Rejuvenecimiento Facial

 

¿Todavía no has probado el rejuvenecimiento cutáneo gracias a los factores de crecimiento?

 

· Mejora de Textura, hidratación y luminosidad.
· Atenuación de arrugas finas.
· Retraso en la aparición de nuevas arrugas.
· Recuperación del aspecto joven y saludable.
· Frena el avance del envejecimiento.
· Mejora del estado de la piel.
· Piel revascularizada y receptiva a otros tratamientos.

 

Pide información sin compromiso en el teléfono 941 245 219, mail: [email protected] o en nuestras instalaciones de Avda. de Colón 43, bajo (Logroño).

 

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Peligros de la vida sedentaria

 

Ser sedentario podría ser el doble de letal que ser obeso, según sugiere un nuevo estudio.

 

Sin embargo, incluso un poco de ejercicio (un paseo a paso rápido durante 20 minutos cada día, por ejemplo) es suficiente para reducir el riesgo de muerte temprana hasta un 30 por ciento, añadieron los investigadores británicos.

 

“Los esfuerzos para animar a que los individuos inactivos realicen un pequeño aumento en la actividad física probablemente tengan unos beneficios significativos para la salud”, dijo el autor principal, Ulf Ekelund, investigador científico principal en la Unidad de Epidemiología del Consejo de Investigación Médica de la Universidad de Cambridge.

 

La reducción del riesgo se observó en personas con un peso normal, con sobrepeso y obesas, dijo Ekelund. “Estimamos que erradicar la inactividad física en la población reduciría hasta el doble de muertes que si se erradicara la obesidad”, dijo.

 

Desde la perspectiva de la salud pública, es tan importante aumentar los niveles de actividad física como lo es reducir los niveles de obesidad, quizá incluso más, añadió.

 

El estudio aparece en la edición del 14 de enero de la revista American Journal of Clinical Nutrition.

 

“El mensaje de este estudio es claro y simple: para cualquier peso corporal, pasar de estar inactivo a activo puede reducir de manera sustancial el riesgo de muerte prematura”, enfatizó el Dr. David Katz, director del Centro de Prevención e Investigación de la Universidad de Yale.

 

El estudio es un recordatorio de que estar en forma y delgado es bueno para la salud, señaló. “No se trata de retos dispares, dado que la actividad física que lleva a estar en forma también es un modo de evitar la gordura”, señaló Katz.

 

Para realizar el estudio, Ekelund y sus colaboradores recogieron los datos de 334,000 hombres y mujeres. En un seguimiento promedio de 12 años, midieron la estatura, el peso, la circunferencia de la cintura y los niveles de actividad física reportados por las personas.

 

El grupo de Ekelund halló que una cantidad moderada de actividad física, en comparación con la no actividad, fue la clave para reducir las probabilidades de una muerte prematura.

 

Los investigadores estimaron que el ejercicio que quema entre 90 y 110 calorías al día podría reducir el riesgo de una muerte prematura entre un 16 y un 30 por ciento. El mayor efecto del ejercicio moderado se observó en las personas con un peso normal, pero incluso las personas con sobrepeso y obesidad experimentaron un beneficio, señalaron.

 

Mediante el uso de los datos más recientes de las muertes en Europa, el equipo de Ekelund estimó que 337,000 de las 9.2 millones de muertes de hombres y mujeres europeos estuvieron vinculadas con la obesidad. Sin embargo, el doble de esa cantidad de muertes podrían estar conectadas con la falta de ejercicio.

 

Samantha Heller, nutricionista clínica y fisióloga del ejercicio en el Centro Médico de la Universidad de Nueva York, en la ciudad de Nueva York, dijo que “si se observa el cuerpo humano, se verán las formas raras e irregulares de los huesos y los músculos. Solamente la arquitectura musculoesquelética del cuerpo humano ya muestra que se ha diseñado para moverse”.

 

Las adaptaciones que pasa el cuerpo ante el ejercicio regular son nada menos que “sorprendentes”, señaló. El ejercicio aeróbico activa el sistema inmunitario del cuerpo, mejora el funcionamiento mental, aumenta la energía, fortalece los músculos y los huesos, y reduce el riesgo de sufrir enfermedades crónicas, como las enfermedades cardiacas, el cáncer y la diabetes, comentó.

 

“Si no nos movemos, no seremos capaces de movernos”, dijo Heller. “‘Me arrepiento de haber hecho ejercicio hoy’ es algo que nunca ha dicho nadie”.

 
Fuente: SEME
 

Tratamiento contra la pérdida de cabello

 

Uno de los últimos tratamientos incorporados en Clínica Nutriestética consiste en un tratamiento personalizado de bioestimulación capilar mediante el cual aplicamos, en varias sesiones, un concentrado de Factores de Crecimiento estéril, acelular y libre de endotoxinas, obtenido a partir de la propia sangre del paciente. Esta aplicación corre a cargo de nuestro Director Médico, el Dr. José Antonio Hernández.

 

A diferencia de otros tratamientos de similares características, la sangre no se extrae ni se manipula en la clínica, sino que dicha extracción se realiza en un Laboratorio de Análisis Clínicos de Logroño, debidamente acreditado, para posteriormente elaborar el producto en laboratorio autorizado por la Agencia Española del Medicamento, dentro de salas blancas y en condiciones controladas, al igual que un medicamento.

 

Este proceso supone una garantía más en cuanto a seguridad e higiene en la ejecución del tratamiento.

 

El objetivo de este tratamiento es realizar una bioestimulación que restaure la vitalidad capilar.

 

Como consecuencia de esta bioestimulación se frena el proceso de caída, el cabello crece más fuerte y grueso y se evita la muerte de los folículos. Los resultados son progresivos y alcanzan el punto máximo al mes de la primera sesión.

 

Una vez efectuada nuestra Consulta de Evaluación Médica (gratuita y sin compromiso), y confirmada la conveniencia del tratamiento, este comienza con la extracción de sangre anteriormente indicada.

 

Posteriormente se elabora el concentrado de Factores de Crecimiento y recibido en Clínica Nutriestética, se procederá a la aplicación del mismo durante las sesiones y con la frecuencia que estipule nuestro Director Médico.

 

Este tratamiento sólo debe ser prescrito y administrado por un médico cualificado y se aplica mediante pequeñas micropunciones en el cuero cabelludo de forma prácticamente indolora, aunque se puede aplicar anestesia tópica o frío para minimizar las posibles molestias.

 

Es importante señalar que debido a su carácter autólogo es un tratamiento seguro y no presenta rechazo ni reacciones alérgicas.

 

Una vez finalizada cada sesión del tratamiento, se puede volver a retomar la actividad normal de forma inmediata.

 

Solicita Consulta de Evaluación Médica gratuita en el teléfono 941 245 219, mail: [email protected] o en nuestras instalaciones de Avda. de Colón 43, bajo (Logroño). Estudiaremos tu caso sin ningún compromiso.

 

PRECAUCIONES Y CONTRAINDICACIONES
Los tratamientos autólogos derivados del plasma están contraindicados en los siguientes casos:
– Enfermedad cardíaca grave, dependiendo de las circunstancias clínicas en el momento de la extracción.
– Hepatitis B, Hepatitis C, VIH o sífilis.
– Pacientes con historia de transfusión previa o embarazo que presenten anticuerpos irregulares antieritrocitarios.
– Infección bacteriana activa en el momento de la extracción y/o aplicación del tratamiento.
– Portadores de otros agentes infecciosos en determinados donantes por sus circunstancias epidemiológicas concretas.
– Antecedentes neoplásicos en la zona a tratar.
– Enfermedad hematológica con trombocitopenia moderada o severa.
– Urticaria autoinmune.

 

Alimentos que no debes guardar en la nevera

 

A pesar de que la nevera se considera un refugio seguro para los alimentos, lo cierto es que algunos no toleran bien las condiciones de refrigeración. Y es que en muchos casos suelen ponerse en la nevera algunos productos que no sería necesario como tomates, cebollas, café, miel, aceite, plátanos o patatas. Almacenarlos en la nevera, lejos de mejorar su conservación, empeora su sabor y favorece la formación más rápida de mohos. Es preferible conservarlos en la despensa, a temperatura ambiente. El artículo enumera algunos alimentos que no deben almacenarse en la nevera, explica por qué e indica cuál es la mejor manera de conservar todas sus particularidades.

 

Hay una cierta tendencia a guardar en la nevera todos los alimentos, sean cuales sean, bajo la falsa creencia de que así se conservarán mucho mejor. Incluso en caso de duda, se recurre a la nevera porque se piensa que es lo mejor. Pero en ocasiones, más que favorecer su conservación, lo que se consigue es lo contrario, es decir, que los alimentos pierdan sabor, textura y, en algunos casos, que se favorezca la formación de mohos. Guardar los alimentos en el refrigerador no implica en general un riesgo alimentario en sí, pero a veces sí causa un deterioro de la calidad y una disminución de las propiedades.

 

Qué alimentos no conviene guardar en la nevera

No todos los alimentos necesitan las mismas condiciones de conservación. Si bien algunos se estropearían solo en cuestión de horas si se mantienen a temperatura ambiente, otros harían lo mismo en condiciones de refrigeración. Es importante, por tanto, conocer cuáles son las características y necesidades específicas de cada uno de ellos, para darles las mejores condiciones de conservación.

 

Tomates. Pierden todo su sabor en la nevera porque el aire frío detiene el proceso de maduración, que da el sabor a este producto. También altera la textura porque el frío rompe las membranas de la fruta y lo hace más harinoso. Deben almacenarse a temperatura ambiente.

 

Plátanos. Como los tomates, el frío de la nevera ralentiza el proceso de maduración de la fruta. Si se guarda un plátano verde, este permanecerá así durante un periodo de tiempo relativamente largo. Sí pueden introducirse los plátanos más maduros que no se vayan a consumir de manera inmediata y, a pesar de que la piel se vuelva negra o marrón, el fruto puede consumirse.

 

Patatas. El frío puede aumentar la cantidad de azúcar que contienen y dar lugar a un producto arenoso, con mayores niveles de acrilamida cuando se cuecen al horno o se fríen a altas temperaturas. Deben almacenarse en un lugar fresco y seco cuando se trata de patatas enteras. En el caso de que se quieran conservar patatas peladas y cortadas, sí es preferible hacerlo en la nevera, mejor con agua para evitar que se oxiden.

 

Cebollas. La humedad de la nevera favorece la formación de mohos. La mejor manera de almacenarlas es mantenerlas en un lugar fresco, seco y bien ventilado. No deben almacenarse las cebollas enteras en bolsas de plástico.

 

Ajos. La refrigeración hace que el bulbo se deteriore de manera más rápida porque añade humedad y favorece el crecimiento de moho. Solo puede almacenarse ajo en la nevera si se ha picado, y se hará en un recipiente cerrado herméticamente. No es recomendable congelarlo porque cambia la consistencia y el sabor. El ajo entero deberá almacenarse a temperatura ambiente.

 

Pan. El frío reseca el pan, por lo que no es aconsejable guardarlo en la nevera. Excepto si se trata de rodajas de pan de molde, que sí podrían almacenarse en frío, es preferible almacenarlo a temperatura ambiente o congelarlo. Si se congela, debe envolverse para que conserve mejor su humedad.

 

Aceite de oliva. En la nevera se condensa y adquiere una consistencia similar a la mantequilla. Debe almacenarse en un lugar fresco y, a ser posible, oscuro.

 

Café. En la nevera, el café pierde sabor y puede adquirir algunos olores de otros alimentos que se guardan en ella. Además, el contacto con la humedad hace que se deteriore. Es preferible conservarlo en un lugar fresco y oscuro, donde conservará mejor su sabor y frescura, lejos del exceso de aire, humedad, calor y luz.

 

Miel. Si se mantiene cerrada herméticamente, puede conservarse fuera de la nevera sin ningún problema durante años, siempre y cuando el envase esté bien cerrado. De lo contrario, entraría humedad en el interior. Con el frío, lo único que se consigue es que se cristalice y que se modifiquen sus particularidades de sabor o textura.

 

Fuente: Eroski Consumer