes siguen esta dieta deben consumir carne, pescado, fruta, legumbres, verduras, tubérculos, lácteos, frutos secos, huevos, cereales sin gluten, aceites, mantequilla, azúcar…
Los peligros: Luis Alberto Zamora apunta que esta dieta se basa en una idea totalmente descabellada: los alimentos sin gluten no son menos calóricos, no son más saludables, ni tampoco disminuyen la hinchazón abdominal. Si se consigue adelgazar es porque al no haber tantas opciones para no celíacos, especialmente cuando salimos fuera de casa, se terminan restringiendo los alimentos. “Es una dieta buena para celíacos pero al resto de la gente el gluten no le hace ningún daño”, sentencia Rubén Bravo.
 
DIETA DE LOS POTITOS O BABY FOOD DIET
Qué promete: La actriz Jennifer Aniston asegura que este método le hizo a perder 3 kilos a la semana.
En qué consiste: La dieta de los potitos, también seguida por Madonna, Shakira y Courteney Cox, consiste en alimentarse cada día con 14 potitos de bebés de distinto tipo (frutas, crema de cereales, purés de verduras…) y realizar una cena sólida con carne magra y verduras.
Los peligros: El nutricionista Luis Alberto Zamora asegura que uno de sus principales problemas es la monotonía: “Cuando se come todos los días lo mismo por un tiempo prolongado, el cuerpo empieza a rechazar ese alimento (como mecanismo de defensa para evitar una dieta carente de los nutrientes) y se prefiere no comer al hecho de volver a tomar más potitos”. A este déficit de nutrientes se deberían añadir efectos psicológicos como ansiedad o alteraciones de humor. “Además es muy poco sociable. Resulta muy difícil compaginarla con una vida social. Imagina que tus amigos están comiendo un solomillo y tú mientras tomando potitos”, señala Rubén Bravo para el que comer purés no proporciona ningún beneficio extra: “Tu cuerpo consume menos calorías para metabolizar el alimento porque al masticar también hacemos gasto calórico”. A todo ello hay que añadir que la recuperación del peso perdido está garantizada una vez que la abandonas, apunta Russolillo.
 
DIETA DUKAN
Qué promete: El supuesto doctor francés Pierre Dukan —el colegio médico francés lo expulsó el pasado mes de enero— asegura que quien sigue este método puede llegar a perder hasta 10 kilos en dos meses.
En qué consiste: El método Dukan se distribuye en cuatro fases: la primera es la hiperprotéica durante la que se le atribuye el efecto inicial de mayor pérdida (fase de ataque sin carbohidratos y solo se consumen proteínas puras: de 3 a 5 kilos en 7 días), la segunda fase (de crucero, en la que se equilibran verduras y proteínas: se pierde menos peso), tercera fase (consolidación para prevenir el aumento de peso generado tras una pérdida brusca. Dura 10 días por kilo perdido) y cuarta fase (estabilización, se come lo que quiera todos los días menos uno que se sigue la regla de sólo proteíca)
Peligros: Giuseppe Russolillo lo tiene claro: la dieta Dukan es un fraude. “Las proteínas no ayudan a perder peso mientras que su consumo en exceso es peligroso porque puede producir fallos renales a la vez que incrementa el riesgo de mortalidad por enfermedad cardiovascular”. Según este especialista, la dieta hace todo lo contrario a lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS) que insiste en que deberíamos “seguir una dieta rica en alimentos de origen vegetal como frutas, verduras, frutos secos, productos integrales y aceites de semilla y reducir el consumo de carnes, huevos, embutidos, quesos y pescados, siendo éstos los más recomendados del grupo”.
 
DIETA OCHO HORAS
Qué promete: El lema es ‘mira los kilos desaparecer sin mirar lo que comes’ y asegura que ayuda a perder hasta cuatro kilos en una semana.
En qué consiste: Permite comer todo lo que quieran pero con una condición: las comidas se distribuyen durante 8 horas y después hay que hace 16 horas de ayuno, recomendando que la ingesta sea de 9 a 17 horas. Es recomendable empezar siguiéndola durante tres días para llegar a conseguir seguirla a diario. Aunque no se restringen alimentos sí se recomiendan algunos para que la dieta sea equilibrada.
Peligros: Es una dieta con efecto yo-yo garantizado. “Al pasar 16 horas sin comer le obligamos al organismo que se ponga en situación defensiva y así cuando llega el momento del desayuno se almacena grasa para aguantar el día”, explica Rubén Bravo quien la define como la dieta perfecta para cambiar masa muscular por grasa. “Además si se sigue durante un periodo de tiempo prolongado puede producir trastornos endocrinos”, añade Zamora.
 
NUEVA DIETA ATKINS
Qué promete: Asegura que ayuda a perder peso mientras garantiza a sus seguidores que no sufrirán bajones repentinos de energía y no tendrán sensación de estómago vacio.
En qué consiste: Es la nueva versión de la clásica dieta Atkins. Llegó al mercado para competir con la Dukan que le había robado cuota de mercado. Esta dieta tiene cuatro fases. En la primera se haría 3 comidas grandes al día (o 4-5 pequeñas) y reduciría el consumo de carbohidratos a 20 gramos diarios, de los cuales 12-15 tendrían que estar en verduras (aquí puedes mirar cuántos carbohidratos tiene cada producto). En esta fase se deben comer 115-175 gramos de proteínas por comida, sin necesidad de quitarle la grasa, y se permite el consumo de mantequilla, aceite de oliva, aceite de girasol, queso (menos requesón y ricota), aceitunas y aguacates. Hay además que tomar pastillas multivitaminadas y suplementos con omega 3. La segunda etapa se centra en aumentar los carbohidratos progresivamente (5 gramos a la semana) y así aumentar la variedad de comidas incorporando alimentos como nueves, semillas y moras. Durante la fase 3 (de mantenimiento previo) ya se pueden incorporar los carbohidratos integrales, el objetivo aquí es perder los últimos 4,5 kilos que nos sobran. Por último, en la fase 4 o de mantenimiento, se trata de estabilizarse en ese peso, 2,2 kilos arriba, 2,2 kilos abajo, utilizando para ello lo aprendido sobre nuestro metabolismo en la etapa anterior. Quien sigue esta dieta puede comprar barritas y batidos específicos (Daybreak, Advantage y Endulge) para hacer frente a los momentos de bajón.
Peligros: Luis Alberto Zamora señala que ésta es una dieta hiperproteica más que genera los mismos trastornos que otras como la antigua Atkins: “Se comenta que el doctor Atkins se murió a causa de seguir su propia dieta”. EL nutricionista asegura que “es una dieta desequilibrada, que causa carencia de nutrientes, sobrecarga proteica del sistema renal y que, al igual que la dieta Dukan, está totalmente desaconsejada para personas con trastornos renales”. Detrás hay un interés económico porque va a asociada con el consumo de productos específicos, “lo que también nos puede indicar el interés más económico que de salud”. Rubén Bravo añade a estos peligros que puede provocar subidas de colesterol, ralentización del metabolismo, desnutrición, sustitución de la masa muscular por grasa y efecto rebote.
 
Recordad siempre poneros en manos de profesionales cualificados. En todo lo relativo a “Salud”, los milagros no existen.

 

Gel Frío

Gel Frío

Gel frío no graso, para piernas cansadas. Sus ingredientes activos producen un descanso inmediato, gracias a la sensación fría y un bienestar a largo plazo, ya que mejora la microcirculación de la piel y favorece la eliminación de líquidos.

PVP: 25€

Aplicaciones
• Piernas cansadas
• Masajes Drenantes

Modo de Empleo
Aplicar abundante producto directo sobre la zona a tratar y masajear profundamente hasta la completa absorción del producto. Para mejores resultados guarde el envase en la nevera. Uso tópico.

Composición
Mentol: El mentol es un alcohol secundario saturado que se encuentra, entre otras fuentes, en los aceites de diferentes especies de menta (Mentha arvensis, piperita,…). Se emplea en cosmética en especial por su efecto refrescante sobre piel y mucosas, aunque también son apreciadas sus propiedades antipruriginosas y antisépticas, que lo hacen útil para productos de aplicación tras el ejercicio. El mentol es, además, un ingrediente muy apreciado para el tratamiento sintomático de contusiones, edemas y dolores musculares, en razón del efecto refrescante que produce en la piel, proporcionando una sensación de frío que actúa como relajante muscular. La sensación de frescor se produce por estimulación específica de los receptores de la sensación de frío de una serie de terminaciones nerviosas cutáneas que, al mismo tiempo, son las que generan la sensación de dolor. Así, en casos de contusiones leves o dolor muscular como por ejemplo las que se dan en la práctica deportiva (agujetas, tirones, congestión, etc.), la sensación de frescor enmascara dichos síntomas. Por todo ello, el mentol posee propiedades calmantes, tonificantes y refrescantes.

Alcanfor: Rápidamente absorbido por la piel, reportando una sensación de enfriamiento similar a la del mentol, proporcionando una agradable sensación de frescor y un alivio local. Por este motivo posee propiedades calmantes, descongestionantes, tonificantes y activadoras de la microcirculación cutánea. A su vez regula la secreción sebácea y actúa como antimicrobiano, por lo que también es muy indicado su uso en jabones y champús para combatir la grasa y los cabellos grasos.

Todos nuestros cosméticos están realizados bajo Buenas Prácticas de Producción de Cosméticos (BPPC) o “Good Manufacturing Practices” (GMP) que son unas normas de calidad en fabricación de reconocido prestigio internacional, y que permiten asegurar que la producción se realiza con las máximas garantías de calidad, seguridad y eficacia de los productos cosméticos y sanitarios asegurando que son adecuados para su uso previsto y que no exponen a los usuarios a riesgos debidos a defectos en la seguridad, estabilidad y eficacia.

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