Aditivos Alimentarios

 
Son varios los pacientes que han consultado a nuestras nutricionistas sobre los aditivos alimentarios, para qué se usan, si están regulados, etc. Por ello, hemos considerado interesante trasladaros el siguiente artículo con el objeto de aclarar lo máximo posible dichas dudas.
 
 
QUÉ SON LOS ADITIVOS ALIMENTARIOS
Son sustancias que se añaden a los alimentos para servir propósitos técnicos específicos (sabor, textura,…). Sólo las sustancias que no se consumen normalmente como un alimento en sí mismo y que no se utilizan normalmente como un ingrediente característico de la comida, se califican como aditivo.
 
La Unión Europea regula los aditivos que pueden utilizarse, los alimentos en los que pueden ser utilizados y los niveles máximos. De esta forma, los aditivos aprobados como seguros para su uso en los alimentos tienen un número E (de Europa), que es también una forma simple y cómoda para etiquetar los aditivos permitidos en todo el rango de lenguajes de la Unión Europea.
 
 
CUÁL ES SU FINALIDAD
Los aditivos alimentarios se utilizan para aumentar el sabor, textura, vida útil y propiedades nutricionales de los alimentos que comemos. Los aditivos se agrupan dependiendo de la función que realizan cuando se añaden a los alimentos.
 
De esta forma, existen estabilizadores, espesantes, agentes gelificantes, agentes antiaglutinantes, agentes de recubrimiento, gases de envasado o propulsores.
 
 
CÓMO SE CLASIFICAN
 
A. ESTABILIZADORES
Muchos alimentos contienen mezclas de aceite y agua, conocidas como emulsiones.
 
Las emulsiones están formadas uniendo sustancias llamadas emulsionantes, que permiten que agua y aceite se mezclen juntos. Los estabilizadores se utilizan en los alimentos como la mayonesa, vinagretas y helados para evitar que las emulsiones se separen y por ello, ayudan a mantener las propiedades físicas y de textura de los alimentos. Los estabilizadores más comunes incluyen la goma garrofín o harina de algarroba (E410) y los alginatos (E400-404), que tienen su origen en ciertas especies de algas marinas.
 
B. ESPESANTES
Los espesantes se añaden a los alimentos fluidos para aumentar su viscosidad y suelen estar compuestos de carbohidratos, por ejemplo la hidroxipropilmetilcelulosa (E464). Los espesantes basados en carbohidratos hacen que los fluidos espesen durante el calentamiento, cuando los gránulos de almidón de los que están compuestos los carbohidratos absorben agua y aumentan. Este proceso hace que los gránulos de almidón atrapen moléculas de agua dando lugar a que el fluido espese. Los espesantes se añaden a una amplia variedad de alimentos, incluyendo las salsas y pastas.
 
C. AGENTES GELIFICANTES
Los agentes gelificantes se utilizan para espesar y estabilizar alimentos líquidos, aportando así textura. Aunque tienen un propósito muy similar al de los espesantes, como su nombre sugiere, los agentes gelificantes forman geles. Los agentes gelificantes son generalmente proteínas o carbohidratos, que cuando se disuelven en alimentos líquidos forman una especie de red tridimensional. Esto crea un alimento único, que es sólido en apariencia pero que está en su mayor parte compuesto por líquido, como las gelatinas, mermeladas y dulces. Los agentes gelificantes más comunes incluyen la pectina (E440) y el carragenano (E407).
 
D. AGENTES ANTIAGLUTINANTES
Los alimentos en polvo o granulados son responsables de la absorción de la humedad, lo que produce que las partículas se vuelvan pegajosas y formen grumos. Los grumos hacen muy difícil utilizar alimentos granulares o en polvo ya que no se pueden pesar, extender o mezclar de forma uniforme.
 
Las sustancias antiaglutinantes funcionan al revestir las partículas de alimentos y absorber el exceso de humedad. Esta repulsión de la humedad de la superficie de los alimentos ayuda a evitar los grumos y retiene las características de dispersión de los alimentos. Uno de los agentes antiaglutinantes más comunes es el silicato de calcio (E552), que se utiliza para evitar los grumos en la levadura en polvo y la sal de mesa.
 
E. AGENTES DE RECUBRIMIENTO
Los agentes de recubrimiento se utilizan para proporcionar una cobertura brillante y protectora a los alimentos, como los dulces, frutas y productos de panadería. Los agentes de recubrimientos más comunes incluyen: cera de abejas (E901), cera de carnauba (E903) y ácidos grasos (E570).
 
F. GASES DE ENVASADO
Los gases de envasado se utilizan para modificar la atmósfera en la que los alimentos se envasan para controlar la maduración, inhibir cambios químicos y prevenir los desechos.
 
Esto se logra utilizando una técnica conocida como envasado en atmósfera modificada, en la que el aire dentro del envase se reemplaza por una mezcla de gases puros como oxígeno (E948), dióxido de carbono (E290) y nitrógeno (E941).
 
Dependiendo de los alimentos y el efecto deseado, las formulaciones diferentes de gases se insuflan en el empaquetado. Por ejemplo, mezclas de dióxido de carbono (30-60%) y nitrógeno (40-70%) pueden inhibir el crecimiento de muchos microorganismos y podrían utilizarse para reducir los restos microbianos de carnes y pescados, mientras que las combinaciones de dióxido de carbono (20-30%) y el oxígeno (70-80%) podrían utilizarse para ayudar a prevenir la decoloración de las carnes rojas.
 
G. PROPULSORES
Los contenedores de aerosoles presurizados se utilizan para dispensar productos alimentarios fluidos en forma de un líquido, espuma o espray. El uso de propulsores proporciona la necesaria presión para forzar al alimento fluido a salir del contenedor de aerosol.
 
Los propulsores más utilizados incluyen el nitrógeno (E941), el óxido nitroso (E942) y el dióxido de carbono (E290). Estos últimos propulsores se utilizan generalmente para dispensar productos tipo espuma y espray, como las cremas batidas, el queso y la mostaza. Esto se debe a que el óxido nitroso y el dióxido de carbono tienden a disolverse en el alimento fluido y expandirse durante su liberación del contenedor, causando la formación de un espray o espuma. El nitrógeno no exhibe tales propiedades y por ello se utiliza para dispensar alimentos que no requieren de una forma líquida como aceites y siropes.
 
 

Ilustracion vida sana.jpg

Leer Más

Retención de líquidos. Consejos

 
La baja ingesta de líquidos, o bien el abuso del sodio, puede generar lo que comúnmente se conoce como “retención de líquidos” que, como su nombre indica, es la retención que efectúa nuestro organismo para conservar todo el nivel de líquido necesario.
 
Una de las principales causas que pueden motivar la retención de líquidos es una dieta desequilibrada, aunque también se dan otras causas como la vida sedentaria, abuso de la sal, desajustes hormonales, problemas circulatorios, etc.
 
En cualquier caso, es importante siempre la recomendación de un profesional sanitario para valorar adecuadamente cada caso y descartar otras problemáticas. En Clínica Nutriestética estaremos encantados de solventar tus dudas y aconsejarte lo más adecuado para tu caso concreto.
 
Como añadido, te anotamos algunos consejos básicos para evitar la retención de líquidos:
 
1. Evitar alimentos con grandes cantidades de sal, como salazones, embutidos, palomitas, quesos (roquefort), etc.
 
2. Bebe una media de dos litros de agua al día; pero no te excedas o tu cuerpo retendrá líquidos por sobrecarga.
 
3. Incluye en tu dieta la fruta, hidratos de carbono bajos en sodio (patata, arroz, avena, soja,…) y consume proteínas (carne y pescado).
 
4. Cuidado con el azúcar: las golosinas, comida rápida, etc., pueden provocar un exceso de glucosa y arrastrar agua por ósmosis, por lo que favorecen la retención de líquidos.
 
5. Haz ejercicio regularmente.
 
6. Evita las prendas muy ajustadas, ya que obstruyen la circulación y dificultan la expulsión de líquidos.
 
7. Reactiva la circulación con trucos sencillos, como terminar una ducha con un chorro de agua fría en las piernas.
 
8. Incluye en tu dieta plantas como diente de león, cola de caballo, te verde, centella asiática,… Y también frutas que aporten potasio, como plátanos, melón, sandía o verduras como las alcachofas, berros, acelgas o calabaza…
 
 

FrutiDay

 

Clínica Nutriestética ha celebrado hoy su primer “FrutiDay”, durante el cual un grupo de niños ha aprendido de la mano de nuestro equipo de nutricionistas la importancia de la fruta en nuestra alimentación.

 
Y todo ello de una manera divertida, para posteriormente dar rienda suelta a su creatividad elaborando figuras de lo más creativas con las frutas a su disposición… Y algún impaciente no ha podido resistirse a probar su creación. Si concienciamos a nuestros hijos desde edades tempranas de la importancia de una alimentación saludable, tendremos generaciones futuras más sanas y con mejor calidad de vida.
 
Para comérselos…
 
Y una vez más, nuestro agradecimiento a Frutas García (Avda. de Colón, 20), por facilitarnos su mejor surtido de fruta para la ocasión.
 
 
Si os interesa que algún hijo o familiar acuda a próximas ediciones del FrutiDay (entre 5 y 8 años), solo tenéis que dejar vuestros datos de contacto en nuestro mail: [email protected], o en el teléfono 941 245 219 o en nuestras instalaciones de Avda. de Colón 43, bajo.
 
1 2 3 4 5 6 7 8

Leer Más

Verano, piscinas e infecciones en los pies

 
Los agradables baños de verano en las piscinas pueden tener una contrapartida debido a la posibilidad de contraer una infección en los pies, problema que aumenta durante la época estival a causa, principalmente, de la visita a estas instalaciones acuáticas.
 
De esta forma lo señalan los especialistas de la Asociación Europea de Podología Integrativa (AEPI), los cuales informan de que el riesgo de contagio es mayor en esta estación del año. Entre las posibles infecciones, por su parte, destacan al papiloma plantar.
 
A juicio del presidente de AEPI, Fernando Ares, y al tiempo que sostiene que éstas son especialmente comunes en la población infantil, “sobre todo a partir de los 5 años”, esta infección en concreto está causada “por un tipo de virus del papiloma humano”.
 
Ante ella, su tratamiento habitual “es muy agresivo pues conlleva quemarlo o extirparlo”, declara. Por ello, manifiesta que se están usando otras opciones como la medicina biorreguladora, “que ayuda a activar el sistema inmunológico de forma natural frente a estas infecciones”.
 
EL PERIODO DE INCUBACIÓN DEL PAPILOMA PLANTAR ES DE 6 A 18 MESES

En cuanto a la manifestación clínica del papiloma plantar, Ares declara que ésta es “de tipo tumoral benigno”. “Hay que tener en cuenta que tiene un período de incubación y que en el pie suele aparecer entre los 6 y 18 meses posteriores a la infección”, continúa.
 
Además, el experto expone que afecta, sobre todo, “a personas con un bajo sistema inmunológico y con capas más finas de la piel”. Por su parte, la principal vía de contagio “es el contacto directo”, indica mientras subraya la importancia de no andar descalzos.
 
En este sentido, señala que otros factores de riesgo que pueden favorecer la aparición de un papiloma plantar son “las heridas, las situaciones de estrés, la falta de higiene o el calor y la humedad”. No obstante, el papiloma plantar no es único problema propio del verano en los pies.
 
Así, Ares concluye afirmando que un calzado mal adecuado, y la falta de hidratación o de higiene pueden provocar la aparición de “ampollas, durezas, callosidades o heridas que impiden caminar de manera adecuada”.