Receta Navideña: rollos de salmón y langostinos

 

Hoy os presentamos un plato muy apetecible y fresco, ideal para para comenzar un menú navideño.

 

ROLLITOS DE SALMÓN Y LANGOSTINOS CON ABRIGO DE JAMÓN IBÉRICO
Para dos personas, necesitaremos 100 grs. de salmón ahumado, 10 langostinos cocidos, una cucharada colmada de mayonesa light, 4 lonchas finas de jamón ibérico y albahaca picada.
Si estáis más comensales, calculad la proporción.
 
Pelamos y picamos los langostinos. Picamos el salmón y lo juntamos con los langostinos (el tamaño del picado, a vuestro gusto). Añadimos la mayonesa y albahaca picada y hacemos una mezcla homogénea.
 
Estiramos las lonchas de jamón ibérico, ponemos encima la mezcla y enrollamos.
 
Servir sobre un lecho de lechuga (o escarola, rúcula,…) picada a modo de decoración o con albahaca picada por encima.
 
Es un plato ligero que aporta pocas calorías, proteínas de calidad y grasas insaturadas saludables para el corazón (polinsaturadas omega 3 en el salmón y monoinsaturadas en el jamón ibérico)
 
Así que si además de rico es sano y ligero ¿qué más queremos?

 

rollitos

 

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Receta Navideña: rape alangostado

Otra idea sencilla para estas fechas.
 
Se trata de preparar una cola de rape con la apariencia de una cola de langosta.

Necesitamos una cola de rape sin piel ni espina central, por lo que salen dos piezas.
También necesitaremos pimentón dulce, aceite de oliva virgen extra y sal.
 
Preparamos una pasta con 2 cucharadas de aceite de oliva y tanto pimentón como se necesite.
Se sala la cola de rape y se unta con la pasta de pimentón.
Los puristas la atan con un cordel dando vueltas para semejar más la forma de la cola de la langosta, pero no es necesario.
Envolver la cola de rape ya preparada en film plástico bien apretada y después en papel de aluminio, presionándolo bien.
Repetir lo mismo con la otra pieza.
Se sumergen los paquetes en una cazuela con agua hirviendo. Esperar 5 minutos.
Sacar los paquetes del agua y dejarlos enfriar (se pueden introducir en agua con hielo o meterlos al frigorífico).
Desenvolver y cortar en rodajas a modo de medallones.
 
Servir en frío con una base de lechugas (venden bolsas ya preparadas) y con un poco de mahonesa baja en calorías o salsa rosa.

 
¡Degustar y disfrutar!
 
 

Rape

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Receta Navideña: merluza rellena

 

Hoy os presentamos otra idea; algo más elaborada, pero sin salir de la sencillez.

 

MERLUZA RELLENA
 
Vamos a preparar primero el relleno. Para ello necesitamos colas de langostino peladas y troceadas, colas de gambas enteras, gulas, huevo cocido troceado, vino blanco, puerro y ajos (las cantidades las tendremos que calcular según el tamaño de la merluza).

 

En una sartén ponemos un poco de aceite y, cuando esté caliente, añadimos el puerro y el ajo picados. Cuando comiencen a pocharse, añadimos el vino blanco y dejamos que hierva para que pierda el alcohol. Añadimos después los langostinos y las gambas, damos un par de vueltas, añadimos las gulas, un par de minutos y el huevo duro picado. Retiramos del fuego y reservamos (que conste que solo este relleno ya está para chuparse los dedos).

En una fuente para horno, ponemos la merluza abierta (habremos pedido al pescatero que le quite la cabeza y la espina central), salamos muy ligeramente y echamos por encima el relleno. Cerramos la merluza con cuidado y la sellamos con unos palillos que retiraremos cuando ya esté hecha.

 

En la misma sartén en que hemos cocinado el relleno (para qué vamos a manchar más cacharros) vamos a preparar la salsa. Ponemos un par de cucharadas de aceite y, cuando esté caliente, añadimos un par de cucharadas de harina. Removemos con una cuchara de madera y cuando comienza la harina a tostarse, un par de cucharadas o tres de tomate frito y otro chorretón de vino blanco. Mezclamos bien y vamos añadiendo poco a poco caldo de pescado y removiendo para que ligue la salsa. Así hasta tener el aspecto de una bechamel muy clarita, porque luego espesará en el horno (aquí lo suyo sería preparar un fumet con la cabeza y la espina de la merluza, las cabezas y cáscaras de los langostinos y de las gambas y unas verduras, pero como no queremos complicarnos la vida, vamos a utilizar caldo de pescado ya preparado del que venden en cajas en cualquier supermercado).

 

Cubrimos generosamente la merluza con la salsa y la introducimos en el horno previamente precalentado a 200 grados. Más o menos en 40 minutos la tendremos hecha, pero como cada horno es de una madre, tendremos que comprobar con un pequeño corte que está cocinada por dentro.

 

¡A los fogones!

 

merluza rellena

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Receta Navideña

 
Hoy os ofrecemos dos recetas por el precio de una.
Dos sencillas ideas para preparar en estas fechas con un denominador común: el huevo.
 
ESPÁRRAGOS CON HUEVOS ESCALFADOS
Necesitamos una lata de espárragos blancos, un manojo de ajetes, un huevo (o dos si son pequeños) por comensal, cebolla, aceite de oliva y jamón serrano.
Se limpian los ajetes y se trocean. Se pela y pica la cebolla. En una sartén con un poquito de aceite, se pocha la cebolla, después se echan los ajetes y cuando tomen color, echamos el agua de la lata de espárragos y el jamón cortado en dados y se deja cocer todo durante unos minutos.
Se escalfan los huevos en esta salsa hasta que las claras queden cuajadas, se añaden los espárragos y se da un hervor. Salpimentar al gusto (realmente con el agua de los espárragos y con el jamón, no necesita más sal; acaso un golpe de pimienta) y servir caliente.
 
TORTILLA DE CALABACÍN
Para esta receta, necesitamos media cebolla, un calabacín pequeño, uno o dos huevos y una cucharada de aceite.
Poner la cucharada de aceite en la sartén y echar la cebolla picada fina. Dejarla que poche o ablande tapadita y despacio. Luego añadir el calabacín cortado en rodajas muy finas y dejarlo (tapado también) para que ablande más o menos diez minutos. Ajustar de sal, luego mezclar con el huevo batido y cuajar una tortilla.
 
Un consejo: experimentad con la cocina y echadle un poco de imaginación. Por ejemplo, se pueden cambiar los espárragos blancos por espárragos trigueros, los ajetes frescos por un bote de brotes de ajo, o no echarle ajo. Revolver los huevos en vez de escalfarlos, hacer un revuelto en lugar de una tortilla… En resumen, no tenemos que ser “rígidos” en la cocina.
Ya lo decían nuestras abuelas cuando les preguntabas por los tiempos de cocción y las cantidades de sus recetas. Siempre contestaban con un “No sé… Lo que tú veas”.
 
¡A los fogones!