Receta Navideña: merluza rellena

 

Hoy os presentamos otra idea; algo más elaborada, pero sin salir de la sencillez.

 

MERLUZA RELLENA
 
Vamos a preparar primero el relleno. Para ello necesitamos colas de langostino peladas y troceadas, colas de gambas enteras, gulas, huevo cocido troceado, vino blanco, puerro y ajos (las cantidades las tendremos que calcular según el tamaño de la merluza).

 

En una sartén ponemos un poco de aceite y, cuando esté caliente, añadimos el puerro y el ajo picados. Cuando comiencen a pocharse, añadimos el vino blanco y dejamos que hierva para que pierda el alcohol. Añadimos después los langostinos y las gambas, damos un par de vueltas, añadimos las gulas, un par de minutos y el huevo duro picado. Retiramos del fuego y reservamos (que conste que solo este relleno ya está para chuparse los dedos).

En una fuente para horno, ponemos la merluza abierta (habremos pedido al pescatero que le quite la cabeza y la espina central), salamos muy ligeramente y echamos por encima el relleno. Cerramos la merluza con cuidado y la sellamos con unos palillos que retiraremos cuando ya esté hecha.

 

En la misma sartén en que hemos cocinado el relleno (para qué vamos a manchar más cacharros) vamos a preparar la salsa. Ponemos un par de cucharadas de aceite y, cuando esté caliente, añadimos un par de cucharadas de harina. Removemos con una cuchara de madera y cuando comienza la harina a tostarse, un par de cucharadas o tres de tomate frito y otro chorretón de vino blanco. Mezclamos bien y vamos añadiendo poco a poco caldo de pescado y removiendo para que ligue la salsa. Así hasta tener el aspecto de una bechamel muy clarita, porque luego espesará en el horno (aquí lo suyo sería preparar un fumet con la cabeza y la espina de la merluza, las cabezas y cáscaras de los langostinos y de las gambas y unas verduras, pero como no queremos complicarnos la vida, vamos a utilizar caldo de pescado ya preparado del que venden en cajas en cualquier supermercado).

 

Cubrimos generosamente la merluza con la salsa y la introducimos en el horno previamente precalentado a 200 grados. Más o menos en 40 minutos la tendremos hecha, pero como cada horno es de una madre, tendremos que comprobar con un pequeño corte que está cocinada por dentro.

 

¡A los fogones!

 

merluza rellena

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Receta Navideña

 
Hoy os ofrecemos dos recetas por el precio de una.
Dos sencillas ideas para preparar en estas fechas con un denominador común: el huevo.
 
ESPÁRRAGOS CON HUEVOS ESCALFADOS
Necesitamos una lata de espárragos blancos, un manojo de ajetes, un huevo (o dos si son pequeños) por comensal, cebolla, aceite de oliva y jamón serrano.
Se limpian los ajetes y se trocean. Se pela y pica la cebolla. En una sartén con un poquito de aceite, se pocha la cebolla, después se echan los ajetes y cuando tomen color, echamos el agua de la lata de espárragos y el jamón cortado en dados y se deja cocer todo durante unos minutos.
Se escalfan los huevos en esta salsa hasta que las claras queden cuajadas, se añaden los espárragos y se da un hervor. Salpimentar al gusto (realmente con el agua de los espárragos y con el jamón, no necesita más sal; acaso un golpe de pimienta) y servir caliente.
 
TORTILLA DE CALABACÍN
Para esta receta, necesitamos media cebolla, un calabacín pequeño, uno o dos huevos y una cucharada de aceite.
Poner la cucharada de aceite en la sartén y echar la cebolla picada fina. Dejarla que poche o ablande tapadita y despacio. Luego añadir el calabacín cortado en rodajas muy finas y dejarlo (tapado también) para que ablande más o menos diez minutos. Ajustar de sal, luego mezclar con el huevo batido y cuajar una tortilla.
 
Un consejo: experimentad con la cocina y echadle un poco de imaginación. Por ejemplo, se pueden cambiar los espárragos blancos por espárragos trigueros, los ajetes frescos por un bote de brotes de ajo, o no echarle ajo. Revolver los huevos en vez de escalfarlos, hacer un revuelto en lugar de una tortilla… En resumen, no tenemos que ser “rígidos” en la cocina.
Ya lo decían nuestras abuelas cuando les preguntabas por los tiempos de cocción y las cantidades de sus recetas. Siempre contestaban con un “No sé… Lo que tú veas”.
 
¡A los fogones!
 
 

Cómo cuidarse en Navidad

 

Para muchos, estas fiestas tradicionales de fin y principio de año suponen una cierta preocupación por la exageración con la que se tiende a comer y el temor de verse en la báscula con un peso mayor, sobre todo si se está siguiendo un tratamiento nutricional de pérdida de peso o se está pensando en iniciar uno.

 

Los excesos en las cenas o comidas derivan en indigestiones y pesadez estomacal, que impide que disfrutemos de estas fechas especiales del año con la familia y amigos.

Para evitarlo, os presentamos una serie de consejos saludables:
 
· Es importante planificar el menú con antelación, saber el número de comensales, los gustos, alergias/intolerancias alimentarias de estos, y comprar los alimentos necesarios para la elaboración.
 
· Tratar de mantener los horarios de comidas a las que nuestro cuerpo está acostumbrado; así evitamos pasar hambre o ansiedad por comer.
 
· En lo posible, preparar menús saludables que no supongan un exceso de grasas, azúcares y sal.
 
· Ser cuidadosos en la higiene para la elaboración de los alimentos y evitar la contaminación cruzada de estos (separar lo crudo de lo cocido, conservar alimentos frescos en frigorífico, harinas con gluten, lácteos con lactosa, etc.).
 
· Las mezclas en una misma comida de alimentos ricos en grasa, azúcares y el alcohol llevan a digestiones pesadas, y aún más si es que nuestro cuerpo está acostumbrado a recibir alimentos ligeros y comidas de sencilla elaboración.
 
· Sentarnos a comer tranquilos y relajados, disfrutando de cada plato, comiendo lo que apetezca pero siempre con moderación.
 
· En lo posible moderación con el vino. El cava que sea para el brindis y luego para beber elegir agua o zumos naturales. Así evitamos un exceso de calorías por el alcohol.
 
· Si eres de dulces, disfruta de ellos, pero cuida la cantidad que comes. Los dulces sin azúcar son una opción, pero no indica que podamos tomar más de ello, porque simplemente está reducida la cantidad de azúcar, pero el aporte de grasa es el mismo o incluso superior.
 
· Los días entre fiestas, hacer comidas más ligeras a base de verduras, caldos, frutas, lácteos desnatados, etc.
 
· Y no te olvides de hacer actividad física (caminar, correr, nadar, zumba, aerobic, etc).

 
 

Estos días os iremos dejando alguna receta saludable para disfrutar de estas fechas sin que nuestro peso se resienta…