Tratamientos faciales

 Hoy os ampliamos algo de información sobre algunos de los tratamientos faciales que más consultas motivan:

FOTORREJUVENECIMIENTO
Con el tiempo, la exposición de nuestra piel a la luz solar provoca inevitablemente el daño a las células, lo que se traduce en el envejecimiento de nuestra piel y la aparición de marcas no deseadas. El objeto del tratamiento es combatir el daño causado por la influencia de la luz solar sobre la piel, como vasos sanguíneos visibles, enrojecimiento, despigmentación y, finalmente, las llamadas manchas de la edad.

El tratamiento de fotorrejuvenecimiento a través de luz pulsada intensa (IPL) dirige los pulsos controlados de luz en las capas superiores de la piel, donde son absorbidos por los pigmentos que están causando el daño estético. Ambos, melanina y hemoglobina están dirigidos en este proceso. A medida que la luz golpea los pigmentos, convierten la energía de luz que reciben en calor, lo que resulta en la destrucción de la parte de las células donde se almacena la melanina y por lo tanto una reducción drástica de la pigmentación no deseada en la piel. El tratamiento es rápido y seguro, y no interfiere en la rutina diaria, proporcionando una piel más joven con apariencia más fresca, y un aspecto rejuvenecido en general.

ACNÉ
El acné es una enfermedad de la piel causada por la sobreproducción de una sustancia aceitosa llamada sebo, que es producida naturalmente por la glándula sebácea. Si se produce demasiado sebo, puede tapar los poros y permite la oleosidad, bacterias en la piel, y que la proteína del cabello quede atrapada. Esta mezcla entonces puede causar fácilmente la inflamación alrededor del folículo piloso y, por lo tanto, resultar en la apariencia típica de puntos del acné y pústulas.

El tratamiento persigue reducir el flujo sanguíneo en la glándula sebácea, dirigiendo las explosiones cortas de luz a la hemoglobina en los pequeños vasos sanguíneos que irrigan a la glándula. La hemoglobina convierte esta luz en energía térmica, por lo tanto, dañando las paredes de los vasos sanguíneos, da como resultado una reducción de la producción de sebo. El tratamiento se describe por la mayoría de los pacientes como casi indoloro, comparable a un pequeño chasquido sobre la piel, seguido por una sensación de calor. En algunos casos se puede recomendar aplicar una crema especial de adapaleno durante unos meses después del tratamiento, con el fin de ayudar en la inflamación del acné para que aclare. Si ocurrieran más brotes de acné después de completar el primer tratamiento, se puede repetir nuevamente cuando sea necesario.

ROSÁCEA
La rosácea es una afección vascular crónica que causa el enrojecimiento y el color rojo de la piel, principalmente en el área facial, pero a veces también en la piel del cuello y el pecho. En las primeras etapas, la rosácea tiende a ser bastante suave, comparable a un golpe de calor temporal y leve enrojecimiento, pero puede deteriorarse con el tiempo, y convertirse en una mancha permanente. Aún es incierto exactamente qué causa la rosácea, pero ciertos factores desencadenantes empeoran la condición, como por ejemplo la exposición al sol, el consumo de alcohol, el estrés emocional y el ejercicio intenso.

Con la creciente exposición a estos factores, la rosácea puede llegar a un escenario donde su manifestación llega a ser similar a la del acné, extendiéndose en la piel con pústulas infectadas debido a la estimulación de la glándula sebácea por el aumento de enrojecimiento de la piel.

El tratamiento con luz pulsada intensa puede ser un método eficaz para reducir la apariencia de la rosácea, y con remisión a largo plazo. Al igual que en el tratamiento del acné, la luz pulsada puede reducir el flujo de sangre a la glándula sebácea, orientando la hemoglobina en los vasos sanguíneos, dañando la estructura de sus paredes con la energía térmica generada a partir de los pulsos de luz. La reducción resultante en la producción de sebo en las glándulas sebáceas, ayuda a aclarar la infección y mejora la apariencia de la piel. El tratamiento no puede tratar la afección que causa los síntomas visuales de la rosácea, por lo que puede tener que repetirse si los síntomas vuelven a aparecer. Los resultados hacen, sin embargo, que duren un significativo período de tiempo.

Puedes concertar tu consulta médica de evaluación (sin compromiso ni coste) en el 941 245 219, mail: [email protected] o en nuestras instalaciones de Avda. de Colón, 43 (Logroño). Estaremos encantados de solventar tus dudas.

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Consejos sobre las arrugas

Las arrugas aparecen cuando la piel pierde su elasticidad y flexibilidad. Normalmente, suelen aparecer primero en la frente, en líneas verticales y horizontales. Posteriormente, son las patas de gallo las que comienzan a dejar sus huellas alrededor de los ojos para con el tiempo hacerse más profundas y fijas.

Con el avance de la edad, son más frecuentes las arrugas que comienzan en la nariz y descienden hacia las comisuras de la boca. así como otras pequeñas arrugas verticales que se forman sobre el labio superior, o los pliegues que aparecen en los párpados.

Pero la edad no es la única causa para la aparición de las arrugas. Existen otros motivos, como por ejemplo:

· Cambios bruscos de temperatura y la falta de protección contra el viento, el calor y la humedad.
· Exposición excesiva al frío y al sol.
· Uso innecesario de los músculos faciales, como fruncir el ceño o parpadear nerviosamente mientras se conversa.
· Luz fuerte innecesaria, ya sea eléctrica o solar, que obliga a entrecerrar los ojos.
· Falta de luz de lectura adecuada, lo que obliga a forzar la vista y trabajar los músculos faciales.
· Pérdida de peso excesiva y en poco tiempo.
· Pérdida de dientes que, desafortunadamente, causa que los músculos faciales alrededor de la boca se hundan y se arruguen.
· Consumo excesivo de alcohol, té, café o tabaco.
· Insomnio o falta de descanso adecuado.
· Error en la elección de los cosméticos adecuados para su complexión particular.

En Clínica Nutriestética, estudiamos cada caso particular y proponemos la solución que mejor se adapta a cada caso; desde nuestra innovadora Cosmética Facial Personalizada (pulsa AQUÍ para más información) a nuestros tratamientos médico-estéticos antiarrugas personalizados. Y recuerda que, en el tema de las arrugas, hablamos de ambos sexos.

Pide cita de evaluación médica sin compromiso ni coste en el teléfono 941 245 219, mail: [email protected]ética.com o e nuestras instalaciones de Avenida de Colón 43, bajo (Logroño). Estaremos encantados de atenderte.

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Aditivos Alimentarios

 
Son varios los pacientes que han consultado a nuestras nutricionistas sobre los aditivos alimentarios, para qué se usan, si están regulados, etc. Por ello, hemos considerado interesante trasladaros el siguiente artículo con el objeto de aclarar lo máximo posible dichas dudas.
 
 
QUÉ SON LOS ADITIVOS ALIMENTARIOS
Son sustancias que se añaden a los alimentos para servir propósitos técnicos específicos (sabor, textura,…). Sólo las sustancias que no se consumen normalmente como un alimento en sí mismo y que no se utilizan normalmente como un ingrediente característico de la comida, se califican como aditivo.
 
La Unión Europea regula los aditivos que pueden utilizarse, los alimentos en los que pueden ser utilizados y los niveles máximos. De esta forma, los aditivos aprobados como seguros para su uso en los alimentos tienen un número E (de Europa), que es también una forma simple y cómoda para etiquetar los aditivos permitidos en todo el rango de lenguajes de la Unión Europea.
 
 
CUÁL ES SU FINALIDAD
Los aditivos alimentarios se utilizan para aumentar el sabor, textura, vida útil y propiedades nutricionales de los alimentos que comemos. Los aditivos se agrupan dependiendo de la función que realizan cuando se añaden a los alimentos.
 
De esta forma, existen estabilizadores, espesantes, agentes gelificantes, agentes antiaglutinantes, agentes de recubrimiento, gases de envasado o propulsores.
 
 
CÓMO SE CLASIFICAN
 
A. ESTABILIZADORES
Muchos alimentos contienen mezclas de aceite y agua, conocidas como emulsiones.
 
Las emulsiones están formadas uniendo sustancias llamadas emulsionantes, que permiten que agua y aceite se mezclen juntos. Los estabilizadores se utilizan en los alimentos como la mayonesa, vinagretas y helados para evitar que las emulsiones se separen y por ello, ayudan a mantener las propiedades físicas y de textura de los alimentos. Los estabilizadores más comunes incluyen la goma garrofín o harina de algarroba (E410) y los alginatos (E400-404), que tienen su origen en ciertas especies de algas marinas.
 
B. ESPESANTES
Los espesantes se añaden a los alimentos fluidos para aumentar su viscosidad y suelen estar compuestos de carbohidratos, por ejemplo la hidroxipropilmetilcelulosa (E464). Los espesantes basados en carbohidratos hacen que los fluidos espesen durante el calentamiento, cuando los gránulos de almidón de los que están compuestos los carbohidratos absorben agua y aumentan. Este proceso hace que los gránulos de almidón atrapen moléculas de agua dando lugar a que el fluido espese. Los espesantes se añaden a una amplia variedad de alimentos, incluyendo las salsas y pastas.
 
C. AGENTES GELIFICANTES
Los agentes gelificantes se utilizan para espesar y estabilizar alimentos líquidos, aportando así textura. Aunque tienen un propósito muy similar al de los espesantes, como su nombre sugiere, los agentes gelificantes forman geles. Los agentes gelificantes son generalmente proteínas o carbohidratos, que cuando se disuelven en alimentos líquidos forman una especie de red tridimensional. Esto crea un alimento único, que es sólido en apariencia pero que está en su mayor parte compuesto por líquido, como las gelatinas, mermeladas y dulces. Los agentes gelificantes más comunes incluyen la pectina (E440) y el carragenano (E407).
 
D. AGENTES ANTIAGLUTINANTES
Los alimentos en polvo o granulados son responsables de la absorción de la humedad, lo que produce que las partículas se vuelvan pegajosas y formen grumos. Los grumos hacen muy difícil utilizar alimentos granulares o en polvo ya que no se pueden pesar, extender o mezclar de forma uniforme.
 
Las sustancias antiaglutinantes funcionan al revestir las partículas de alimentos y absorber el exceso de humedad. Esta repulsión de la humedad de la superficie de los alimentos ayuda a evitar los grumos y retiene las características de dispersión de los alimentos. Uno de los agentes antiaglutinantes más comunes es el silicato de calcio (E552), que se utiliza para evitar los grumos en la levadura en polvo y la sal de mesa.
 
E. AGENTES DE RECUBRIMIENTO
Los agentes de recubrimiento se utilizan para proporcionar una cobertura brillante y protectora a los alimentos, como los dulces, frutas y productos de panadería. Los agentes de recubrimientos más comunes incluyen: cera de abejas (E901), cera de carnauba (E903) y ácidos grasos (E570).
 
F. GASES DE ENVASADO
Los gases de envasado se utilizan para modificar la atmósfera en la que los alimentos se envasan para controlar la maduración, inhibir cambios químicos y prevenir los desechos.
 
Esto se logra utilizando una técnica conocida como envasado en atmósfera modificada, en la que el aire dentro del envase se reemplaza por una mezcla de gases puros como oxígeno (E948), dióxido de carbono (E290) y nitrógeno (E941).
 
Dependiendo de los alimentos y el efecto deseado, las formulaciones diferentes de gases se insuflan en el empaquetado. Por ejemplo, mezclas de dióxido de carbono (30-60%) y nitrógeno (40-70%) pueden inhibir el crecimiento de muchos microorganismos y podrían utilizarse para reducir los restos microbianos de carnes y pescados, mientras que las combinaciones de dióxido de carbono (20-30%) y el oxígeno (70-80%) podrían utilizarse para ayudar a prevenir la decoloración de las carnes rojas.
 
G. PROPULSORES
Los contenedores de aerosoles presurizados se utilizan para dispensar productos alimentarios fluidos en forma de un líquido, espuma o espray. El uso de propulsores proporciona la necesaria presión para forzar al alimento fluido a salir del contenedor de aerosol.
 
Los propulsores más utilizados incluyen el nitrógeno (E941), el óxido nitroso (E942) y el dióxido de carbono (E290). Estos últimos propulsores se utilizan generalmente para dispensar productos tipo espuma y espray, como las cremas batidas, el queso y la mostaza. Esto se debe a que el óxido nitroso y el dióxido de carbono tienden a disolverse en el alimento fluido y expandirse durante su liberación del contenedor, causando la formación de un espray o espuma. El nitrógeno no exhibe tales propiedades y por ello se utiliza para dispensar alimentos que no requieren de una forma líquida como aceites y siropes.
 
 

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Retención de líquidos. Consejos

 
La baja ingesta de líquidos, o bien el abuso del sodio, puede generar lo que comúnmente se conoce como “retención de líquidos” que, como su nombre indica, es la retención que efectúa nuestro organismo para conservar todo el nivel de líquido necesario.
 
Una de las principales causas que pueden motivar la retención de líquidos es una dieta desequilibrada, aunque también se dan otras causas como la vida sedentaria, abuso de la sal, desajustes hormonales, problemas circulatorios, etc.
 
En cualquier caso, es importante siempre la recomendación de un profesional sanitario para valorar adecuadamente cada caso y descartar otras problemáticas. En Clínica Nutriestética estaremos encantados de solventar tus dudas y aconsejarte lo más adecuado para tu caso concreto.
 
Como añadido, te anotamos algunos consejos básicos para evitar la retención de líquidos:
 
1. Evitar alimentos con grandes cantidades de sal, como salazones, embutidos, palomitas, quesos (roquefort), etc.
 
2. Bebe una media de dos litros de agua al día; pero no te excedas o tu cuerpo retendrá líquidos por sobrecarga.
 
3. Incluye en tu dieta la fruta, hidratos de carbono bajos en sodio (patata, arroz, avena, soja,…) y consume proteínas (carne y pescado).
 
4. Cuidado con el azúcar: las golosinas, comida rápida, etc., pueden provocar un exceso de glucosa y arrastrar agua por ósmosis, por lo que favorecen la retención de líquidos.
 
5. Haz ejercicio regularmente.
 
6. Evita las prendas muy ajustadas, ya que obstruyen la circulación y dificultan la expulsión de líquidos.
 
7. Reactiva la circulación con trucos sencillos, como terminar una ducha con un chorro de agua fría en las piernas.
 
8. Incluye en tu dieta plantas como diente de león, cola de caballo, te verde, centella asiática,… Y también frutas que aporten potasio, como plátanos, melón, sandía o verduras como las alcachofas, berros, acelgas o calabaza…