Retención de líquidos. Consejos

 
La baja ingesta de líquidos, o bien el abuso del sodio, puede generar lo que comúnmente se conoce como “retención de líquidos” que, como su nombre indica, es la retención que efectúa nuestro organismo para conservar todo el nivel de líquido necesario.
 
Una de las principales causas que pueden motivar la retención de líquidos es una dieta desequilibrada, aunque también se dan otras causas como la vida sedentaria, abuso de la sal, desajustes hormonales, problemas circulatorios, etc.
 
En cualquier caso, es importante siempre la recomendación de un profesional sanitario para valorar adecuadamente cada caso y descartar otras problemáticas. En Clínica Nutriestética estaremos encantados de solventar tus dudas y aconsejarte lo más adecuado para tu caso concreto.
 
Como añadido, te anotamos algunos consejos básicos para evitar la retención de líquidos:
 
1. Evitar alimentos con grandes cantidades de sal, como salazones, embutidos, palomitas, quesos (roquefort), etc.
 
2. Bebe una media de dos litros de agua al día; pero no te excedas o tu cuerpo retendrá líquidos por sobrecarga.
 
3. Incluye en tu dieta la fruta, hidratos de carbono bajos en sodio (patata, arroz, avena, soja,…) y consume proteínas (carne y pescado).
 
4. Cuidado con el azúcar: las golosinas, comida rápida, etc., pueden provocar un exceso de glucosa y arrastrar agua por ósmosis, por lo que favorecen la retención de líquidos.
 
5. Haz ejercicio regularmente.
 
6. Evita las prendas muy ajustadas, ya que obstruyen la circulación y dificultan la expulsión de líquidos.
 
7. Reactiva la circulación con trucos sencillos, como terminar una ducha con un chorro de agua fría en las piernas.
 
8. Incluye en tu dieta plantas como diente de león, cola de caballo, te verde, centella asiática,… Y también frutas que aporten potasio, como plátanos, melón, sandía o verduras como las alcachofas, berros, acelgas o calabaza…
 
 

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FrutiDay

 

Clínica Nutriestética ha celebrado hoy su primer “FrutiDay”, durante el cual un grupo de niños ha aprendido de la mano de nuestro equipo de nutricionistas la importancia de la fruta en nuestra alimentación.

 
Y todo ello de una manera divertida, para posteriormente dar rienda suelta a su creatividad elaborando figuras de lo más creativas con las frutas a su disposición… Y algún impaciente no ha podido resistirse a probar su creación. Si concienciamos a nuestros hijos desde edades tempranas de la importancia de una alimentación saludable, tendremos generaciones futuras más sanas y con mejor calidad de vida.
 
Para comérselos…
 
Y una vez más, nuestro agradecimiento a Frutas García (Avda. de Colón, 20), por facilitarnos su mejor surtido de fruta para la ocasión.
 
 
Si os interesa que algún hijo o familiar acuda a próximas ediciones del FrutiDay (entre 5 y 8 años), solo tenéis que dejar vuestros datos de contacto en nuestro mail: [email protected], o en el teléfono 941 245 219 o en nuestras instalaciones de Avda. de Colón 43, bajo.
 
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Invitación FrutiDay

 
Si tienes un hijo, sobrino, etc., con edad comprendida entre 5 y 8 años, te invitamos el próximo 30 de julio, de 11:00 a 13:30 al FrutiDay de Clínica Nutriestética.
 
Aprenderán lo beneficiosa que es la fruta para nuestra salud, y se divertirán preparando y catando sencillos platos a base de fruta.
 
¡Se divertirán de lo lindo y aprenderán a comer sano!
 
Asistencia gratuita.
 
Aforo limitado. Inscripciones: Telf.: 941 245 249  –  mail: [email protected]  –  Avda. de Colón 43, Bajo (Logroño)
 

Invitación

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Alimentación y celulitis, ¿están relacionadas?

 
Qué es la celulitis

El diccionario (tesauro) de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos define la celulitis como “una inflamación aguda, difusa y supurativa de tejido conectivo laxo, en particular los tejidos subcutáneos profundos, y a veces musculares, que se observa con más frecuencia como resultado de la infección de una herida, úlcera u otras lesiones de la piel”. Así pues, lo que el ciudadano medio conoce como “celulitis” no refleja la definición real de la palabra.
 
No obstante, la Real Academia Española (RAE) permite usar la palabra en el ámbito coloquial, si se hace referencia a la acumulación de grasa en ciertas partes del cuerpo, justo debajo de la piel. Diversos investigadores, en todo caso, coinciden en definir la celulitis como una alteración metabólica del tejido que hay debajo de la piel, que cambia la forma del cuerpo, además de dar una apariencia a la piel como de cáscara de naranja o de queso cottage. Afecta sobre todo a las mujeres y se suele localizar en los muslos o en las nalgas.
 
 
Dietas, alimentos o suplementos para combatir la celulitis

En el terreno de la dietética abundan propuestas que sugieren realizar cambios en la alimentación para abordar la celulitis. También hay alimentos, “plantas medicinales”, “quemagrasas” o suplementos nutricionales a los que se les atribuye la fantástica capacidad de eliminar de forma localizada la grasa acumulada en diferentes partes del cuerpo. Nada de ello tiene sustento científico, tal y como detalló en diciembre de 2004 el doctor Mathew Avram en la publicación oficial de la Sociedad Europea de Dermatología Laser (Journal of cosmetic and laser therapy).
 
Hacer ejercicio, abandonar el tabaco y seguir una dieta saludable pueden prevenir la celulitis o frenar su avance
 
Muchas personas confunden el exceso de peso corporal (que supone un claro riesgo para la salud a largo plazo) con la celulitis. Es importante destacar que la obesidad no causa la celulitis: numerosas mujeres delgadas la presentan, mientras que solo se observa en muy pocos varones con obesidad. Sea como fuere, aunque no es necesario que la persona padezca obesidad para que exista celulitis, tanto el sedentarismo como el incremento de peso agravan el cuadro. A ello hay que sumar el efecto negativo de fumar o beber alcohol. Por tanto, tiene sentido hacer ejercicio y prevenir la obesidad, si se quiere evitar que aflore la celulitis o que empeore la ya existente. Diversos motivos explican por qué el sedentarismo agrava la celulitis, pero destacan dos:
1. Disminuye la masa muscular y aumenta la masa grasa.
2. Aumenta la flacidez de los tendones y músculos.
 
Ambas situaciones conducen a una menor eficiencia en el mecanismo de bombeo de sangre por parte de las extremidades inferiores, lo que aumenta las posibilidades de padecer celulitis.
 
Es posible que disminuir el peso corporal o realizar ejercicio físico mejoren la celulitis cuando está instaurada, pero no hay estudios bien diseñados que prueben que ello sea la solución (una cosa es prevenir una dolencia y otra muy distinta tratarla). De todas maneras, dado que la pérdida de peso disminuye la aparición de la celulitis (aunque no altera las razones fisiológicas que la causan), el primer paso para tratar esta dolencia es incrementar el ejercicio y seguir una dieta saludable, según Avram. Otros consejos para tener en cuenta son:
· No usar a menudo zapatos de tacón alto.
· Evitar el uso de prendas de ropa ajustadas.
· No pasar largos periodos en una misma posición.
 
La celulitis afecta a 9 de cada 10 mujeres, que muchas veces intentan combatirla con dietas, métodos o suplementos ineficaces
 
Más que los muslos o las caderas, la celulitis invade las revistas de moda desde hace décadas, hasta el punto de que es extraño no hallar dicha palabra al pasar la vista por cualquier kiosco. Dado que hay datos que señalan que esta condición afecta a entre el 85% y el 98% de mujeres de todas las razas, se trata de una cuestión que debe abordarse con rigor, para evitar caer en las redes que pueden tendernos los muchos falsos gurús que abundan en el terreno de los tratamientos dietéticos sin fundamento. En este artículo se explica qué es la celulitis y cuál es la eficacia de ciertas dietas, alimentos o tratamientos para combatirla.
 
 
Celulitis: una amplia gama de tratamientos poco útiles

La gama de promesas para tratar la celulitis no acaba en los suplementos nutricionales o en las dietas milagro: se encuentran técnicas no invasivas (productos cosméticos, masajes manuales o mecánicos e incluso prendas de vestir), y también invasivas, tales como la liposucción. Así, muchos profesionales pueden intentar abordar la celulitis: cirujanos, masajistas, dietistas y, también, terapeutas alternativos. En 2011, Hexsel y Soirefmann, revisaron la eficacia de los tratamientos cosméticos o médicos para la celulitis. Su investigación, publicada en la revista Seminars in cutaneous medicine and surgery, concluyó que hay pocas evidencias clínicas que muestren mejoras constatables. Añaden un dato demoledor: ningún tratamiento ha mostrado ser capaz de resolver la celulitis.
 
Más reciente es una revisión sistemática de la literatura científica que ha querido averiguar si las conocidas cremas anticelulíticas son útiles. La ha llevado a cabo un equipo de investigadores italianos, que ha publicado sus resultados en enero de 2014 en la revista Journal of the European Academy of Dermatology and Venereology. El estudio ha concluido que estas cremas presentan una eficacia “moderada”. Para ser más exactos, la reducción en la circunferencia del muslo tras usarlas se sitúa en los 0,46 centímetros, es decir, una disminución de menos de medio centímetro en el perímetro de los muslos. Algo para tener muy en cuenta antes de gastar tiempo, esperanzas y dinero en ellas.
 
Fuente: Eroski Consumer.

Autor: Julio Basulto.

 

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Niños y la Dieta Mediterránea

Un estudio llevado a cabo por expertos de ocho países europeos y dirigidos por el investigador Gianluca Tognon de la Universidad de Gotemburgo (Suecia), concluye que una alimentación más en consonancia con la dieta mediterránea hace que los niños tengan un 15% menos probabilidades de tener sobrepeso u obesidad que aquellos que siguen otro tipo de dieta u alimentación.
 
Los investigadores analizaron los datos del estudio IDEFICS (identificación y prevención de los efectos sobre la salud de la dieta y el estilo de vida en niños y lactantes), tomando como parámetros el peso, la altura, la circunferencia de la cintura y el porcentaje de grasa corporal (IMC). Los padres de los niños también tuvieron que responder a un cuestionario sobre alimentación.
 
Gracias a la comparativa de todo el volumen de datos, los investigadores detectaron que los niños con alto índice de adhesión a una dieta similar a la mediterránea eran un 15% menos propensos a tener sobrepeso u obesidad que los que seguían una alimentación diferente a la mediterránea. Este resultado, además, no se veía influenciado ni por la edad, el sexo, el país de residencia o el nivel socioeconómico de la familia.
 
“La promoción de un patrón de dieta mediterránea ya no es una característica de los países mediterráneos. Teniendo en cuenta sus potenciales efectos beneficiosos en la prevención de la obesidad, este patrón de dieta debería ser parte de las estrategias de prevención de la obesidad de la Unión Europea y su promoción debería ser especialmente intensa en los países en los que se detectan bajos niveles de adherencia”, afirma Gianluca Tognon, líder del estudio.
 
Y es que la Dieta Mediterránea, tiene características que la hacen única, como por ejemplo:
 
1. La dieta mediterránea está incluida en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO. Su candidatura fue presentada por España, Grecia, Italia y Marruecos.
 
2. Tomar una copita de vino tinto diaria tiene numerosos efectos beneficiosos sobre nuestro organismo. Su acción se debe fundamentalmente a los polifenoles, que son utilizados por la flora intestinal para generar compuestos antioxidantes.
 
3. Los ajos, aderezo imprescindible en muchos platos de la cocina mediterránea, reducen el colesterol y los triglicéridos, combaten la hipertensión y contienen muchos nutrientes y vitaminas esenciales para nuestro organismo. Además, son depurativos, diuréticos y antioxidantes.
 
4. Cuando llega el verano, nada mejor que acompañar las comidas con una buena ensalada de productos de la huerta. Comer verduras y hortalizas regula la función intestinal y aporta una buena variedad de ingredientes que poseen mucha fibra y nutrientes esenciales.
 
5. El consumo regular de legumbres reduce la hipertensión, ayuda a prevenir el cáncer de mama y mejora el control de los niveles de azúcar en sangre.
 
6. Empezar el día con un zumo de naranja nos llena de energía y nos hace sentir de mejor humor.
 
7. Las investigaciones han demostrado que las personas que consumen tomate regularmente tienen menos riesgo de padecer derrames cerebrales.
 
8. El trigo ha sido cultivado en la Península Ibérica desde el Neolítico. Debido a eso, la dieta mediterránea se basa en gran parte en el consumo de alimentos derivados de este cereal.
 
9. Las uvas no solo sirven para hacer el vino. También ayudan a proteger la piel de los dañinos rayos ultravioleta del sol.
 
10. Uno de los clásicos en la dieta mediterránea es el aceite de oliva. Numerosas investigaciones han demostrado que combate el envejecimiento, protege el cerebro y reduce el riesgo de infarto.
 
 
Fuente: Eroski

Autor: Sarah Romero