landscape-1453252591-skincare-woman

Cuidado de la piel

La piel es el órgano más extenso del cuerpo y el único que está directamente en contacto con el exterior, por lo que su cuidado a lo largo de la vida es importante.

Las funcionalidades de la piel son muchas. Cumple una importante función de barrera mecánica con propiedades defensivas inmunológicas, protegiendo al organismo de agentes externos (virus y bacterias), del aire, del frío y del calor.

Además, es impermeable, controla la temperatura corporal, se repara y se lubrica por sí misma garantizando una adecuada hidratación. Cumple funciones endocrinas, contribuye a la formación de vitamina D e incluso ayuda a eliminar algunos residuos corporales a través del sudor. Por todo ello, su cuidado es fundamental y aprender a protegerla desde la infancia es un pilar básico para garantizar su correcta funcionalidad con el paso del tiempo y, por supuesto, ralentizar el proceso natural del envejecimiento.

Por todo ello, la piel exige una atención constante a la largo de la vida que dependerá de las características de cada estación y de la evolución de cada individuo.

Piel diferente
En cada edad la piel es diferente y requiere de unos cuidados específicos determinados. La piel del lactante es extremadamente sensible, por lo que se deberá evitar la exposición a la luz solar directa y extremar el cuidado del manto protector, utilizando geles suaves hipoalergénicos y cremas emolientes de forma diaria.

En el caso de la piel del adolescente, es importante saber que está condicionada por cambios hormonales que frecuentemente conllevan un aumento de la secreción sebácea y aparición de acné. Por tanto, en esta etapa, es fundamental cuidar la limpieza facial, realizar una exfoliación suave de la misma una vez a la semana y aplicar cremas que contengan activos seborreguladores, queratolíticos y antinflamatorios.

La piel madura, por su parte, sufre agresiones externas en forma de estrés, falta de sueño, inadecuada alimentación e incluso determinados hábitos perjudiciales como el tabaco o el alcohol. En estos casos, una buena rutina de belleza sería utilizar cremas con derivados de retinol o ácido glicólico, por las noches, y un sérum o ampollas con antioxidantes, como la vitamina C, por las mañanas. Además, no hay que olvidar que los 365 días del año es necesario aplicar un fotoprotector antes de salir de casa.

Para finalizar, durante la vejez es importante saber que la piel va perdiendo su autonomía funcional simplemente por desgaste. Pierde fibras elásticas, fibras de colágeno y barrera lipídica, lo que contribuye a la aparición de arrugas, flacidez y sequedad. Para el cuidado de este tipo de piel, además de mantener los hábitos adquiridos a lo largo de la madurez, en la vejez debemos intensificar su hidratación con crema emoliente de forma diaria.

La hidratación es clave
La hidratación debe formar parte de la vida desde el nacimiento. Utilizar una buena crema emoliente que hidrate en profundidad es una regla básica del cuidado de la piel sana desde que nacemos y nos enfrentamos al mundo. Lo ideal es aplicarla diariamente y tras el baño, con la piel semihúmeda.

En el caso de pacientes con dermatitis atópica o con piel seca puede ser necesario aumentar su frecuencia de aplicación a dos o tres veces al día, especialmente en invierno por el frío.

Otro consejo que se debe seguir siempre es evitar daños como el sol, el tabaco, el alcohol o el estrés. La exposición solar puede producir quemaduras, sequedad cutánea y, a largo plazo, envejecimiento cutáneo prematuro al favorecer la aparición de manchas, arrugas e incluso cáncer de piel. Se calcula que en torno al 80 por ciento de la radiación solar que recibimos en países como España ocurre en los meses de invierno. Por ello, no hay que olvidar salir a la calle cubriendo las zonas expuestas con una cantidad generosa de crema con factor de protección.

Leer Más

_ARS0410

El aceite de Rosa Mosqueta

El Aceite de Rosa Mosqueta es un aceite vegetal con grandes propiedades para la medicina convencional y estética. Éste se extrae de las semillas de un arbusto silvestre de la familia de las rosas (Rosa moschata o Rosa Rubiginosa). Aunque es una planta originaria de Europa, también la podemos encontrar en el sur de los Andes, especialmente en Chile y Argentina. Su composición con numerosos ácidos grasos esenciales (ácido omega 6, omega 3, linoleico), antioxidantes y vitaminas (retinol –vitamina A- , vitamina C, E) lo convierten en un objeto imprescindible en nuestra casa.

Numerosos Estudios Científicos han demostrado los Beneficios del Aceite de Rosa Mosqueta frente algunas dolencias, enfermedades e incluso para el cuidado de la piel, gracias a sus efectos regeneradores. Entre algunos de sus beneficios y propiedades nos encontramos con:

Retrasa los Signos de Envejecimiento Prematuro y las Arrugas
Esto se debe a la cantidad de antioxidantes y vitaminas que contiene el Aceite de Rosa Mosqueta, pudiendo penetrar en las capas más profundas de la piel. La Vitamina C de la Rosa Mosqueta estimula la producción de colágeno, reduciendo las líneas de expresión y las arrugas de nuestro rostro.

Mejora las Estrías y Manchas de la Piel
Los aceites grasos esenciales de la Rosa Mosqueta mejoran claramente la pigmentación de la piel, su textura y tono. Además debido a sus alto componente en antioxidantes y Vitaminas (principalmente C y A) produce colágeno y protege de los daños externos como el sol, reduciendo las marcas de estrías y las manchas de nuestra piel. (más…)

Leer Más

Nuestra cosmética en TVE

 
La pasada primavera, el programa de “La Mañana de la 1″, presentado por Mariló Montero, hizo un reportaje sobre cosmética personalizada, en el que mostraron el modelo Cremology, del cual somos “Clínica Certificada” para La Rioja.
 
Puedes verlo en el siguiente enlace: minuto 19:00 y minuto 29:00.
 

 
 
Si deseas ampliar información sobre este innovador modelo de cosmética personalizada, estaremos encantados de atenderte en el teléfono 941 245 219, mail: [email protected] o en nuestras instalaciones de Avda. de Colón 43, bajo.