Tecarterapia

¿Conoces la tecarterapia?

La tecarterapia es un tratamiento que combina las terapias manuales clásicas con la aplicación de corrientes eléctricas que elevan la temperatura en ciertas zonas del cuerpo, con fines preventivos o curativos.

Es una técnica que se aprovecha de los beneficios del efecto de la diatermia (un tipo de radiofrecuencia) en el organismo para elevar la temperatura en partes profundas del cuerpo sin lesionar la superficie para sanar.

Los dispositivos de tecarterapia tienen dos electrodos: uno resistivo y otro capacitivo; de ahí su nombre, que viene del acrónimo tecar, derivado de la definición transferencia eléctrica capacitiva y resistiva. El sistema capacitivo trabaja fundamentalmente en las áreas subcutáneas, más superficiales, mientras que el sistema resistivo se concentra en tejidos más profundos y con una mayor resistencia como huesos, articulaciones o tendones, así como sobre áreas fibroticas o con inflamaciones crónicas.

Se utiliza para la recuperación tanto del sistema músculo-esquelético y osteoarticular como para el tratamiento de enfermedades degenerativas que cursan con dolor, edema,inflamación y disminución de la movilidad articular, produciendo una activación fisiológica desde el interior del tejido mediante tres acciones: la activación de la microcirculación, la vasodilatación y el aumento de la temperatura. Estas tres acciones tienen como resultado el aumento de metabolismo celular y circulatorio. La disminución de la tensión y la inflamación muscular y la buena lubricación de las articulaciones se traducen en un aumento de la calidad de vida.

Los beneficios de la tecarterapia para la salud están relacionados con la activación fisiológica que se produce al aumentar la temperatura en partes internas del organismo, aumentando la circulación y favoreciendo la oxigenación de las células para que procesen antes y de manera más eficaz todos los residuos y desechos. Este aumento del metabolismo y de la microcirculación estimula la energía desde el interior para activar los procesos reparadores y antiinflamatorios producidos por el propio organismo.

Mediante esta técnica, logramos efectos inmediatos en términos de alivio del dolor y disminución de los tiempos de recuperación de lesiones. Además, evitamos los efectos secundarios de algunos fármacos como los antiinflamatorios y los analgésicos (aunque no son incompatibles) al sustituir biológicamente sus efectos por sus equivalentes orgánicos, generados por el propio organismo del paciente.

En Clínica Nutriestética estamos empeñados en mejorar el bienestar y la calidad de vida de nuestros pacientes y, entre otros tratamientos, disponemos de Indiba®, un equipo pionero y puntero en la aplicación de la transferencia eléctrica capacitiva y resistiva.

Infórmate sin compromiso en el 941 245 219.

Clínica Nutriestética. Simplemente estar bien.

Leer Más

Cremology

Cosmética personalizada

En el mercado existen diferentes productos cosméticos para el cuidado facial en función del tipo de piel y las posibles afecciones cutáneas como el acné, la dermatitis atópica o el melasma. Pero, ¿cómo elegir la crema más adecuada para cada piel?

Más allá del tipo, la piel hay que tratarla en función del estado en el que se encuentre. La piel no es siempre seca o grasa, depende de muchos factores: ambientales, hormonales, el lugar en el que vivimos o la edad… La piel va cambiando a lo largo de la vida y necesita diferentes cuidados, por eso no hablamos de tipos sino de estados de la piel que cambian a lo largo de la vida e incluso, dentro de un mismo año, la piel tiene necesidades diferentes.

Se ha de tomar consciencia del cuidado de la piel a través de la adopción de medidas higiénicas y evitando hábitos poco saludables como tomar el sol sin protección solar o fumar. En Clínica Nutriestética, cuando realizamos un tratamiento facial, la calidad de la piel es lo primero, ya que el resultado final de un procedimiento estético va a depender del punto de partida de la propia piel.

¿Cuáles son los activos más utilizamos en cosmética?
La cosmética moderna del siglo XX ha contribuido a dar respuesta a problemas como la deshidratación cutánea, la protección frente a las radiaciones ultravioleta y rayos infrarrojos y el embellecimiento externo con productos que mejoran la porosidad y las manchas, algo muy significativo ya que los cambios de pigmentación son uno de los principales motivos de consulta. Todo esto se ha conseguido gracias a los cinco principales principios más utilizados en cosmética: los ácidos, los retinoides, las vitaminas, los antioxidantes y los despigmentantes:

Ácidos: son activos que tiene un efecto queratolítico (exfoliante) para eliminar las células más externas de la piel, aportando luminosidad y mejorando la porosidad de la piel. Uno de los más empleados es el ácido glicólico.

Retinoides: son ingredientes derivados de la vitamina A y son muy potentes porque pueden eliminar las arrugas finas, mejorar el aspecto de la piel, las marcas del acné y las manchas.

Vitaminas: la más conocida es la vitamina C, con propiedades antioxidantes y un papel importante en la producción de colágeno.

Antioxidantes: su función es revertir la oxidación natural que se produce en el organismo si bien es cierto que estos activos no tienen tanta evidencia científica como el resto.

Despigmentantes: los hay de uso médico y cosmético y su función es mitigar y eliminar las manchas asociadas al envejecimiento natural y aquel producido por la acción del sol.

En Clínica Nutriestética puedes encontrar nuestra cosmética facial personalizada. Cremology es un concepto dermocosmético radicalmente diferente, resultado de la unión de las nuevas tecnologías y la cosmética. La idea-fuerza es la personalización: un diagnóstico digital de la piel nos permite conocer sus necesidades y características específicas, y elaborar así una cosmética facial a medida, que proporciona la solución idónea a cada persona en cada momento y, por tanto, los mejores resultados en el cuidado facial. Con la salud no se puede correr ningún riesgo, y por ello no se utilizan parabenos ni sorbatos.

Leer Más

Fotógrafo 1 - Wordpress

Dr. José Antonio Hernández – Clínica Nutriestética

Muchos ya habéis visitado Clínica Nutriestética, mi centro médico en Logroño e incluso puede que ya os haya realizado algún tratamiento, pero como otros todavía no me conocéis, he decidido presentarme.

Mi nombre es José Antonio Hernández y soy licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Zaragoza. Posteriormente, he ido completando mi formación con el Título Oficial de Médico Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, dos Máster en Medicina Estética (por la SEME y por la EEME), y Técnico Especialista en Dietética y Nutrición, además de con la asistencia a múltiples cursos y congresos.

Actualmente cuento con una trayectoria de casi 30 años en Medicina Estética y Nutrición y más de 16 años en el mundo de la Patología Laboral, innovando y aprendiendo cada día con el fin de poder ofreceros servicios de máxima calidad y los últimos avances tanto en nutrición y medicina estética como en medicina del bienestar.

En Clínica Nutriestética, centro médico ubicado en Avenida de Colón 43, bajo, pongo a vuestra disposición una amplia variedad de tratamientos, tanto faciales, (botox, hilos tensores, rellenos, mesoterapia…), capilares (medicina regenerativa capilar) como corporales (tratamientos para la grasa localizada, celulitis, varices…), nutricionales (dietas para el control del peso) o para mejorar el bienestar y la calidad de vida (modulación del dolor, regulación del sueño y mejora del rendimiento físico).

En nuestra página web www.nutriestetica.com podéis consultar todos los tratamientos que ofrezco en mi centro médico estético en Logroño. La consulta de evaluación para determinar vuestras necesidades es gratuita, por lo que si tenéis dudas, necesitáis asesoramiento profesional o ya os habéis decidido por algún tratamiento, estaré encantado de recibiros en nuestras instalaciones.

También os invito a seguir la actividad de la clínica a través de las redes sociales Facebook (@clinica.nutriestetica y @nutriesteticabienestar), Instagram (@clinicanutriestetica) y Twitter (@cnutriestetica) para estar al día de los últimos tratamientos, noticias y promociones.

Leer Más

colesterol-en-arteria-ilustracion

El colesterol

Que los parámetros de colesterol los tengamos alterados es un indicativo de que algo no estamos haciendo bien: nos está avisando de que nuestro hígado no está siendo tratado todo lo bien que se merece.

¿Qué factores influyen en el aumento del colesterol?
El sobrepeso, el sedentarismo, el consumo excesivo del alcohol, algunos medicamentos, el tabaco y una alimentación desequilibrada en la que incluimos demasiada grasa animal y azúcar en la dieta son algunos de los factores, además del hereditario, de encontrarnos frente una hipercolesterolemia y sus consecuencias patológicas (enfermedades cardiovasculares).

¿Cómo podemos mejorar nuestro perfil de grasas y con ello que el colesterol este dentro de los parámetros normales?
Podemos empezar mejorando nuestra alimentación de la siguiente manera:
• Incluyendo alimentos que nos aporten grasas buenas (acido grasos monoinsaturados, omega 3), esteroles, fibra dietética y antioxidantes que ayudan a reducir los niveles de colesterol total en sangre y a elevar el colesterol bueno (HDL) como por ejemplo:
· Frutas, verduras y/o hortalizas (5 raciones diarias), ricas en antioxidantes (pimiento, espinacas, zanahoria, calabaza, tomate, fresa, kiwi…)
· Cereales integrales (pan, pasta, arroz, avena, cebada).
· Legumbres (lentejas, garbanzos, alubias, soja).
· Pescado blanco y azul (salmón, sardina, trucha, caballa, boquerones, anchoas, etc.).
· Frutos secos (controlando la cantidad, un puñado)
· Aceite de oliva virgen.

• Por otro lado los alimentos a evitar serán todos los que aporten grasa saturada y grasas trans (lácteos enteros, carnes grasas, mantequilla, margarinas, bollería y fritos industriales, embutidos, productos procesados en general).

• Todo en preparaciones culinarias sencillas, que necesiten poco aceite (plancha, horno, asado, papillote, al microondas, al vapor, hervido, en su jugo).
• Moderar el consumo de alcohol también es importante.
• Hidratarnos bien, 2 litros de agua al día, para favorecer el correcto funcionamiento del organismo.

Además de hacer cambios en nuestra alimentación, debemos optar por una vida más activa, en la que el ejercicio esté presente en nuestro día a día, beneficiando además a mantener un peso adecuado. Y siempre, en caso de duda, ponernos en manos de un profesional sanitario de la nutrición.

Anabel Pérez
Nutricionista
Clínica Nutriestética

Leer Más

piel

¿Cuál es tu tipo de piel?

A simple vista parece una pregunta fácil, una de esas cosas que pareces obligado a saber, de las que también tienen una respuesta sencilla. Pero seguro que más de una vez te has hecho esa pregunta mirándote al espejo con detenimiento, esperando hallar una respuesta, como si del espejito mágico de Blancanieves se tratase. Y es que la respuesta no es tan clara, determinarlo no siempre es fácil, ya que cada piel es un mundo y, además, va cambiando con el tiempo.

No obstante, la piel se puede clasificar en cuatro tipos, cada una con sus propias características y tratamientos, tal y como explica Macarena Viro, de la Farmacia Bombos de Córdoba y especialista en dermofarmacia y el dermatólogo Miguel Sánchez Viera, director del Instituto de Dermatología Integral de Madrid.

Piel normal
Este tipo de piel presenta una textura regular y no tiene imperfecciones. Además, tiene un aspecto suave y limpio sin necesidad de hacer nada. “Se caracteriza porque no tiene brillos y el poro es pequeño. Las personas que poseen este tipo de piel tienen un tono rosado y firme”, explica Viro.
La piel normal es probablemente la más fácil de tratar, ya que no necesita atenciones especiales. Aunque, no hay que descuidarse mucho, pues aunque no necesite tantos cuidados como otras, también hay que prestarles atención, ya que con el tiempo tienden a convertirse en pieles secas.
Sánchez Viera apunta que la piel requiere una tonificación y limpieza, así como darse crema hidratante día y noche, para proteger e hidratar la epidermis. “Hay que utilizar una crema de loción rica, pero de absorción fácil, que suavice el tacto de la piel, hidrate en profundidad y calme la piel extremadamente seca”, afirma.
Aunque las pieles normales no presenten ningún problema en particular, es esencial disponer de un cuidado específico para evitar daños debido a factores externos como la exposición solar o al envejecimiento natural.

Piel mixta
Como la misma palabra dice, este tipo de piel está entre la piel normal y la piel grasa. La zona más grasa suele corresponder con la zona T (frente, nariz y barbilla), mientras que en las mejillas la piel es entre normal o seca.
Ambos expertos coinciden en que este tipo de piel es la más difícil de cuidar debido a su mezcla de características. Es necesario conseguir una correcta hidratación y al mismo tiempo que no genere sebo y que trate las zonas por separado, para no mezclarlas. Se aconseja realizar una exfoliación y mascarilla nutritiva una vez por semana.

Piel grasa
Las personas que poseen la piel grasa tienen un aspecto brillante en toda la cara, debido a la elevada producción de sebo. El mayor problema de este tipo de piel son los granos y puntos negros. La especialista en dermofarmacia señala que “se caracterizan por tener un poro muy dilatado y un aspecto cetrino”.
El exceso de sebo requiere una rutina y productos específicos. La piel grasa debe exfoliarse a menudo para evitar la suciedad. Existen diversas causas y factores que pueden provocar exceso de grasa en el rostro: desequilibrio hormonal, herencia genética, edad, clima, alimentación y estilo de vida entre otros, explica Sánchez. “Lo ideal para poner fin a este tipo de problema es desenmascarar la causa mediante un diagnóstico en profundidad y seguir un tratamiento específico, así como evitar los alimentos fritos y las grasas saturadas”, apunta.

Piel seca
La piel seca se caracteriza por la falta de humedad en la misma, lo que da una sensación de tirantez y rigidez. Se puede pelar y tienen un aspecto apagado y blanco, y un tacto áspero. A veces suele tener manchas y en ocasiones parece más envejecida de lo que realmente es, además de que se ve muy afectada por los cambios climáticos.
Para tratar este tipo de pieles, ambos expertos recomiendan una buena hidratación con cremas hidratantes. Estos cosméticos contienen ácidos grasos esenciales y sustancias antioxidantes que ayudan a restaurar la humedad natural de la piel seca para aumentar su flexibilidad. Su aplicación continúa disminuye el aspecto áspero y crea una barrera protectora.

Nuestra piel también cambia
La piel se define en el nacimiento, de hecho el tipo de piel suele ser la misma durante toda la vida. Sin embargo, hay algunos aspectos que van a influir y hacer que se vaya transformando.
El director de Dermatología Integral explica: “cuando nacemos nuestra piel es muy fina y permeable a muchas sustancias o los rayos solares. Además, las defensas de la dermis no se han desarrollado completamente”. La  adolescencia está marcada por los cambios hormonales, durante los cuales muchos adolescentes tienen acné, que se pueden paliar con una buena higiene y la consulta a un especialista si fuera necesario.
En la edad adulta la piel sigue cambiando, generando ciertas confusiones sobre cuál es su estado. De hecho, las personas que de joven tienen la piel grasa, con la edad se seca, aunque el acné suele continuar muchas veces a cualquier edad con brotes puntuales. Por otra parte, las pieles secas durante la adolescencia, tienden a una sequedad extrema y a descamarse y arrugarse más fácilmente. Por eso, es bueno ir cambiando de productos cosméticos según Viro.

Además existen diversos factores que influyen en los posibles cambios de la piel. Sánchez habla de dos tipos de factores: uno endógeno, cuya causa principal es la genética que produce la reducción de las secreciones de las glándulas sebáceas y sudoríparas, la degeneración de las fibras elásticas o la aparición de la dermatitis atópica; y otro exógeno, como los rayos ultravioletas, la alimentación, la contaminación, el estrés o la falta de sueño.

Leer Más