Receta Navideña

 
Hoy os ofrecemos dos recetas por el precio de una.
Dos sencillas ideas para preparar en estas fechas con un denominador común: el huevo.
 
ESPÁRRAGOS CON HUEVOS ESCALFADOS
Necesitamos una lata de espárragos blancos, un manojo de ajetes, un huevo (o dos si son pequeños) por comensal, cebolla, aceite de oliva y jamón serrano.
Se limpian los ajetes y se trocean. Se pela y pica la cebolla. En una sartén con un poquito de aceite, se pocha la cebolla, después se echan los ajetes y cuando tomen color, echamos el agua de la lata de espárragos y el jamón cortado en dados y se deja cocer todo durante unos minutos.
Se escalfan los huevos en esta salsa hasta que las claras queden cuajadas, se añaden los espárragos y se da un hervor. Salpimentar al gusto (realmente con el agua de los espárragos y con el jamón, no necesita más sal; acaso un golpe de pimienta) y servir caliente.
 
TORTILLA DE CALABACÍN
Para esta receta, necesitamos media cebolla, un calabacín pequeño, uno o dos huevos y una cucharada de aceite.
Poner la cucharada de aceite en la sartén y echar la cebolla picada fina. Dejarla que poche o ablande tapadita y despacio. Luego añadir el calabacín cortado en rodajas muy finas y dejarlo (tapado también) para que ablande más o menos diez minutos. Ajustar de sal, luego mezclar con el huevo batido y cuajar una tortilla.
 
Un consejo: experimentad con la cocina y echadle un poco de imaginación. Por ejemplo, se pueden cambiar los espárragos blancos por espárragos trigueros, los ajetes frescos por un bote de brotes de ajo, o no echarle ajo. Revolver los huevos en vez de escalfarlos, hacer un revuelto en lugar de una tortilla… En resumen, no tenemos que ser “rígidos” en la cocina.
Ya lo decían nuestras abuelas cuando les preguntabas por los tiempos de cocción y las cantidades de sus recetas. Siempre contestaban con un “No sé… Lo que tú veas”.
 
¡A los fogones!
 
 

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Cómo cuidarse en Navidad

 

Para muchos, estas fiestas tradicionales de fin y principio de año suponen una cierta preocupación por la exageración con la que se tiende a comer y el temor de verse en la báscula con un peso mayor, sobre todo si se está siguiendo un tratamiento nutricional de pérdida de peso o se está pensando en iniciar uno.

 

Los excesos en las cenas o comidas derivan en indigestiones y pesadez estomacal, que impide que disfrutemos de estas fechas especiales del año con la familia y amigos.

Para evitarlo, os presentamos una serie de consejos saludables:
 
· Es importante planificar el menú con antelación, saber el número de comensales, los gustos, alergias/intolerancias alimentarias de estos, y comprar los alimentos necesarios para la elaboración.
 
· Tratar de mantener los horarios de comidas a las que nuestro cuerpo está acostumbrado; así evitamos pasar hambre o ansiedad por comer.
 
· En lo posible, preparar menús saludables que no supongan un exceso de grasas, azúcares y sal.
 
· Ser cuidadosos en la higiene para la elaboración de los alimentos y evitar la contaminación cruzada de estos (separar lo crudo de lo cocido, conservar alimentos frescos en frigorífico, harinas con gluten, lácteos con lactosa, etc.).
 
· Las mezclas en una misma comida de alimentos ricos en grasa, azúcares y el alcohol llevan a digestiones pesadas, y aún más si es que nuestro cuerpo está acostumbrado a recibir alimentos ligeros y comidas de sencilla elaboración.
 
· Sentarnos a comer tranquilos y relajados, disfrutando de cada plato, comiendo lo que apetezca pero siempre con moderación.
 
· En lo posible moderación con el vino. El cava que sea para el brindis y luego para beber elegir agua o zumos naturales. Así evitamos un exceso de calorías por el alcohol.
 
· Si eres de dulces, disfruta de ellos, pero cuida la cantidad que comes. Los dulces sin azúcar son una opción, pero no indica que podamos tomar más de ello, porque simplemente está reducida la cantidad de azúcar, pero el aporte de grasa es el mismo o incluso superior.
 
· Los días entre fiestas, hacer comidas más ligeras a base de verduras, caldos, frutas, lácteos desnatados, etc.
 
· Y no te olvides de hacer actividad física (caminar, correr, nadar, zumba, aerobic, etc).

 
 

Estos días os iremos dejando alguna receta saludable para disfrutar de estas fechas sin que nuestro peso se resienta…

 

Propiedades del vino

 

UNA BEBIDA QUE ACOMPAÑA  NUESTRAS CELEBRACIONES

 

El vino es el embajador de La Rioja y una de nuestras señas de identidad.
En más de una ocasión hemos escuchado que el vino es una “bebida alcohólica saludable” en cantidades moderadas, con el conocido consejo de “una copa al día”, aunque matizando que dicho consejo es más referido al vino tinto en especial y recomendando su ingesta en la comida o la cena.

 

Los estudios llevados a cabo sobre el vino, presentan entre otros los siguientes beneficios de una copa de vino al día:

 

· Reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares gracias a los antioxidantes que aporta el vino, ya que ayuda a disminuir la producción de colesterol malo (LDL-col) y aumentar el bueno (HDL-col).

 

· Efecto anticoagulante y antitrombótico. Previene la aparición de ateroesclerosis (perdida de relajación vascular), ya que el alcohol permite la formación de oxido nítrico (relajante vascular).

 

· Ayuda a reducir el riesgo de cáncer de pulmón, y bloquea la formación de células responsables del cáncer de mama.

 

· Disminuye el riesgo de formación de cálculos renales (piedras en el riñón) y de ulceras pépticas.

 

· El resveratrol (antioxidante) del vino tinto procedente de la uva, produce efectos neuroprotectores, antienvejecimiento de las células neuronales y mejora la capacidad cognitiva, de forma que ayudaría a evitar el desarrollo de la enfermedad de alzheimer y la demencia senil.

 

· Frena el crecimiento de bacterias bucales responsables de las caries, gingivitis y dolores de garganta.

 

Consejos a seguir, y más en estas fechas: si no tienes la costumbre de beber vino, disfruta de una copa de vino en reuniones, celebraciones y en situaciones puntuales; si tienes la costumbre de tomar vino, recuerda que es saludable “una copa al día”. El exceso de ingesta de alcohol trae serias consecuencias para tu salud. Como siempre, disfrutar con moderación.

 

Brindis

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¿El pan engorda?

 

Cuántas veces hemos escuchado decir a muchas personas que “el pan engorda”… ¿Es correcto o un mito?

 

El pan es un alimento esencial que debe formar parte de una alimentación saludable y equilibrada. Principalmente nos aporta hidratos de carbono, que se absorben lentamente en el organismo, fibra, proteínas, vitaminas del grupo B y minerales. En cantidades razonables (de 40 a 60 gramos por ración) y mejor si es integral, favorece la pérdida de peso y reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares o cáncer.

 

¿Qué tipo de pan conviene consumir?
El pan más saludable es aquel que en su composición contenga mayor porcentaje de harina integral, ya que aporta fibra insoluble (favorece el tránsito intestinal) y ayuda a prevenir cáncer de colon.

 

Se caracterizan por ser panes más oscuros y contienen menos ingredientes y aditivos: pan de trigo integral, pan de avena (adecuada para reducir el colesterol) o pan de centeno (el que más fibra y nutrientes aporta como el hiero y vitaminas B).

 

¿Qué tipo de pan debo consumir menos?
El pan menos recomendado es el “pan de molde” ya que en su composición lleva añadidos azúcares, grasas y aditivos para largar la vida del producto.

 

Es importante dejar claro que el pan NO es un alimento hipocalórico; en todo caso, lo que aumenta las caloría del pan es lo que lo acompaña (mantequilla, exceso de aceite, embutidos, dulces,…) así como lo que untamos en las comidas.

 

En una dieta de adelgazamiento se puede incluir el pan (mejor el de barra e integral), pero como siempre, en cantidades moderadas al día.