Cinco propósitos para vivir más y mejor

 

Ahora que comienza el año, todos solemos efectuar una “declaración de intenciones” y propósitos para el año entrante.

 

En lo que a Salud se refiere, queremos hacerte cinco sencillas recomendaciones que ayudarán a mejorar ostensiblemente a mejorar tu salud.

 

Por si no lo sabías, las enfermedades cardiovasculares causan el 47% de las muertes en Europa.

 

Toma nota, y tu Salud saldrá ganando:

 

PROPÓSITO 1: NO FUMAR
Desciende el riesgo de enfermedad cardíaca en un 36%
Aunque las imágenes de las cajetillas de tabaco son lo suficientemente gráficas, conviene recordar que cada año 5 millones de personas mueren a causa del tabaquismo.

 

PROPÓSITO 2: MANTENER UNA BUENA DIETA
Desciende el riesgo de enfermedad cardíaca en un 18%
Ya conocéis nuestra apuesta por la alimentación saludable y equilibrada como pilar fundamental de nuestra salud. Como añadido, recordaros que una buena dieta previene de un gran número de enfermedades; no sólo cardíacas.

 

PROPÓSITO 3: NADA DE BARRIGA
Desciende el riesgo de enfermedad cardíaca en un 12%
Si tienes más de 94 centímetros de circunferencia de barriga, debes comenzar a pensar en cambiar tus hábitos de alimentación e introducir la actividad física en tu vida.

 

PROPÓSITO 4: BEBER ALCOHOL
Desciende el riesgo de enfermedad cardíaca en un 11%
Si seguís habitualmente nuestros posts, ya sabréis que no hace falta eliminar el vino o la cerveza de nuestra dieta. Al revés. En pequeñas cantidades, sus efectos son beneficiosos. Pero el exceso daña el hígado, páncreas, esófago,…

 

PROPÓSITO 5: EJERCICIO DE FORMA REGULAR
Desciende el riesgo de enfermedad cardíaca en un 3%
Puede parecer una cifra no muy elevada, pero las bondades de una actividad física regular aportan múltiples beneficios físicos y psíquicos más allá del riesgo cardiovascular. Y si además lo combinamos con alguno de los puntos anteriores, los efectos se multiplican.

 

Recordad que, en términos de Salud, los resultados de un pequeño sacrificio pueden ser enormes.

Y si tienes cualquier duda, consúltanos.   :)

 

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Receta Navideña: copa ligera de yogur y fresas

 

Hoy os dejamos una receta muy sencilla para hacer un postre ligero. Idónea para que también los “principiantes” sorprendan esta noche en casa.

 

COPA DE YOGUR Y FRESAS
Cortamos en rodajas o en trocitos unas fresas y las ponemos a macerar un rato con edulcorante líquido. Reservamos la mitad y la otra mitad la trituramos en la batidora.
Por otro lado, mezclamos en un bol, a partes iguales, yogur natural desnatado y queso de untar light natural (o queso batido desnatado, de venta en grandes superficies).
En una copa (o vaso) ponemos en el fondo unos trozos o rodajas de fresas. Encima, una capa de la mezcla de yogur y queso.
Encima una capa de fresas trituradas (esta capa se puede sustituir por mermelada de fresa light) y encima de esta capa, otra de yogur y queso.
Decoramos con una fresa y una hojita de menta y a disfrutar (fresquito, mejor).

¡Y a disfrutar!
 
 

Receta Navideña: merluza rellena

 

Hoy os presentamos otra idea; algo más elaborada, pero sin salir de la sencillez.

 

MERLUZA RELLENA
 
Vamos a preparar primero el relleno. Para ello necesitamos colas de langostino peladas y troceadas, colas de gambas enteras, gulas, huevo cocido troceado, vino blanco, puerro y ajos (las cantidades las tendremos que calcular según el tamaño de la merluza).

 

En una sartén ponemos un poco de aceite y, cuando esté caliente, añadimos el puerro y el ajo picados. Cuando comiencen a pocharse, añadimos el vino blanco y dejamos que hierva para que pierda el alcohol. Añadimos después los langostinos y las gambas, damos un par de vueltas, añadimos las gulas, un par de minutos y el huevo duro picado. Retiramos del fuego y reservamos (que conste que solo este relleno ya está para chuparse los dedos).

En una fuente para horno, ponemos la merluza abierta (habremos pedido al pescatero que le quite la cabeza y la espina central), salamos muy ligeramente y echamos por encima el relleno. Cerramos la merluza con cuidado y la sellamos con unos palillos que retiraremos cuando ya esté hecha.

 

En la misma sartén en que hemos cocinado el relleno (para qué vamos a manchar más cacharros) vamos a preparar la salsa. Ponemos un par de cucharadas de aceite y, cuando esté caliente, añadimos un par de cucharadas de harina. Removemos con una cuchara de madera y cuando comienza la harina a tostarse, un par de cucharadas o tres de tomate frito y otro chorretón de vino blanco. Mezclamos bien y vamos añadiendo poco a poco caldo de pescado y removiendo para que ligue la salsa. Así hasta tener el aspecto de una bechamel muy clarita, porque luego espesará en el horno (aquí lo suyo sería preparar un fumet con la cabeza y la espina de la merluza, las cabezas y cáscaras de los langostinos y de las gambas y unas verduras, pero como no queremos complicarnos la vida, vamos a utilizar caldo de pescado ya preparado del que venden en cajas en cualquier supermercado).

 

Cubrimos generosamente la merluza con la salsa y la introducimos en el horno previamente precalentado a 200 grados. Más o menos en 40 minutos la tendremos hecha, pero como cada horno es de una madre, tendremos que comprobar con un pequeño corte que está cocinada por dentro.

 

¡A los fogones!

 

merluza rellena

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Receta Navideña

 
Hoy os ofrecemos dos recetas por el precio de una.
Dos sencillas ideas para preparar en estas fechas con un denominador común: el huevo.
 
ESPÁRRAGOS CON HUEVOS ESCALFADOS
Necesitamos una lata de espárragos blancos, un manojo de ajetes, un huevo (o dos si son pequeños) por comensal, cebolla, aceite de oliva y jamón serrano.
Se limpian los ajetes y se trocean. Se pela y pica la cebolla. En una sartén con un poquito de aceite, se pocha la cebolla, después se echan los ajetes y cuando tomen color, echamos el agua de la lata de espárragos y el jamón cortado en dados y se deja cocer todo durante unos minutos.
Se escalfan los huevos en esta salsa hasta que las claras queden cuajadas, se añaden los espárragos y se da un hervor. Salpimentar al gusto (realmente con el agua de los espárragos y con el jamón, no necesita más sal; acaso un golpe de pimienta) y servir caliente.
 
TORTILLA DE CALABACÍN
Para esta receta, necesitamos media cebolla, un calabacín pequeño, uno o dos huevos y una cucharada de aceite.
Poner la cucharada de aceite en la sartén y echar la cebolla picada fina. Dejarla que poche o ablande tapadita y despacio. Luego añadir el calabacín cortado en rodajas muy finas y dejarlo (tapado también) para que ablande más o menos diez minutos. Ajustar de sal, luego mezclar con el huevo batido y cuajar una tortilla.
 
Un consejo: experimentad con la cocina y echadle un poco de imaginación. Por ejemplo, se pueden cambiar los espárragos blancos por espárragos trigueros, los ajetes frescos por un bote de brotes de ajo, o no echarle ajo. Revolver los huevos en vez de escalfarlos, hacer un revuelto en lugar de una tortilla… En resumen, no tenemos que ser “rígidos” en la cocina.
Ya lo decían nuestras abuelas cuando les preguntabas por los tiempos de cocción y las cantidades de sus recetas. Siempre contestaban con un “No sé… Lo que tú veas”.
 
¡A los fogones!