Protectores solares

 
Aunque ya hemos pasado el ecuador del verano, no está de insistir en la importancia de un buen protector solar para proteger nuestra piel. El siguiente post solventa algunas de las dudas más habituales:
 
El principal componente de un protector solar es el filtro solar. Su trabajo es parar la luz ultravioleta antes de que alcance nuestra piel, pero ¿todos los filtros lo hacen de la misma forma? Nos podemos encontrar con dos tipos de filtros, los que absorben la radiación y los que la dispersan y la reflejan.
 
Filtros que absorben la radiación
Actúan a modo de esponja que absorbe el agua. El filtro absorbe la radiación ultravioleta y la convierte en luz infrarroja, un tipo de radiación de menor energía y peligrosidad.
 
La banda UV-B (290-320 nm) es la zona encargada de producir el eritema actínico (enrojecimiento y quemadura solar) así como las reacciones irritantes que conducen a la formación de melanina y por tanto del bronceado. Varía de forma muy importante con la latitud (a medida que disminuye la latitud o que nos aproximamos al Ecuador, la intensidad de la radiación es mayor), la época del año y hora del día.
 
La banda UV-A (320-400 nm) es prácticamente independiente de la latitud, de la hora del día y de la época del año (verano-invierno), lo que indica que será la misma en Canarias que en Moscú. El UV-A es el responsable del bronceado directo sin pasar por el eritema, de ahí que sea utilizado en las lámparas para bronceado presentes en muchos gimnasios y salones de estética. Sin embargo, entre sus efectos negativos figura ser el máximo responsable del fotoenvejecimiento de la piel: de la elastosis (degeneración de fibras elásticas de la piel) y de la queratosis (engrosamiento de la epidermis o capa superior de la piel).
 
Filtros que reflejan la radiación (también denominados minerales o inorgánicos)
Funcionan de una manera menos específica frente a la radiación ultravioleta, de tal forma que protegen tanto frente a la radiación UVA como a la UVB. Estos filtros reflejan y dispersan la luz UV sin cambiar su estructura química. Actúan a modo de espejo que refleja la radiación y la mantiene alejada de la piel.
 
Nos puede surgir la pregunta ¿hay uno mejor que otro?
Para empezar, trabajan de una forma diferente. Los más utilizados son los que absorben la radiación debido a que son más eficientes, con una cantidad menor de filtro se consigue un mayor nivel de protección. Sin embargo, hay muchos consumidores que presentan ciertas alergias o pieles sensibles y prefieren utilizar protectores con filtros minerales o con una menor cantidad de filtros químicos u orgánicos, pero entonces surge una “queja” añadida: “no quiero que me deje blanco”.
 
Y si queremos cumplir ¡no más caras blancas!, tendremos que acudir a la combinación de filtros químicos + minerales o filtros de partículas.
 
Ácido azelaico: Se utiliza en los cuadros de hiperpigmentación postinflamatoria. Es un inhibidor de la tirosinasa, antiséptico e inhibidor de la alfa reductasa, por eso se aplica también en el tratamiento del acné. Su efectividad como despigmentante se limita a las manchas hiperpigmentadas, ya que no modifica la intensidad del color de la piel normal.
 
¿Si me voy de vacaciones a Canarias o al Caribe tendré la misma protección que en Madrid?
La respuesta es NO. Canarias o el Caribe están más próximos al Ecuador, se encuentran a una latitud inferior a Madrid, ésto significa que los niveles de radiación UV-B son superiores. Además, en general, el número de horas de sol/año de Canarias por ejemplo es superior al del resto de Europa. Es por todo esto que en estas zonas se estará más expuesto a los efectos nocivos de la radiación solar.
 
¿A más filtro más protección?
No. El hecho de utilizar una mayor cantidad de filtro solar no significa que vayamos a obtener un mayor nivel de protección o de factor de protección –SPF sun protection factor o FPS factor de protección solar.Llega un momento en que por más que añadamos más cantidad de filtro solar, el factor de protección prácticamente no se ve aumentado. Por encima de un factor 30, todos los filtros son prácticamente iguales. Un factor 30 protege frente a los UVB un 98,4%, mientras que un índice 75 un 98,6%. Por lo tanto realmente no se requiere aumentar tanto la concentración de filtro para conseguir aumentos de protección tan pequeños.
 
¿Qué es el factor de protección solar?
Científicamente es la relación entre el tiempo necesario para producir el eritema o enrojecimiento de la piel sin protección y el tiempo necesario para producir eritema con protección bajo la luz UVB. Ejemplo: persona que acude por primera vez a la playa y tiene la piel bastante blanca, esta persona se quemará en aproximadamente 10 minutos si no utiliza protección, si utiliza un preparado solar factor 30 podrá permanecer al sol 10 x 30= 300 minutos. ¡OJO! Este tiempo se calcula de diferente forma según el método empleado: DIN (método alemán) COLIPA (nuevo método europeo) SAA (método australiano) FDA (método americano).
 
¿Por qué entonces los dermatólogos recomiendan factores más altos del 30?
El método para determinar el factor de protección utiliza una cantidad de producto solar de 2 mg/cm2, esto significaría que aproximadamente deberíamos aplicar 30 ml para proteger todo el cuerpo. Para que nos entendamos, una botella de protector solar de 200 ml nos alcanzaría para aproximadamente 6 aplicaciones, ¿realmente lo hacemos? Si incrementamos el factor de protección, tendremos la seguridad de que estamos aplicando una cantidad mayor de filtro solar y por tanto la posibilidad de sufrir unaquemadura solar será menor.
 
¿Y qué podemos decir de la radiación UVA?
Existen varios métodos para valorar los índices de protección frente al UVA, aunque no hay un método de valoración oficial o recomendado. Se utilizan métodos in vivo o basados en la capacidad de producir una pigmentación inmediata (PPI o IPD) o duradera (PPD). También existen métodos in vitro basados en la capacidad de transmisión de la radiación sobre el producto (DIFFEY).
 
Recuerda que en Clínica Nutriestética puedes adquirir tu crema de protección solar alta de Nutriestética Cosmetics. Crema solar para todo tipo de pieles con protección alta frente a los rayos UVA/UVB previniendo el fotoenvejecimiento prematuro de la piel. Con una fórmula resistente al agua y sin fragancia, proporciona una acción hidratante prolongada y ayuda a prevenir la aparición de manchas cutáneas.
 
 

Protección Solar

 

Leer Más

Botox

Toxina botulínica: resultados inmediatos en verano

Consigue una piel suave y sin arrugas de expresión en muy poco tiempo

Una de las ventajas de los tratamientos Médico-Estéticos faciales, es que en algunos de ellos los resultados son casi inmediatos, por lo que son muy apropiados para épocas del año como el verano, en la que apenas tenemos tiempo (vacaciones, hijos,…), pero queremos mostrar nuestra imagen más radiante si tenemos un compromiso (bodas, eventos…).

Entre ellos, destacan los tratamientos con toxina botulínica.

Es una variedad de la toxina botulínica que se produce por la bacteria Clostridium botulinum. Medicinalmente se utiliza para una variedad de condiciones médicas, como la migraña crónica, síndrome de vejiga hiperactiva, y espasticidad del miembro superior. En Medicina Estética, se utiliza para tratar y prevenir la aparición de arrugas, principalmente en las zonas superiores de la cara, y sobre todo para reducir las líneas moderadas a severas del entrecejo, también conocidas como líneas de expresión del entrecejo. Comúnmente se utiliza para la aparición de “patas de gallo” alrededor de las esquinas externas de los ojos.

Las arrugas faciales especialmente alrededor de la zona de la frente y los ojos son causa de la contracción de los músculos durante las expresiones faciales. A fin de que los músculos realicen esta contracción, los nervios liberan una sustancia química llamada acetilcolina sobre el punto donde las terminaciones de los nervios se conectan con el músculo y hacen que el músculo se ajuste. Cuando se inyecta en estas áreas, actúa como un inhibidor de la liberación de la acetilcolina, evitando de este modo la contracción del músculo y la resultante aparición de arrugas en la piel.

Durante el procedimiento, la toxina se inyecta con una aguja fina, directamente en el tejido neuromuscular, donde se encuentran las terminaciones nerviosas y los músculos. Mientras que la inyección no es una cirugía plástica invasiva, pueden ocurrir hinchazón temporal o hematoma en el lugar de la inyección, pero desaparecerán poco después de finalizado el procedimiento, como resultado del tiempo de recuperación mínima.

Después de administrar la inyección, tarda de 24 a 72 horas para que los resultados sean evidentes. Dado que la acetilcolina inhibe las cualidades, requiere un cierto tiempo para surtir un efecto completo. En algunos pacientes, este proceso puede tardar hasta cinco o siete días, dependiendo de la receptividad o inmunidad a la toxina del cuerpo.

Los efectos de una inyección de toxina botulínica duran de 4 a 6 meses, y no hay un número determinado en cuanto a la frecuencia para repetir el tratamiento. En general, existen muy pocos efectos secundarios posibles, y ha sido aprobado para uso repetido médico y estético por la FDA (EE.UU. Food and Drug Administration).

Tratamiento Toxina Botulínica: 349€ (297€ con tu tarjeta de Socio)
Tratamiento Toxina Botulínica DUO (trae a otra persona contigo): 270€ (realizando y abonando ambas el mismo día el tratamiento)

Tenemos más de 25 años de experiencia en Nutrición y Medicina Estética. Llámanos al 941 245 219, envíanos WhatsApp al 667 273 306 o visítanos en Avda. de Colón 43, Bajo (Logroño) y solicita tu Consulta de Evaluación Médica GRATUITA y sin compromiso.

Leer Más

Aditivos Alimentarios

 
Son varios los pacientes que han consultado a nuestras nutricionistas sobre los aditivos alimentarios, para qué se usan, si están regulados, etc. Por ello, hemos considerado interesante trasladaros el siguiente artículo con el objeto de aclarar lo máximo posible dichas dudas.
 
 
QUÉ SON LOS ADITIVOS ALIMENTARIOS
Son sustancias que se añaden a los alimentos para servir propósitos técnicos específicos (sabor, textura,…). Sólo las sustancias que no se consumen normalmente como un alimento en sí mismo y que no se utilizan normalmente como un ingrediente característico de la comida, se califican como aditivo.
 
La Unión Europea regula los aditivos que pueden utilizarse, los alimentos en los que pueden ser utilizados y los niveles máximos. De esta forma, los aditivos aprobados como seguros para su uso en los alimentos tienen un número E (de Europa), que es también una forma simple y cómoda para etiquetar los aditivos permitidos en todo el rango de lenguajes de la Unión Europea.
 
 
CUÁL ES SU FINALIDAD
Los aditivos alimentarios se utilizan para aumentar el sabor, textura, vida útil y propiedades nutricionales de los alimentos que comemos. Los aditivos se agrupan dependiendo de la función que realizan cuando se añaden a los alimentos.
 
De esta forma, existen estabilizadores, espesantes, agentes gelificantes, agentes antiaglutinantes, agentes de recubrimiento, gases de envasado o propulsores.
 
 
CÓMO SE CLASIFICAN
 
A. ESTABILIZADORES
Muchos alimentos contienen mezclas de aceite y agua, conocidas como emulsiones.
 
Las emulsiones están formadas uniendo sustancias llamadas emulsionantes, que permiten que agua y aceite se mezclen juntos. Los estabilizadores se utilizan en los alimentos como la mayonesa, vinagretas y helados para evitar que las emulsiones se separen y por ello, ayudan a mantener las propiedades físicas y de textura de los alimentos. Los estabilizadores más comunes incluyen la goma garrofín o harina de algarroba (E410) y los alginatos (E400-404), que tienen su origen en ciertas especies de algas marinas.
 
B. ESPESANTES
Los espesantes se añaden a los alimentos fluidos para aumentar su viscosidad y suelen estar compuestos de carbohidratos, por ejemplo la hidroxipropilmetilcelulosa (E464). Los espesantes basados en carbohidratos hacen que los fluidos espesen durante el calentamiento, cuando los gránulos de almidón de los que están compuestos los carbohidratos absorben agua y aumentan. Este proceso hace que los gránulos de almidón atrapen moléculas de agua dando lugar a que el fluido espese. Los espesantes se añaden a una amplia variedad de alimentos, incluyendo las salsas y pastas.
 
C. AGENTES GELIFICANTES
Los agentes gelificantes se utilizan para espesar y estabilizar alimentos líquidos, aportando así textura. Aunque tienen un propósito muy similar al de los espesantes, como su nombre sugiere, los agentes gelificantes forman geles. Los agentes gelificantes son generalmente proteínas o carbohidratos, que cuando se disuelven en alimentos líquidos forman una especie de red tridimensional. Esto crea un alimento único, que es sólido en apariencia pero que está en su mayor parte compuesto por líquido, como las gelatinas, mermeladas y dulces. Los agentes gelificantes más comunes incluyen la pectina (E440) y el carragenano (E407).
 
D. AGENTES ANTIAGLUTINANTES
Los alimentos en polvo o granulados son responsables de la absorción de la humedad, lo que produce que las partículas se vuelvan pegajosas y formen grumos. Los grumos hacen muy difícil utilizar alimentos granulares o en polvo ya que no se pueden pesar, extender o mezclar de forma uniforme.
 
Las sustancias antiaglutinantes funcionan al revestir las partículas de alimentos y absorber el exceso de humedad. Esta repulsión de la humedad de la superficie de los alimentos ayuda a evitar los grumos y retiene las características de dispersión de los alimentos. Uno de los agentes antiaglutinantes más comunes es el silicato de calcio (E552), que se utiliza para evitar los grumos en la levadura en polvo y la sal de mesa.
 
E. AGENTES DE RECUBRIMIENTO
Los agentes de recubrimiento se utilizan para proporcionar una cobertura brillante y protectora a los alimentos, como los dulces, frutas y productos de panadería. Los agentes de recubrimientos más comunes incluyen: cera de abejas (E901), cera de carnauba (E903) y ácidos grasos (E570).
 
F. GASES DE ENVASADO
Los gases de envasado se utilizan para modificar la atmósfera en la que los alimentos se envasan para controlar la maduración, inhibir cambios químicos y prevenir los desechos.
 
Esto se logra utilizando una técnica conocida como envasado en atmósfera modificada, en la que el aire dentro del envase se reemplaza por una mezcla de gases puros como oxígeno (E948), dióxido de carbono (E290) y nitrógeno (E941).
 
Dependiendo de los alimentos y el efecto deseado, las formulaciones diferentes de gases se insuflan en el empaquetado. Por ejemplo, mezclas de dióxido de carbono (30-60%) y nitrógeno (40-70%) pueden inhibir el crecimiento de muchos microorganismos y podrían utilizarse para reducir los restos microbianos de carnes y pescados, mientras que las combinaciones de dióxido de carbono (20-30%) y el oxígeno (70-80%) podrían utilizarse para ayudar a prevenir la decoloración de las carnes rojas.
 
G. PROPULSORES
Los contenedores de aerosoles presurizados se utilizan para dispensar productos alimentarios fluidos en forma de un líquido, espuma o espray. El uso de propulsores proporciona la necesaria presión para forzar al alimento fluido a salir del contenedor de aerosol.
 
Los propulsores más utilizados incluyen el nitrógeno (E941), el óxido nitroso (E942) y el dióxido de carbono (E290). Estos últimos propulsores se utilizan generalmente para dispensar productos tipo espuma y espray, como las cremas batidas, el queso y la mostaza. Esto se debe a que el óxido nitroso y el dióxido de carbono tienden a disolverse en el alimento fluido y expandirse durante su liberación del contenedor, causando la formación de un espray o espuma. El nitrógeno no exhibe tales propiedades y por ello se utiliza para dispensar alimentos que no requieren de una forma líquida como aceites y siropes.
 
 

Ilustracion vida sana.jpg

Leer Más

Retención de líquidos. Consejos

 
La baja ingesta de líquidos, o bien el abuso del sodio, puede generar lo que comúnmente se conoce como “retención de líquidos” que, como su nombre indica, es la retención que efectúa nuestro organismo para conservar todo el nivel de líquido necesario.
 
Una de las principales causas que pueden motivar la retención de líquidos es una dieta desequilibrada, aunque también se dan otras causas como la vida sedentaria, abuso de la sal, desajustes hormonales, problemas circulatorios, etc.
 
En cualquier caso, es importante siempre la recomendación de un profesional sanitario para valorar adecuadamente cada caso y descartar otras problemáticas. En Clínica Nutriestética estaremos encantados de solventar tus dudas y aconsejarte lo más adecuado para tu caso concreto.
 
Como añadido, te anotamos algunos consejos básicos para evitar la retención de líquidos:
 
1. Evitar alimentos con grandes cantidades de sal, como salazones, embutidos, palomitas, quesos (roquefort), etc.
 
2. Bebe una media de dos litros de agua al día; pero no te excedas o tu cuerpo retendrá líquidos por sobrecarga.
 
3. Incluye en tu dieta la fruta, hidratos de carbono bajos en sodio (patata, arroz, avena, soja,…) y consume proteínas (carne y pescado).
 
4. Cuidado con el azúcar: las golosinas, comida rápida, etc., pueden provocar un exceso de glucosa y arrastrar agua por ósmosis, por lo que favorecen la retención de líquidos.
 
5. Haz ejercicio regularmente.
 
6. Evita las prendas muy ajustadas, ya que obstruyen la circulación y dificultan la expulsión de líquidos.
 
7. Reactiva la circulación con trucos sencillos, como terminar una ducha con un chorro de agua fría en las piernas.
 
8. Incluye en tu dieta plantas como diente de león, cola de caballo, te verde, centella asiática,… Y también frutas que aporten potasio, como plátanos, melón, sandía o verduras como las alcachofas, berros, acelgas o calabaza…